En Tandil, el cine continúa trabajando con un aforo del 70 por ciento y con una gran aceptación de la población
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2021/10/sin_t%C3%ADtulo-8.jpg)
Tras quedar relegada la actividad durante poco más de un año, lo cual generó grandes inconvenientes en la industria mundial y postergó un sinnúmero de estrenos, el cine volvió a estar habilitado en el país en julio bajo ciertos protocolos y, desde entonces, las medidas se fueron flexibilizando pese a que en Tandil aún rige el aforo del 70 por ciento.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSi bien muchos vaticinaron que podría ser este el fin de la pantalla grande y que sería reemplazada por las diferentes plataformas digitales que ofrecen el servicio mediante una suscripción, lo cierto es que todavía las películas en streaming no lograron reemplazar al cine.
Al respecto, Gabriela Zamora, gerente comercial de Cinemacenter, contó que son muchas las familias que optan por acudir al establecimiento como salida de esparcimiento y refirió que la frase que más escuchan es “se extrañaba la pantalla grande”.
“Nosotros abrimos en julio, un poco antes de las vacaciones de invierno. Empezamos con un aforo del 30 por ciento, que se respetó durante el receso invernal, y luego quedó demostrado, tanto en la Argentina como en el resto del mundo, que los lugares con protocolo no generan riesgos de contagio. Entonces se fue ampliando la capacidad permitida”, explicó Zamora en comunicación con Informadísimas, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1.
Agregó que pese a que actualmente está autorizado el funcionamiento con la totalidad de la capacidad, optaron por continuar trabajando con el 70 por ciento para que aquello que no se sienten seguros con una sala completa puedan tener la tranquilidad de que habrá un espacio entre cada burbuja.
Amén de ello, refirió que las boleterías continúan estando habilitadas y funcionando con todos los protocolos de seguridad, pero que ellos promueven y recomiendan que se compren las entradas a través de la página para evitar las colas y la aglomeración de personas.
En cuanto a las funciones, contó que están espaciadas justamente para minimizar la cantidad de personas presentes en el hall. Dentro de las salas, cada dos butacas ocupadas se deja una libre para que se pueda mantener el distanciamiento social entre los distintos grupos.
“Y en las salas hay que permanecer con el barbijo colocado. Solo se puede sacar, obviamente, para comer o beber algo”, completó.
