Como conocí a Marta Pierre
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Corría el año 1974, me estaba por casar y venía a vivir a Tandil, con un mandato que me inquietaba. El Dr. Petriella, presidente de la "Dante Alighieri" de Buenos Aires, me sugería que fundara la "Dante Alighieri" en Tandil para difundir también aquí la lengua italiana. Gracias al Sr. Mario Cuevas, amigo de mi futuro marido, conocí a su esposa, que era profesora de italiano en la "Escuela Nacional de Comercio". Así el camino se fue allanando, comenzamos a dar clases en dos aulas que la señora Bluette Basílico nos prestó en su instituto de inglés.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon el reconocimiento de la sede central de Roma, quedó oficialmente fundada la "Asociación Dante Alighieri", el 2 de diciembre de 1975. Pasamos por diferentes sedes, que muy amablemente instituciones de Tandil nos dejaron compartir. Distintas comisiones directivas se sucedieron y en 1988, Marta fue elegida presidenta y yo su vicepresidenta hasta 1995.
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Marta fue una excelente colega, con quien compartí alrededor de 30 años de labor ininterrumpida, una trabajadora incansable, que buscaba permanentemente la excelencia. Siempre dispuesta a un nuevo emprendimiento, a preparar exámenes, a corregirlos, a hacer invitaciones para los actos culturales que se realizaban todos los meses. Llegaban concertistas, escritores, literatos y grupos de baile que venían de Buenos Aires y a veces de Europa. Marta, perfecta anfitriona, siempre lo dio todo para que cada acto cultural resultara impecable y constituyese así un éxito más de su amada "Dante".
Excelente profesora, siempre recordada por sus alumnos, que amaba la lengua de sus ancestros y sabía transmitirla con todo su ser. Su amor por Italia era inconmensurable y lo inculcó a Laura, su hija, quien continúa su camino, dedicada desde su juventud a la difusión de la lengua italiana.
Marta, tu entrega a la enseñanza del italiano ha sido un faro para varias generaciones de alumnos. Gracias por inspirarnos con tu pasión y dedicación.
Te vamos a extrañar y recordar siempre.
María Adela Zaldúa de Betelu.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil