Hoteleros manifestaron reservas por encima del 50 por ciento
El presidente de la Asociación de Hoteles analizó las reservas para el fin de semana largo y apuntó contra el abandono de los accesos a la ciudad.
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El sector turístico de Tandil comenzó a registrar el movimiento previo con una mezcla de optimismo y cautela en las vísperas de un nuevo fin de semana largo de este 2026. Nicolás Funaro precisó que, si bien la ciudad siempre se posicionó como un destino de preferencia, el ritmo de las reservas actuales reflejó una tendencia más moderada en comparación con años anteriores.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl dirigente estimó que la media de ocupación se ubicó en un rango de entre el 50 y el 60 por ciento, una cifra que consideró algo baja dada la proximidad de la fecha. Funaro explicó que la dinámica de comercialización se transformó en el último tiempo, impulsada tanto por la situación económica como por nuevos hábitos de los visitantes.
Según detalló, prevaleció una tendencia predominante de dos noches de reserva, concentradas mayoritariamente en el sábado y domingo. El presidente de la entidad señaló que, ante la cercanía con el principal centro emisor de turistas, muchas familias aguardaron hasta el último momento para decidir su viaje, supeditando la concreción de la reserva al pronóstico del clima.
El dirigente remarcó que, a pesar de la crisis que atravesó el comercio en general, Tandil mantuvo un potencial competitivo muy importante bajo el concepto de "destino de escapadas cortas". En este sentido, destacó el valor estratégico de encontrarse a "un tanque de nafta" del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Esta ubicación representó una ventaja económica significativa para el bolsillo de los viajeros. "Somos una ciudad que es muy elegida y querida", afirmó, subrayando que la cercanía permitió a muchos turistas llegar incluso sin reserva previa al partido de Tandil.
Respecto a la temporada invernal, Funaro analizó que no fue un periodo malo, aunque reconoció una merma en los niveles de consumo. Observó que el perfil de los prestadores debió adaptarse a una demanda que ya no buscó paquetes cerrados, sino que optó por la compra de noches individuales.
"Hace un tiempo notamos cambios en las costumbres. Antes estábamos acostumbrados a otros niveles de previsión, pero hoy nos vamos adaptando a la forma en que se vende", manifestó el referente hotelero. Para el titular de la Asociación, el calendario de 2026, que contó con fines de semana turísticos prácticamente todos los meses, resultó altamente positivo.
Defendió la importancia de fomentar el turismo como una "industria sin chimenea" que dinamizó no solo a los actores directos, sino a toda la rueda económica de la ciudad. Para potenciar este impacto, consideró fundamental acompañar el calendario con una agenda cultural y de eventos permanente.
El déficit de infraestructura y la conectividad vial
Esta planificación busca incentivar a las familias y parejas a elegir a Tandil por sobre otras opciones. Uno de los puntos más críticos de la entrevista giró en torno al estado de las vías de acceso a la ciudad. Funaro compartió la preocupación manifestada previamente por otros referentes del sector sobre el deterioro de las rutas.
Expresó, con una mezcla de ironía y malestar, que Tandil se encontraba "a un tanque de nafta y a casi cuatro cubiertas menos”. El dirigente calificó de "insólito" que, en pleno año 2026, se tardara más tiempo en llegar a Tandil desde Buenos Aires que hace dos o tres décadas.
Recordó que la expectativa de años anteriores era contar con una autovía que redujera el tiempo de viaje a dos horas, algo que quedó lejos de la realidad actual. Mencionó de forma específica la peligrosidad de la rotonda de la ruta nacional número tres y la ruta treinta, zona que describió gráficamente como el "lejano oeste" debido al abandono.
Funaro fue contundente al afirmar que la infraestructura no acompañó el crecimiento y la mejora constante que ofreció la ciudad como destino. Lamentó la pérdida de conectividad, mencionando la ausencia del servicio ferroviario y la intermitencia de las frecuencias aéreas que, al no resultar rentables, dejaron de operar.
"La conectividad con la ciudad, lejos de prosperar, fue para atrás a lo largo de los años", sentenció. Finalmente, aclaró que la Asociación realizó todas las gestiones posibles ante las autoridades competentes en la materia.
Recordó su participación en encuentros con el ministro de infraestructura de la provincia de Buenos Aires y planteos realizados ante la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) y el Consejo Provincial de Turismo (Coprotur).
Sin embargo, admitió que, a pesar de que las problemáticas se expusieron en cada mesa de diálogo, las soluciones de fondo no se materializaron. A pesar de los reclamos por la infraestructura externa, Funaro se mostró muy satisfecho con la dinámica de trabajo interna en la ciudad.
Articulación con el sector público
El dirigente elogió la labor tras la llegada de la nueva directora de turismo, Carolina Ugarte. Destacó que la funcionaria se integró de manera muy positiva a la mesa del Instituto Mixto de Turismo, logrando que el trabajo entre el sector público y el privado fuera "bastante ameno" y productivo.
El referente destacó que la flamante directora aportó una impronta personal y una vocación hacia la actividad que resultaron claves para el sector. "Muchos la conocíamos de la dinámica de la ciudad y otros la conocieron ya en la función. Su incorporación es muy positiva", subrayó Funaro.
Aseguró que los prestadores se encuentran predispuestos a colaborar para que la gestión local logre sus objetivos y continúe posicionando a Tandil como un referente regional. Para el cierre, el presidente de la entidad hotelera y gastronómica reafirmó la importancia de la colaboración institucional.
El dirigente consideró que la combinación de una buena oferta local, una agenda de eventos sólida y una gestión municipal activa fueron los pilares fundamentales. Estos elementos permitieron a Tandil seguir trabajando con buenos niveles de ocupación, aun cuando las condiciones macroeconómicas y de infraestructura nacional no resultaron favorables.