EP 7: así se vivió el emotivo regreso al edificio renovado
La comunidad educativa de la Escuela Primaria 7 volvió a habitar sus instalaciones en calle España 2
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La jornada de este viernes quedará marcada como un hito para la comunidad de la Escuela Primaria 7, que finalmente concretó su esperado regreso al edificio ubicado en España 2. Tras un período de incertidumbre y una mudanza hacia la Casa del Deporte, estudiantes, docentes y autoridades vivieron con profunda emoción la reapertura de las instalaciones, las cuales fueron sometidas a una importante renovación edilicia.
El ambiente en el establecimiento se vio colmado de expectativas, risas y el descubrimiento de nuevos espacios que prometen mejorar significativamente la calidad educativa de los niños y niñas que allí concurren diariamente.
Los protagonistas indiscutibles de esta jornada fueron los alumnos, quienes recorrieron cada rincón con asombro. Simón, Malena, Rodrigo y Tomás, estudiantes de la institución, compartieron su entusiasmo al reencontrarse con sus aulas.
Al ser consultados sobre cómo vivieron este primer día, los niños coincidieron en que el resultado de la obra superó sus expectativas. "El patio es muy grande, los salones también, todo está pintado y muy bonito", expresaron con alegría.
Además, los estudiantes asumieron un compromiso importante: cuidar el espacio renovado para que se mantenga en condiciones óptimas, demostrando un fuerte sentido de pertenencia hacia su escuela.
La emoción de los educadores
Por su parte, el cuerpo docente también celebró la posibilidad de retomar las actividades en un entorno adecuado. Tania, docente de Lenguaje, destacó la diferencia sustancial que implica contar con aulas propias y cerradas.
"Estamos inaugurando temas nuevos y justo trabajábamos con mitos griegos, aprovechando el espacio y que ahora sí nos podemos escuchar", señaló. La maestra explicó que, a diferencia de la etapa en la Casa del Deporte, donde las condiciones acústicas eran complejas, ahora pueden desarrollar las clases con mayor tranquilidad, permitiendo una dinámica pedagógica más profunda y enriquecedora para los alumnos.
La secretaria de la institución, Marina, vivió el regreso con una carga emocional particular, ya que transita su último año antes de la jubilación. "Volver para mí fue una emoción; quería jubilarme en este edificio porque es la escuela", confesó.
Recordó los meses de lucha y gestión junto a la directora Verónica Rizzardi para lograr la puesta en valor del inmueble. Según relató, el proceso de adaptación fue intenso, especialmente al recordar las dificultades que enfrentaron en el lugar transitorio, donde la falta de paredes completas dificultaba el dictado de clases. "Ahora, de golpe, estamos solos en las aulas y los chicos están descubriendo todo", agregó con satisfacción.
Por su parte, Rizzardi describió la jornada como un momento de gran ansiedad y ocupación. "Esperábamos este día con mucha preocupación para que las cosas funcionen y los chicos estén seguros mientras se adaptan a las nuevas distancias, recorridos y espacios", explicó.
Destacó el acompañamiento recibido por parte de las autoridades, mencionando la presencia del intendente Miguel Lunghi desde temprano. La directora subrayó que este regreso es solo el inicio, ya que el proyecto contempla una segunda etapa de obras con aportes del municipio y de la provincia, lo que representa una transición continua hacia la mejora educativa.
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Un lugar para habitar
El impacto del cambio edilicio es notable en la vida cotidiana de los estudiantes. Según los testimonios, el hecho de pasar de aulas donde las paredes no llegaban al techo a espacios independientes generó una sensación de descubrimiento constante. Los niños no solo se sorprendieron por la amplitud de las instalaciones, sino también por la posibilidad de transitar pasillos extensos y disfrutar de un patio renovado.
Este nuevo entorno, equipado con bancos y pizarrones nuevos, ha sido recibido con gran aceptación, permitiendo que la comunidad educativa comience a poner su propia impronta en cada salón, consolidando así el sentido de hogar que la escuela representa para ellos.
A medida que transcurran los días, tanto docentes como alumnos continuarán explorando las posibilidades que ofrece el edificio renovado. La expectativa es alta, no solo por lo que significa recuperar el espacio físico, sino por la oportunidad de fortalecer los vínculos pedagógicos en un entorno que, finalmente, responde a las necesidades de la enseñanza primaria.
Con el compromiso de cuidar las instalaciones y la mirada puesta en las futuras etapas de obra, la Escuela Primaria 7 cierra un capítulo de dificultades para abrir uno nuevo, marcado por la esperanza y el orgullo de contar con un edificio a la altura de sus estudiantes.
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