Gremios se unieron para denunciar el ajuste y el desguace del Estado
Expusieron la crisis económica, advirtieron sobre el impacto en los salarios y realizaron un llamado a la unidad.
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Representantes de diversas organizaciones gremiales y sociales de la ciudad realizaron una conferencia de prensa denominada “Paz, Pan y Trabajo”. El encuentro tuvo como objetivo primordial visibilizar la realidad que atraviesan los sectores laborales y denunciar lo que definieron como un modelo de desmantelamiento de la estructura estatal y sus políticas públicas.
Los dirigentes analizaron las consecuencias de los despidos masivos, la erosión de los salarios frente a la inflación y el retiro del Estado nacional en áreas sensibles como la salud, la discapacidad y la niñez, lo que plantea un escenario de extrema vulnerabilidad para las familias de la región.
Hernán Gasparini, referente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), inició su exposición remarcando que el sector atraviesa dos cuestiones fundamentales: el desguace institucional y las políticas de ajuste que lleva adelante el Gobierno nacional. El dirigente subrayó que el impacto no se limita solo a Tandil, sino que se extiende a todo el territorio argentino. Según Gasparini, los trabajadores estatales han padecido más de 70.000 despidos, lo que representa un golpe no solo para las familias afectadas, sino también para la ejecución de políticas territoriales.
Respecto a la situación económica de los empleados públicos, el dirigente fue contundente al señalar que atraviesan una realidad de "salarios de hambre”. Estimó que la pérdida del poder adquisitivo en los últimos dos años y medio ha superado el 30 por ciento en términos generales, lo que afecta desde docentes hasta administrativos. "La verdad es que la pérdida de los salarios de los trabajadores del Estado ha sido tremenda y probablemente hayan sido los más perjudicados con este modelo", afirmó el representante de ATE.
El retiro del Estado y la pérdida de derechos
Gasparini también puntualizó sobre el corrimiento del Estado nacional en áreas estratégicas. Mencionó de manera específica la situación de la atención a la discapacidad y la desarticulación de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia en Tandil. El dirigente calificó como "nefasta" la falta de líneas de acción claras, y ejemplificó que se publicó en el Boletín Oficial un manual de intervención que los trabajadores del área esperaron durante dos años y medio.
Por su parte, Valeska Galaz, representante de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), recordó que se cumplen diez años de la primera movilización bajo la consigna de pan, paz, tierra, techo y trabajo. Para la dirigente, esta fecha tiene una carga simbólica fundamental, ya que permitió en su momento la creación del salario social complementario, un ingreso que, según denunció, le ha sido quitado a los trabajadores del sector. Galaz resaltó que estas consignas "hoy más que nunca siguen vivas" frente a las políticas que atacan la organización popular.
La referente de la economía popular precisó que en Tandil cerca de mil trabajadores percibían el salario social complementario, al que calificó como una herramienta que venía a dignificar el trabajo que ya se realizaba en el entramado social para sostener la ausencia del Estado. Sostuvo que el sector se encuentra "totalmente destrozado" por la pérdida de estos ingresos, lo que afecta no solo a los trabajadores directos, sino al consumo en el mercado local y a la dinámica comercial de la ciudad.
Un llamado a la unidad
En su intervención, Galaz destacó: "En la frase paz, pan y trabajo, entendemos y sostenemos que está la esencia de lo que es un proyecto de país". Asimismo, enfatizó que "esta fecha no es de los movimientos, es de todos los trabajadores", llamando a la sociedad a reconocer que el pueblo trabajador es el motor que sostiene la estructura del país.
La dirigente de la UTEP también alertó sobre la situación local del espacio “Vientos de Libertad”, que se encuentra en peligro de cerrar debido a que la Municipalidad de Tandil no estaría respetando los convenios vigentes, lo que dejaría sin contención a jóvenes de los barrios y sin ingreso a sus trabajadores.
Finalmente, Diego De Boer, en representación de la CGT y del sindicato de trabajadores de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Atuncpba), reafirmó el compromiso con los conceptos de soberanía y justicia social. El dirigente coincidió en que el país atraviesa una situación compleja donde el Gobierno nacional "quiere entregar nuestra soberanía".
De Boer manifestó la necesidad de unirse para enfrentar lo que consideró un modelo en las antípodas del pensamiento nacional y popular, que no busca dignificar a quienes producen. Desde el ámbito universitario, el referente gremial detalló que los trabajadores de la Unicen han perdido alrededor del 50 por ciento de su salario en los últimos dos años y medio.
Ante este panorama, informó que el Frente Universitario está desarrollando un plan de lucha que incluirá diversas actividades la semana próxima en conjunto con los gremios docentes. "Es un gobierno que vamos a tener que enfrentar y para eso tenemos que estar todos organizados y buscar las maneras en cómo vamos a organizar esa lucha", concluyó De Boer, instando a que la unidad se exprese con fuerza en las calles de la ciudad.
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