En la presentación del libro, trabajadores se refirieron a la situación de la agencia
Ariel Bargach y Mariano Suárez estuvieron en Tandil y presentaron “Télam, el hecho maldito del periodismo argentino”. Realizaron un recorrido histórico por los 75 años de la agencia y la lucha que llevaron adelante el año pasado, tras el despido de la mitad de la planta. Consideraron que “lo más complicado va a ser restituir la confiabilidad de la agencia” y volver a ser “un servicio periodístico serio, plural, abierto, sólido”.
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Ariel Bargach y Mariano Suárez estuvieron en Tandil y presentaron el libro “Télam. El hecho maldito del periodismo argentino”, en la Facultad de Arte, situada en 9 de Julio al 400.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl libro hace un recorrido por los 75 años de historia de la agencia y refleja la lucha de los trabajadores durante los días de huelga que se iniciaron luego del despido de la mitad de la planta, en junio del año pasado. La actividad formó parte del ciclo de conferencias que organiza el Sindicato de Trabajadores de Prensa de Tandil y Azul, con el auspicio de Cultura de la Unicen.
La voz de los que no tienen voz
“Télam es una agencia que sufrió las vaivenes del gobierno de
turno. Históricamente han creído que la agencia es un espacio de favores políticos. Nosotros, los trabajadores, luchamos para que Télam se convierta en un medio público que le dé voz a los que no tienen voz”, dijo Mariano Suárez, quien trabaja hace 20 años en la agencia.
Por su lado, Ariel Bargach manifestó que la situación es “extraordinariamente compleja. El año pasado tuvimos uno de los más grandes conflictos de la historia, con 357 trabajadores despedidos, el cierre de más de la mitad de las agencias en las provincias, 119 días de huelga”.
Por la lucha se revirtieron esos despidos. “Ahora estamos ante una enorme tarea de reconstrucción del servicio periodístico, en el peor momento de la redacción de censura de la agencia, pero dispuestos a recuperar la gestión periodística”, resaltó.
Reedición
Bargach explicó que el libro es la reedición de un trabajo que hicieron hace 5 años, cuando se cumplieron 70 años de historia de Télam.
“Nos dimos cuenta en ese momento que la historia de la agencia no estaba siendo contada, tampoco estaba siendo contada la historia de las agencias internacionales, siendo que son una herramienta de comunicación muy poderosa en el mundo. El año pasado atravesamos un conflicto muy duro, muy áspero en la agencia, con el despido de cerca del 40 por ciento de la planta, así que de alguna manera nos sentimos obligados a hacer esta reactualización”, indicó.
En tanto, Mariano Suárez aclaró que “el libro, si bien se propone contar la historia política, periodística, sindical de un solo medio, de algún modo está atravesado por los conflictos y los debates que hacen al oficio periodístico, a cualquier trabajador de prensa, en relación a los límites de la libertad de expresión, los contenidos en relación con las líneas editoriales, las limitaciones a la libertad de expresión que produce la precarización, la falta de estabilidad en el empleo”.
Restituir la confiabilidad
Bargach explicó que “Somos Télam es una suerte de marca que en medio del conflicto los trabajadores y trabajadoras nos dimos para empezar a emitir mensajes propios, se fue instalando mucho, y eso reflejaba la pelea que estábamos dando, así que lo hicimos propio y hoy es como un sello, quedó instalado casi como un grito de batalla a esta altura”.
Respecto a los desafíos a futuro, consideró que “lo más complicado va a ser restituir la confiabilidad de la agencia, volver a ser un servicio periodístico serio, plural, abierto, sólido, que refleje las voces de las organizaciones, de las minorías, ese es un desafío a futuro, no le tememos porque sabemos que tenemos los recursos humanos para hacerlo”.
“Dependerá mucho de la decisión política con la conducción que viene, pero como venimos de dar esta pelea, sentimos en algún sentido que nada puede ser peor, lo que viene será una tarea ardua y pesada pero estamos dispuestos a afrontarla”, manifestó.
Por otro lado, Mariano Suárez remarcó que “en la agencia venimos los trabajadores hace muchos años, demandando que se modifique la estructura regulatoria de Télam y los medios públicos para convertirlos en medio públicos no gubernamentales que tengan una estructura que facilite la pluralidad de contenidos”.
“Ante la falta de iniciativa de los legisladores, los trabajadores mismos hicimos un proyecto en ese sentido. Lo presentamos en el parlamento, tiene unas 30 firmas de legisladores de todos los bloques políticos menos de Cambiemos y tenemos la expectativa de que eso se debata, es un buen punto de partida para dar el debate de cómo deben ser los medios públicos en un medio democrático”, enfatizó.
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Épocas difíciles
Ariel Bargach consideró que “todas fueron épocas difíciles, lo que suele suceder es que los primeros años de asunción de un nuevo gobierno el servicio periodístico es más abierto, más amplio y a medida que pasa el tiempo, se va cerrando. Nosotros siempre tratamos de dar la pelea por el contenido”.
“Tuvimos buenos momentos y se puede volver a tenerlos si logramos que la conducción que viene entienda que estamos en un medio público, que no es botín de nadie”, enfatizó.
Admitió que actualmente “permanente, estamos condicionados” por el Gobierno, aunque aseguró que en el Gobierno anterior también tuvieron “asperezas fuertes, encontronazos, momentos en que la relación fue pésima”.
“Ninguna gestión estuvo exenta de esto, el tema es cuánto margen tenemos para dar la pelea, para hacer entender razones, hay cuestiones que si no las visibiliza la agencia pública federal no lo hace ningún medio”, sostuvo.
En tanto, evaluó que “este conflicto no se parece a ninguno que hayamos atravesado en la agencia. En 2001 tuvimos una crisis severa que creímos que iba derecho al cierre de la agencia, y en este momento la sensación era que si pasaba esta tanda de despidos se iba directo a un cierre o desguace casi absoluto y que la agencia terminara siendo una pequeña oficina de gacetillas con un grupo muy minúsculo”.
Hoy en día trabajan alrededor de 720 personas en Télam y aseguró que “cuando las autoridades dicen que el número de empleados creció es porque la empresa creció en cantidad de productos y los diversificó, y tiene un montón de multiplataformas que antes no tenía”.
