Javier Bulnes, el tandilense que ya hizo más de cien bonsáis y que expone este arte realizado con materia viva
Bulnes llegó a la técnica del bonsái en 2012 y hace aproximadamente una década empezó a montar estanterías en el jardín de su casa. En agosto se formó con maestros en Japón y hace dos semanas expuso por primera vez un ejemplar de alto nivel en la Ciudad de Buenos Aires. Cómo es este arte milenario que busca representar a la naturaleza en miniatura y que cada año va sumando adeptos en Argentina
Cipreses, manzanos, sakuras y damascos, con sus flores y frutos en miniatura: más un centenar de bonsáis se lucen arriba de las estanterías montadas en el vivero que tiene en su casa Javier Bulnes, uno de los pocos –si no el único- tandilenses formados en este arte milenario, que en agosto pasado tuvo la posibilidad de capacitarse en Japón y, luego, de exponer en la Ciudad de Buenos Aires.
Bulnes -productor agropecuario de 43 años- llegó al bonsái en 2012, luego de ver una publicidad, pero comenzó a especializarse hace cinco, ya de la mano de maestros en el arte de representar de forma pequeña la belleza que ofrece la naturaleza.
Hace aproximadamente una década empezó a montar estanterías con árboles en maceta en el jardín de su casa: ya tiene alrededor de 140, de los cuales 20 son considerados ‘de alto nivel’; es decir, aquellos que están listos para ser presentados en exposiciones.
