Forcejeó con un ladrón armado y evitó el robo de su local
Ocurrió en Villa Gaucho. La propietaria se defendió golpeando al delincuente con la calculadora de la barraca.
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En un violento episodio ocurrido ayer alrededor de las 19 horas, una comerciante de Tandil logró frustrar un intento de robo en su local ubicado en la calle Palacios al 2000, enfrentándose físicamente al delincuente que lo amenazaba con un arma blanca.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún relató al Eco Multimedios la víctima, René Carrizo, el sospechoso ingresó al comercio y comenzó a actuar de manera errática mientras se encontraba una clienta presente; "el tipo daba vueltas, daba muchas vueltas, y nosotras ya nos mirábamos con ella como que habia algo raro", recordó sobre los momentos previos al ataque. Tras realizar un pedido de milanesas y tomates para disimular sus intenciones, el agresor abordó violentamente a la clienta, lo que desató la reacción inmediata de la propietaria.
El enfrentamiento escaló cuando Carrizo comenzó a gritar para defender a la mujer, momento en el cual el malviviente extrajo un cuchillo para amedrentarla. "Cuando yo le empecé a gritar y empujarlo para que salga fuera, saca un cuchillo, me muestra, y me dice que me quede quieta", explicó la víctima, quien a pesar de la amenaza no se detuvo y continuó forcejeando mientras el delincuente intentaba abrir la caja registradora.
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Durante el forcejeo, la comerciante utilizó la calculadora del lugar para defenderse, golpeando al asaltante en repetidas ocasiones hasta que ambos quedaron frente a frente. “Reaccioné al toque y dije, ‘me va a clavar el cuchillo’ le empecé a pegar con esto” explicó, señalando la calculadora sobre el mostrador, "y él intentaba abrir la caja con una mano porque con la otra tenía el cuchillo", detalló, sobre la tensa disputa física.
Finalmente, el delincuente se vio superado por la resistencia y los gritos de auxilio, optando por huir del lugar sin sustraer pertenencia alguna. Antes de escapar, el sujeto profirió amenazas asegurando que volvería con amigos para tomar represalias. "No se llevó nada, ni las milanesas que estaban acá, nada. Yo lo seguí empujando afuera porque gritaba desaforado", señaló la damnificada, quien contó con el apoyo de un vecino que acudió al sitio armado con un caño tras escuchar el alboroto.
La rápida intervención de la familia de la víctima y la policía fue clave para la resolución del caso. La nuera de Carrizo dio aviso inmediato al sistema de emergencias 101, permitiendo que el personal de la Comisaría Cuarta de Tandil desplegara un operativo cerrojo en la zona. Al poco tiempo, lograron la aprehensión de Ezequiel Antonio Martínez, de 37 años, en la intersección de la Avenida Actis y Labardén. El sujeto, que actuó con el rostro descubierto y fue reconocido por la víctima mientras esta realizaba la denuncia, quedó a disposición de la justicia bajo la carátula de “Robo Calificado”. Carrizo, quien nunca había pasado por una situación similar en su barrio, aseguró que reforzará las medidas de seguridad despues del desesperante episodio.
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