En una nueva manifestación de fe, gran cantidad de creyentes acompañó la tradicional Procesión
Ayer por la tarde, los fieles se congregaron en las inmediaciones del Calvario para participar de esta experiencia de fe en Semana Santa. La columna avanzó por España, Chacabuco y luego Belgrano hasta terminar en la parroquia Santísimo Sacramento. El padre José María Ramos dio su mensaje ante los vecinos y turistas. “Le pedimos a la Virgen dolorosa que nos dé la gracia de ser fieles a Jesucristo”, expresó.
Acompañando las imágenes de Jesús, María Magdalena, la Virgen María y San Juan, una multitud participó de la tradicional Procesión del Viernes Santo. Luego de las restricciones de la pandemia, una de las celebraciones religiosas más características y convocantes volvió a la presencialidad y desarrolló el clásico recorrido desde el Monte Calvario hasta la Parroquia del Santísimo Sacramento en una tarde que entregó un buen clima.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailComo todos los años, cientos de caminantes y peregrinos que llegaron a Tandil desde distintos puntos, acompañaron el camino de Jesús hasta el sepulcro, en una renovada muestra de fe en el marco de la Semana Santa que culminará con el Domingo de Pascua.
El punto de encuentro fue la avenida España, desde donde partió la procesión minutos después de las 17.30.
La formación principal se encolumnó detrás de la cruz procesional y de la imagen del Cristo yacente. Entre los participantes, estuvieron los párrocos de las distintas iglesias de la ciudad y el intendente Miguel Lunghi, acompañado por un grupo de colaboradores.
También se sumó el diputado nacional Rogelio Iparraguirre, concejales de los tres bloques políticos, además de los comisarios de las distintas seccionales policiales y autoridades militares.
Finalmente, cargando en andas las imágenes de vírgenes y santos, estaban alumnos y referentes de distintas instituciones religiosas.
La marcha
En una tarde a pleno sol, el punto de concentración reunió a gran cantidad de personas, entre vecinos y turistas que se acercaron a participar de la procesión y otros que recorrían el lugar aprovechando las distintas opciones.
Esta vez, la formación partió desde España y Alberdi ya que la construcción del boulevard sobre Monseñor de Andrea complicaba el normal desarrollo del recorrido.
A las 17.25, descubrieron el Cristo yacente e inmediatamente efectivos del Tercer Escuadrón de Defensa Antiaérea de la Fuerza Aérea elevaron la imagen para dar inicio a la peregrinación.
Detrás, la imagen de la Virgen María, trasportada por estudiantes del colegio Sagrada Familia, de María Magdalena, a cargo del Instituto Brigadier General Martín Rodríguez y, por último, la de San Juan Bautista que fue llevada por jóvenes del colegio San José. Además participaron los integrantes de Acción Católica, que colaboraron llevando la cruz procesional.
A las 17.30, en silencio y escuchando los mensajes de la Iglesia, la congregación dio los primeros pasos desde España en dirección a Chacabuco. La participación de personas fue amplia desde el inicio. Sin embargo, se multiplicó conforme avanzaba en el trayecto por las calles de la ciudad, al sumarse aquellos vecinos que aguardaban en las esquinas o en cercanías a la Plaza.
Otros eligieron acompañar desde sus balcones o ventanas para ver el paso de la formación, buscando retratar con sus celulares la imagen que desde altura les permitía dimensionar la participación.
Primero, el mensaje de bienvenida a los peregrinos y caminantes que llegan desde distintos barrios de la ciudad y de otras ciudades para “unirse a Jesús”, con el compromiso de transmitir a sus comunidades está fuerte experiencia de fe.
En otra de las oraciones también hubo referencias al conflicto entre Rusia y Ucrania, con un pedido de “paz en nuestros corazones, en nuestras comunidades, en nuestra patria y en el mundo”.
Así, como cada año, tandilenses y turistas compartieron la experiencia de la tradicional celebración religiosa que representa el sepulcro de Jesús. Familias con niños pequeños, algunos adolescentes y muchos adultos se encolumnaron detrás de las imágenes santas para caminar unidos.
Al llegar a Chacabuco, los fieles se mantuvieron en silencio y respondiendo a un llamado a la reflexión. A paso lento, y luego de una hora de iniciada la peregrinación, los fieles fueron llegando a la Plaza Independencia donde muchos más aguardaban la llegada del Cristo.
Allí, el padre José María Ramos emitió unas palabras alusivas luego de que acercaran las imágenes y símbolos santos al frente de la parroquia.
El operativo de tránsito incluyó el corte de las calles para permitir el normal desarrollo de la peregrinación. Como aspecto saliente de esta edición, fue la ausencia de vehículos estacionados a lo largo de todo el trayecto a partir del trabajo de la Dirección de Control Urbano.
El mensaje
Al llegar a la Iglesia matriz, casi una hora después del inicio del trayecto, las figuras fueron ubicadas sobre la explanada para dar paso a la última parte del acto litúrgico, donde los fieles escucharon el mensaje del padre José María Ramos para dar cierre a una “hermosa tarde que Dios nos regaló” para acompañar a Jesús junto a las imágenes de “los que les fueron fieles”.
En ese sentido, se refirió a “su madre, sufriendo al pie de la cruz, uno de sus 12 discípulos, y una mujer que lo acompañó durante su ministerio” en referencia a la Virgen María, San Juan Bautista y María Magdalena.
Por todo, el párroco expresó: “Le pedimos a la Virgen dolorosa que nos dé la gracia de ser fieles a Jesucristo, al Evangelio del señor en el día a día”, que eso es lo que “realmente hará grande nuestra comunidad” con miras a la celebración de un acontecimiento “tan significativo” como los 200 años de la fundación de la ciudad.
Y para finalizar, pidió que “ruegue por nosotros y por tantos hermanos que sufren la consecuencia de la violencia y de la guerra”, mensaje de paz que se replicó también a lo largo de la procesión.
Al compartir una breve reflexión con El Eco de Tandil, el párroco celebró la participación y reconoció que Semana Santa es una buena oportunidad para fortalecer la fe y “recordar el amor de Dios y de Jesús”, también de “comprometernos a ese amor siendo coherentes con nuestra fe y el Evangelio”.
Durante estos días, que llegarán a su punto culminante con el domingo de Pascuas, “pedimos a la Virgen que nos ayude a dar unos pasos adelante en el seguimiento a Jesús”.