"Estoy pidiendo una luz que me deje entrenar y salvar vidas"
David Lavin describió el complejo panorama los jóvenes que sufren el flagelo de las adicciones.
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El referente de la Agrupación Genaro, David Lavin, manifestó su profunda preocupación por la situación social que atraviesa el barrio La Movediza y realizó un llamado a las autoridades. En diálogo con La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, Lavin alertó sobre el incremento del consumo entre los jóvenes y remarcó la necesidad de contar con iluminación en el predio deportivo donde contienen a más de 100 niños y adolescentes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl referente, quien trabaja en el barrio desde 2017, explicó que la iniciativa nació casi por decantación cuando un grupo de chicos golpeaba las paredes de su casa con el deseo de jugar al fútbol. Lo que comenzó como un intento de organizar a diez niños se transformó en una pasión que hoy nuclea a 108, desde edades tempranas hasta los 17 años. Sin embargo, este trabajo de contención se vio amenazado por el avance de la inseguridad y la droga en la zona.
El dirigente relató que el escenario en las calles de La Movediza cambió drásticamente en el último tiempo. Según sus observaciones, la circulación de estupefacientes alcanzó niveles alarmantes, afectando incluso a niños que son utilizados de forma involuntaria para el traslado de sustancias a cambio de paquetes de figuritas. Lavin subrayó que se alarmó durante el último mayo, tras conocerse diversas intervenciones policiales en puntos de venta de drogas que son frecuentados por menores de edad.
La descripción que Lavin realizó sobre la actualidad del barrio fue desgarradora, destacando que el tipo de consumo mutó hacia sustancias más peligrosas y destructivas. Aseguró que en el sector es frecuente observar a jóvenes en estado de vulnerabilidad extrema, a quienes describió como "zombies" que deambulan durante la noche, perdidos por los efectos de los químicos. El referente puntualizó que, si bien el municipio acompaña a personas que ya se encuentran en procesos avanzados, falta una política de prevención más profunda para evitar que los chicos agarren la droga antes de que sea tarde.
En ese sentido, destacó que el deporte funcionó durante casi una década como el principal muro de contención. En la Agrupación Genaro no solo se entrena fútbol, sino que se imponen límites y se fomentan valores. Lavin detalló que se prohíbe el uso de celulares durante las clases y el empleo de vocabulario agresivo, utilizando la participación en los torneos como un incentivo para el buen comportamiento. "Les ponemos límites y los aprenden", afirmó con convicción.
El impacto de la pandemia también fue mencionado como un punto de quiebre negativo en la trayectoria de muchos jóvenes del barrio. Durante el periodo de restricciones, la agrupación debió volcar sus esfuerzos a la asistencia alimentaria de las familias, lo que provocó un alejamiento de la actividad deportiva. Según Lavin, ese retroceso se tradujo meses después en hechos de delincuencia juvenil.
Para el referente, la diferencia entre un joven que se mantiene dentro del sistema deportivo y uno que cae en la marginalidad es el apoyo constante. Manifestó que siente una gran impotencia al ver a jóvenes que conoció desde pequeños y que hoy se encuentran perdidos en la adicción por falta de contención. Reiteró que los niños son felices cuando tienen un espacio donde jugar y un profesor que se queda con ellos hasta tarde.
Luminarias para el predio
La principal demanda que Lavin trasladó al intendente Lunghi es la autorización para instalar luminarias en el predio de entrenamiento. El terreno, que fue otorgado por la propia Municipalidad años atrás luego de que un equipo femenino de la agrupación se consagrara campeón en un torneo regional, carece de la infraestructura necesaria para funcionar durante los meses de invierno. "Los nenes salen a las seis de la escuela y a esa hora ya está oscuro, no vemos nada", lamentó.
El referente aclaró que no solicitan una inversión económica por parte de la comuna, ya que cuentan con donantes dispuestos a comprar los faros, sino que necesitan el aval administrativo para conectar el servicio al alumbrado público. Explicó que existe una normativa que permite este tipo de conexiones temporales para instituciones sociales, un beneficio que ya fue otorgado a otros clubes de la ciudad. La urgencia radica en que, debido a la oscuridad, la práctica deportiva se vuelve imposible al caer el sol.
Lavin fue enfático al señalar que su pedido no tiene matices políticos ni intención de generar conflictos, sino que es un ruego por la vida de los pibes del barrio. Aseguró que el espacio es vital no solo para los 108 jóvenes registrados, sino para todos los adolescentes de La Movediza que buscan un lugar donde estar lejos de las esquinas peligrosas. La falta de luz limita el horario de trabajo de los profesores, quienes consideran que esas horas extra de entrenamiento son fundamentales para "salvar vidas".
Finalmente, el líder de la Agrupación Genaro apeló a la sensibilidad de las autoridades municipales para que den el "pulgar arriba" definitivo al proyecto. Recordó que el barrio se encuentra en una situación muy complicada y que el deporte es la única salida real que tienen muchos jóvenes frente a una realidad que los empuja hacia “la pipa” y la delincuencia. "Estoy pidiendo una luz que me deje entrenar, que me dé tiempo para hacer cosas que le salvan la vida a los pibes", concluyó Lavin.
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