Entre la incertidumbre y la volatilidad, así es el escenario mundial y nacional para el sector agropecuario
Desde la Cooperativa Agrícola de Tandil analizaron el contexto de costos, materia prima y otros factores incidentes. Plantearon que si Argentina fuera un país “más normal”, el sacudón internacional sería más factible de sobrellevar. Lamentaron la falta de previsibilidad del Gobierno en algunas cuestiones y el mal uso de los recursos.
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La coyuntura del mundo, con las repercusiones de la guerra entre Rusia y Ucrania, como las particularidades que envuelven al país desde el punto de vista político económico, sin dudas repercuten en varios sectores locales, fundamentalmente en el relacionado al campo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Si uno tuviera que marcar una línea, diría que hay mucha incertidumbre y mucha volatilidad”, consignó Daniel Álvarez, gerente de la Cooperativa Agropecuaria de Tandil, quien maneja un termómetro delo que sucede en la ciudad y en la zona.
Al compartir su análisis con el programa Tandil Despierta de EcoTV y Tandil FM (104.1), interpretó que a nivel mundial sigue el eco de la pandemia, a lo que se suma la guerra entre dos productores importantes (uno de energía y otro de materias primas), por lo que termina “pegando mucho” en la economía argentina. Mientras que en el país, la situación económica, social y política también favorece a un marco de intranquilidad.
Como algo positivo en un panorama global indicó que los precios de la materia prima que produce Argentina han subido, lo que seguramente termine influyendo en el valor de los alimentos, aunque posiblemente beneficie a un sector y a otro no.
Sin embargo, insistió que hay un costo que se despegó en la generación de energía, ya que al ser Rusia un importante productor eso termina interviniendo en los índices del gas, del combustible, del petróleo e incluso de los fertilizantes. “Todo esto repercute en el productor agropecuario”, identificó.
Un futuro de costos incógnitos
En su razonamiento, Álvarez consideró muy difícil poder prever qué puede llegar a pasar, aunque sí valoró que en un escenario “tan incierto y volátil” el productor agropecuario puede estar cosechando, con el clima como primer aliado en esta zona, tornando así la situación en “medianamente razonable”.
De todas maneras, advirtió que a futuro el panorama es a considerar, porque tendrán que sembrar con costos de alquileres e insumos muy altos, que el año que viene cuando vayan a cosechar no sabe si se mantendrán a estos niveles.
En este sentido, sugirió al productor tomar todo tipo de coberturas en cuanto a riesgo climático y en cuanto a precios. “No sabemos el año que viene con qué nos vamos a encontrar”, dijo.
Dentro del contexto general, incidente en costos, están los fertilizantes que dependen mucho del gas, por ejemplo, elemento del cuál Rusia es uno de los principales exportadores y también primordial productor de urea.
“Para tener buenos rendimientos en el sector agropecuario hay que fertilizar, pero solamente un tercio de la urea se produce en Argentina”, afirmó y lamentó que la clase política no lo haya visto hace 20 años. Al respecto explicó que hoy el país tiene enormes reservas de gas, sin embargo sigue importando unas dos millones de toneladas de urea que con previsión se podrían estar produciendo aquí.
A modo de ejemplo contó que los fertilizantes pasaron de valer 500 dólares la tonelada, a 1.500, posicionando al sector en un escenario incierto porque no se sabe hasta dónde escalarán los valores, ni mucho menos cuándo terminará la guerra entre Ucrania y Rusia.
El componente especulación
Con los avatares del tiempo, marcados cada vez más por la incertidumbre y la volatilidad, el referente de la Cooperativa Agropecuaria entendió que los productores han ido mejorando mucho su capacitación y visión.
Así, ante el abanico de posibilidades e improbabilidades, dijo que se están asesorando, tomando todo tipo de recaudos. Al caso, reseñó explicativamente que si bien los precios tienen un “altísimo” componente de oferta-demanda, tienen otra gran parte de especulación. Entonces, como muestra contó que si en los fondos comunes de inversión mundial hay algún comentario sobre el fin de la guerra, indefectiblemente al otro día los precios bajan.
“Si a todo esto le agregamos el componente especulación, el nivel de incertidumbre es realmente mayor, así que lo único que se puede hacer es tomar todo tipo de recaudos y hay herramientas para eso”, afirmó Álvarez.
Como si todo esto fuera poco, mencionó que la crisis que está atravesando Argentina en lo político, económico y social, “que no es nuevo, sino que viene hace 50 años”, agrava todo el escenario.
“Al ser altamente productor de materias primas, con un potencial enorme de producir energía, este país debería estar en el mejor de los mundos”, reflexionó.
Ineficiente uso de recursos
Ahondando en la realidad del sector productivo agrícola, precisó que de los 120 mil pesos que vería estar cobrando por la tonelada de cereales, en realidad perciben 40 mil debido a retenciones, derechos de exportación y otros ítems. “Se quedan 80 mil en el camino”, advirtió.
A partir de esos 40 mil, indicó el referente, es necesario empezar a discriminar los costos de producción, insumos y todo lo invertido para ver cuánto queda en limpio.
“Si tuviéramos un país en condiciones normales y se diera un evento internacional como éste que afecte sobremanera a los que consumimos su materia prima, tranquilamente se podría acomodar”, planteó.
Aseveró también que el campo viene aportando mucho desde hace mucho tiempo para “no ver resultados”, y consideró que el tema de fondo, entonces, es la “ineficiencia en la utilización de los recursos”.
Pasando al tema del gasoil para el campo, Daniel Álvarez dijo que en la zona sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, que es la de alcance de la Cooperativa Agrícola de Tandil, se está bien en líneas generales, con alguna limitación o problemática, pero “razonable”.
“No hemos tenido faltante ni problemas de sobreprecio de combustible en la zona de influencia”, señaló, pero advirtiendo que la cosecha de soja “a full” no arrancó, sino que lo estará haciendo en estos días.