El Oído agudo
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LA UNIÓN Y LOS VOTOS
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA sólo dos semanas de las elecciones, las especulaciones están a la orden del día y los dos espacios políticos con más chances, Juntos por el Cambio y Frente de Todos se muestran confiados. A esta altura, nadie niega que se trata de la gran batalla.
Esa sensación, que se palpa en las declaraciones de unos y otros, es alimentada por varios factores. En primer término, es la quinta vez que Miguel Lunghi se ofrece al electorado, con el lógico desgaste que experimentaría cualquier político, más allá de su nombre. Además, los resultados a nivel provincial y nacional, donde Juntos por el Cambio perdió por un resultado abultado y la hipótesis del arrastre hacia abajo que María Eugenia Vidal y Mauricio Macri podrían ejercer sobre el pediatra.
Del otro lado, todo es ansiedad y expectativa. Rogelio Iparraguirre se siente confiado. Para él sería buen resultado quedar cerca y bien posicionado para 2021 y 2023. Es decir, más allá del anhelo de vencer al pediatra, de modo subsidiario busca quedar bien posicionado de cara al poslunghismo.
En ese tren, hace unas horas el candidato a concejal Juan Pablo Frolik se mostró seguro y vaticinó un triunfo, aunque más ajustado.
Al fundamentar sus dichos, se remitió a 2015 y sumó los votos que por entonces cosecharon Unidad Ciudadana, Patria Grande y el Movimiento Evita. “Es la misma cantidad de votos y la misma diferencia entre listas”, concluyó.
Y entre los comentarios militantes, apareció el de Federico Romera, quien fue en la lista de concejales de 2015 como suplente y solía ocupar una banca del Concejo cuando Adolfo Loreal se ausentaba.
A través de Facebook, recordó que en esas elecciones Pablo Bossio sacó 17259 votos, Raúl Escudero 8697 y Patria Grande 1789, lo que da un total de 27745. Agregó que en las últimas PASO, Iparraguirre obtuvo 27767 sufragios. Entonces, con ironía, lanzó que fueron “¿22 votos más en 4 años? Ni las nuevas generaciones se sumaron”.
GUERRA EN LAS REDES
A dos semanas de los comicios, las redes sociales son tierra abonada para la campaña, con mensajes de todo tipo. Los militantes y simpatizantes de los distintos espacios políticos se tiran con munición pesada, en un soporte en donde sólo valen las opiniones y cada cual cree lo que quiere. Es decir, a Facebook, Instagram o Twitter los seguidores no van en busca de verdades, cada cual “consume” lo que prefiere.
Por caso, desde el PRO y el radicalismo hay fuertes advertencias para el día de la elección. Uno de los posteos que se viralizó expresa, en un fondo magenta y con letras grandes: “Importante. Voluntarios de La Cámpora se hacen pasar por PRO para fiscalizar. Por favor compartan”.
Desde el peronismo, multiplicaron la foto de un supuesto ticket que se entregaría a asistentes de las marchas del “Sí, se puede”. En esos pases, debajo del logo de Juntos por el Cambio, se lee “Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto. Vale por 2 tortitas y mate cocido, 1 remera Macri-Pichetto, 800 pesos. Al terminar el acto presentar el comprobante por el stand”. Debajo aparece un código de barras, como para avalar esta suerte de versión digitalizada de “vale” a cambio de participar en la movilización.
Así las cosas, se espera que las denuncias, posteos, reacciones y acciones se multipliquen e invadan al electorado hasta el mismo día de la elección. No habrá modo de desconectarse de la política, al menos, si la idea es pasar un rato en las redes.
LAS PROMESAS DE AYER Y DE HOY
Respecto al clima proselitista y a las respectivas plataformas y/o promesas de los candidatos, hay para todos los gustos y paladares, con la desconfianza ciudadana lógica de considerar que aquello que se promete –sobre todo en tiempos de campañas- no siempre se traducirá en hechos una vez logrado el objetivo del que lanzó el compromiso.
Bajo ese espíritu, de tanto en tanto resulta “saludable” repasar las promesas de ayer y qué mejor que detenerse en lo que en estas mismas páginas se decía en campañas pasadas, con protagonistas repetidos en una coyuntura algo distinta, pero no tanto, lo que no hace más que generar angustia ante el paso del tiempo y las necesidades de siempre.
En este caso, un buen ejercicio es leer la sección “Hace 20 años” de El Eco, donde por estos días se recuerda a aquellos políticos que estaban en campaña en la ciudad con sus promesas a cuestas.
Hace dos décadas, Carlos Fernández, actual diputado nacional, era candidato a intendente de la Alianza, quien presentaba un plan de obras que llevaría adelante en caso de ganar las elecciones.
Dentro de dicho plan, el radical prometía 1.600 viviendas, bajo el eslogan “A cada familia, una casa digna”.
Para algún distraído, si hay un asunto que en la actual coyuntura se debate es sobre el déficit habitacional, lo que parece que hace 20 años también se advertía. Si bien “Carlitos” finalmente no pudo ser intendente (Zanatelli volvió a ganar en las urnas en aquella oportunidad), sí formó parte de la gestión que ahora lleva 16 años al frente de la comuna, fue jefe de Gabinete y actualmente mantiene una fluida relación que lo llevó incluso a apoyar una nueva reelección de Miguel Lunghi. Por lo visto y oído durante estos años, aquella promesa de campaña de dos décadas pasadas no la pudo cristalizar tampoco ahora, compartiendo un gobierno que siempre mantuvo la idea de que no se podía desde un municipio montar un plan de viviendas…
CRUCES POR LA VEDA ELECTORAL
En medio de las tensiones de campaña, surgió pirotecnia entre las principales fuerzas competidoras por lo que se interpreta acerca de cuándo comienza la veda electoral para promocionar los actos de gobierno.
“Le pedimos al intendente Lunghi abstenerse de realizar anuncios durante la campaña electoral”, tituló un comunicado del Frente de Todos en el que se pidió respetar “lo dispuesto por el Código Nacional Electoral”.
Según los argumentos esgrimidos por el peronismo, durante los 25 días anteriores a una elección nacional está prohibido inaugurar obras o lanzar nuevos programas, para que el oficialismo no pueda utilizar esas herramientas del Estado para hacer campaña.
El Código Electoral Nacional establece que en los 25 días previos a las elecciones está prohibida “la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo y, en general, la realización de todo acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos”.
A su entender, esta prohibición comenzó a regir el 2 de octubre último y estará vigente hasta el día de las elecciones generales. Desde que rige esta veda, “el Ejecutivo ha hecho anuncio de licitaciones sobre tierras, inauguraciones de playones deportivos y puntos limpios en los últimos días”, denunciaron.
La respuesta del radicalismo no se hizo esperar. Las autoridades del Comité al respecto informaron que la prohibición de realizar actos de gobierno o publicidad oficial por parte de los Municipios rige, específicamente en la provincia de Buenos Aires, “A partir de los 15 días anteriores al acto eleccionario previsto para el 27 de octubre, por lo que la veda para este tipo de acciones comienza hoy”, con lo que así rechazaron el planteo de la oposición.
“El pedido realizado por el Frente de Todos carece de fundamento y se debe seguramente a una confusión o desconocimiento sobre la legislación vigente en la provincia de Buenos Aires”, resaltaron las autoridades.
¿DE QUIÉN SON LOS RECURSOS?
Mientras espera que la Secretaría de Gobierno eleve los números del programa que subsidia boletos de colectivo a jubilados y héroes de Malvinas, la Comisión de Transporte del Concejo volvió a reunirse esta semana sin información oficial ni presencia de funcionarios que expliquen qué pasó con la herramienta que se acordó antes de votar el último aumento de la tarifa.
Tras las declaraciones a este Diario del presidente de la Cámara de Transporte, una nueva duda surgió en la planta alta de la Municipalidad y tiene que ver con el destino que se le debe dar a los recursos –más de 23 millones de pesos- que gira el Gobierno nacional. Daniel Albanese fue contundente al afirmar que les corresponden a las empresas –conforme a un artículo del presupuesto nacional- para compensar la quita de subsidios.
Sin embargo, desde el Ejecutivo avalaron que ese fondo fuera la fuente de financiamiento para el ya famoso Pampam, situación que disparó un proyecto de la oposición para invertir el resto del fondo y ampliar los beneficios para más tandilenses.
“Si la plata no es de la Municipalidad, estamos en problemas”, le escuchó decir este Oído a un dirigente estudioso de las leyes. Es que de no resolverse antes, el entuerto podría llegar hasta el Tribunal de Cuentas, donde deberán interpretar si corresponde imputar la inversión a esa fuente de financiamiento. En tren de buscar responsables, ya se dijo en estas páginas que la ordenanza se votó por unanimidad. No obstante, también es cierto que la ampliación presupuestaria por la llegada del Fondo de Compensación al Transporte Urbano no se elevó al Legislativo para su tratamiento, por lo cual los concejales aún desconocen su afectación.
PICADAS FRUSTRADAS
Las jornadas con operativos de saturación en La Movediza, que se sucedieron a partir de los reclamos vecinales tras el crimen ocurrido hace dos semanas, frustraron las picadas que organizan los jóvenes con epicentro en esa barriada.
Hasta este Oído llegó el revuelo de motos que se generó durante la noche del jueves, cuando la policía y personal de Control Urbano Vehicular se desplegaron por las calles de La Movediza. Los rodados se desparramaban cual hormigas tras volcar agua en el hormiguero.
Los protagonistas de las picadas se convocan a través de las publicaciones del Instagram “Zona stunt”, que está cerca de alcanzar los 55 mil seguidores. Allí se encuentran los amantes de las motos y se enteran de los lugares y horarios de las convocatorias para las pruebas ilegales de velocidad y acrobacias.
En estos días, con la policía y el Municipio al acecho, los jóvenes debieron relegar las explosiones y los escapes libres. Los vecinos, más que agradecidos, ya que recuperaron transitoriamente la tranquilidad a la hora del descanso nocturno.
