El Centenario de Tandil legó un valioso libro e indicios sobre el cofre del intendente Martínez
La familia Martínez Goya, los descendientes del jefe comunal del centenario de la ciudad, resguarda su legado. El nieto menor, Román, preserva la única copia del libro del centenario, editado por la Cámara Empresaria e Industrial de Tandil. Además, está en busca de los rastros de la caja que enterró Alfredo Martínez para que se abriera en el Bicentenario.
Un 1923, hace cien años, la comunidad estuvo de festejos por su centenario. Le tocó al intendente Alfredo Martínez encabezar las celebraciones. En ese marco, recibió de obsequio el “Album histórico biográfico de Tandil en su primer centenario”, editado por la Cámara Comercial e Industrial. El único ejemplar que se conoce hasta el momento está al resguardo de Román Martínez Goya, nieto del jefe comunal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn paralelo, planteó su desvelo por el cofre que debió enterrar su abuelo para la ocasión que, según estipuló, se encontraría en inmediaciones de la Municipalidad. Tal vez en los canteros, o en la pirámide de la Plaza Independencia. Hoy, ya en plazo para abrir el tesoro con vestigios de hace cien años, la ubicación resulta un verdadero misterio.
De visita en El Eco, con el único ejemplar del libro del bicentenario en sus manos, Román Martínez Goya compartió algunos datos de la historia de su abuelo Gerónimo Alfredo Martínez –a quien todos conocían por su segundo nombre-, quien gobernó Tandil entre 1921 y 1923. Murió joven, en Buenos Aires, el 30 de septiembre de 1937.
