Escuelas: “Lo que puede empezar como broma o una exigencia de notoriedad termina en un delito penal”
Amafutan y Jefatura Distrital de Educación están llevando adelante charlas en instituciones educativas para concientizar sobre las amenazas que se registraron en establecimientos. Leonel Calles, defensor en lo Penal Juvenil, sostuvo que “es un delito mucho más grave de lo que la gente piensa”. Tras la buena recepción del alumnado, Daniel Urdampilleta evaluó la importancia del diálogo cara a cara para reconstruir el lazo que las redes sociales rompen desde el anonimato.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/leonel_calles_y_daniela_urdampilleta_1.webp)
A partir de las situaciones conflictivas por los retos en las redes sociales y la aparición de amenazas en escuelas de todo el país –incluida Tandil-, Amafutan (Asociación de Magistrados y Funcionarios de Tandil) y Jefatura Distrital de Educación se unieron para brindar charlas en instituciones educativas que lograron una buena recepción por parte de los estudiantes y las familias. El cronograma de encuentros se inició hace quince días y restan otras dos semanas para finalizar las visitas a distintos establecimientos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailAyer, en “Tandil Despierta” (Eco TV y 104.1 Tandil FM), Leonel Calles, defensor oficial en el Fuero Penal Juvenil e integrante de Amafutan, y la jefa distrital de Educación, Daniela Urdampilleta, compartieron sus miradas sobre la problemática y destacaron la iniciativa como una herramienta más de prevención.
En principio, explicaron que las charlas se gestaron luego del caso que sacudió a Rosario, y las situaciones de amenazas e ingreso de alumnos con armas a escuelas del país.
“Si bien las escuelas tienen un ambiente que tratamos que sea pacífico, hay algunas cuestiones que suceden en la escuela como suceden en la sociedad. La escuela es el espejo en algún sentido o reflejo de lo que sucede, y empezamos a trabajar con la organización y armamos un cronograma de charlas en las diferentes escuelas para chicos y chicas”, expuso la jefa distrital.
Calles precisó que comenzaron hace 15 días, luego de que un exdirectivo de Comercio lo convocara para dialogar con los alumnos, en una experiencia que tuvo buena repercusión. “Nos empezaron a llamar de otras escuelas para ver si podíamos dar charlas. En ese momento hablé con el presidente de Amafutan, el doctor Diego Araujo, y la idea fue no hacerlo de manera individual sino institucionalizarlo”, contó.
De este modo, los funcionarios judiciales y las autoridades de educación se reunieron. “Tuvimos una recepción excelente en Jefatura y en tres días teníamos un cronograma de casi un mes de charlas en las distintas escuelas, inclusive ellos nos pudieron unificar escuelas más chicas para no tener que ir a todas”, señaló el defensor del Fuero Penal Juvenil.
Prevención con información
El defensor oficial, que está a cargo de los conversatorios, manifestó que la propuesta apunta “sobre todo a la prevención en el uso de las redes sociales. Generalmente arranco las charlas explicando qué es el Fuero Penal Juvenil, cómo funciona, les digo qué consecuencias trae porque hay un mito popular de que los chicos que están en conflicto con la Ley Penal no tienen ninguna consecuencia y esto no es así”.
Calles apuntó a informar sobre el funcionamiento de la Justicia Penal Juvenil, que a partir de septiembre bajará la edad de imputabilidad a los 14 años. “Arranco las charlas diciéndoles a los chicos que mi intención no es sermonear ni amenazar sino informarles y expresarles las consecuencias que puede traer lo que en principio puede parecer una broma. No solamente desde lo personal, una causa penal, sino también desde lo institucional, porque hay que ver todo el movimiento que se hace respecto de una amenaza hasta saber si realmente es una simple amenaza o broma, o una amenaza real”, expuso.
El defensor reparó en “todo el dispositivo que se pone en marcha” teniendo en cuenta que “las escuelas tienen protocolos, la policía tiene protocolos y el Poder Judicial también, y el costo que eso implica”.
En tanto, compartió que “mi reflexión y mi ejemplo, tal vez burdo, es decirles que a nadie se le ocurre llamar a una ambulancia en broma, porque en otro lugar de la ciudad puede estar una persona necesitándola y hasta puede morir por el no uso de esa ambulancia. Lo mismo pasa con un delito falso o una broma de amenazas: se moviliza a la policía, al Poder Judicial y estos operadores que están abocados a eso no pueden hacerse cargo de delitos que realmente están sucediendo como puede ser un robo”.
El letrado alertó que estos mensajes que aparecieron en escuelas configuran “un delito y más grave de lo que la gente piensa porque se habla de amenazas. Y cuando el sujeto pasivo del delito es una persona o dos o varias pero son determinadas, es el delito de amenazas. Cuando es indeterminado y es a la sociedad, es otro delito que es intimidación pública”.
Por este motivo, insistió con que “lo que puede empezar como una broma o como una exigencia de notoriedad –hay muchos chicos que lo hacen por adquirir notoriedad- termina en un delito penal que, como sabemos, tiene sus consecuencias, en este momento para chicos de entre 16 y 18 años y a partir de septiembre, lamentablemente, desde los 14 años va a tener consecuencias jurídicas”.
Otra herramienta
Por su parte, la doctora en Educación Daniela Urdampilleta expuso que “en la Provincia tenemos una actualización de la guía de situaciones de conflicto del 2023, que incluyó otro tipo de conflictos que antes no estaban incorporados, entre ellos las cuestiones tecnológicas”, y señaló que se logró a partir de un trabajo interministerial.
“Lo que siempre pedimos es que la guía sea una herramienta de trabajo para los padres, las madres, para las familias, para los chicos, las chicas. La guía tiene que ser un instrumento también porque informa, contextualiza y cuida, porque nosotros somos una institución fundamentalmente de enseñanza y de cuidado”, subrayó sobre una de las herramientas para trabajar en estos casos, que opera con otras como los acuerdos de convivencia institucionales.
En paralelo, aclaró que “por supuesto que ante este tipo de situaciones, nosotros estamos atentos desde el primer momento, porque cada situación al instante se comunica a las inspecciones y a mí, somos un equipo que trabaja desde Jefatura hacia las escuelas. Esto es una insistencia muy grande que se hace, a veces hay situaciones que no se leen como conflicto y ahí suceden muchas a partir de lecturas individuales”.
Respecto a las acciones, definió que “somos un sistema jerárquico y un sistema que intenta ser orgánico. A veces suele suceder que la gente no comunica a tiempo; no lee -por eso las miradas son colectivas- y esto ocasiona muchas situaciones de conflicto”.
Una sociedad “complejizada”
Por otra parte, Daniela Urdampilleta destacó la experiencia de las charlas. “No hemos tenido mala receptividad. Por el contrario, los chicos están muy interesados, muy ávidos de saber y están muy ávidos a que les digamos vamos a parar un poquito con el celular. Hay una buena recepción de la ocupación por la preocupación”.
En paralelo, planteó el contexto de “una sociedad que está complejizada y muchas de las cuestiones que nos están pasando es por esto de que la ley funciona medio individual a veces. Cada uno decide qué es ley a veces, entonces la ley está para decir hasta acá. En ese trabajo que es duro porque está muy desdibujada, la gente cree a veces que la decisión que toma es la correcta, entonces tenés un montón de conflictos porque vos estás tratando de encuadrarte mínimamente en una norma. Los encuadres son muy complejos en este momento”.
Si bien apuntó a la tendencia de los niños y adolescentes a intentar correr los límites de forma constante, advirtió que “no quiero adjudicar toda la responsabilidad a la familia. Los chicos no están atravesados solo por las familias, están atravesados por las redes, por identificaciones que muchas veces no parten de la familia, parten de modelos agresivos, de modelos violentos. De hecho, tenemos múltiples ejemplos de situaciones donde no se conversa, son situaciones más agresivas. La familia cumple un rol muy importante, pero hay que acompañarla porque también está complejo para las familias”.
En ese punto, la máxima autoridad de Educación en el distrito analizó que “Tandil sigue siendo una comunidad de vecinos en términos de mirar a la cara, todos nos conocemos, tenemos mucho cuidado con esto de las trayectorias, de mirar a la cara, de enfrentar las situaciones como se deberían enfrentar que es con el cuerpo, con la conversación y armando lazo”.
Como contrapartida, manifestó que “acá hay un tema complejo con las redes que es que hacen de alguna manera fragmentar el lazo. Eso que las comunidades han construido que es el lazo con el otro se corta porque la red permite decir cosas que en la cara no dirías, porque no es lo mismo en la cara que cuando me lo decís, y sos un nombre anónimo y te das el lujo de decir cualquier cosa”.
Para finalizar, señaló que la convocatoria “me parce que las comunidades la toman bien en términos de construyamos juntos. Nosotros les pedimos a las familias que ayudemos, construyamos juntos, pidámosle a la escuela que arme talleres, que vaya la gente a charlar, que nos juntemos, y siempre charlar significa códigos de comunicación. Si no volvemos a esta instancia que es compleja, que es construir lazo y conversar sobre las cosas, ahí estamos en un problema”.