Cuando era tierra de gigantes
Durante millones de años, antes de que llegaran los primeros seres humanos a esta parte del mundo, Tandil tuvo otros habitantes. Y algunos de ellos medían hasta 6 metros de alto y pesaban más de cuatro toneladas.
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No resulta fácil imaginar cómo sería un encuentro con alguno de ellos. Caminaban muy lentamente, en sus patas traseras tenían garras de hasta 10 cm., y cuando se apoyaban sobre su gruesa cola para alcanzar las mejores hojas de los árboles, usaban sus patas delanteras con garras de hasta medio metro para arrancarlas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEse enorme mamífero, parecido a un oso pero más grande que un elefante actual, podía alcanzar los seis metros de altura. Su cabeza era relativamente pequeña pero sus muelas eran poderosas, y con los músculos de las mandíbulas podía triturar lo que tuvieran a su alcance. Además, cuando se ponían en cuclillas sobre las patas traseras alcanzaban una altura equivalente a los dos pisos de una vivienda actual. Tenían el cuerpo muy grueso, y aunque sus garras imponían respeto, este enorme perezoso terrestre, conocido como megaterio, era herbívoro, no carnívoro.
Mientras el clima de la Tierra se fue enfriando a lo largo de miles de años, muchos animales tuvieron que adaptarse a las nuevas condiciones. Por eso, el megaterio tenía un grueso y largo pelaje para conservar el calor, que también era un buen vehículo para que las madres transportaran a sus crías.
