La Justicia levantó la paralización de la obra en calle Alem para permitir la reconstrucción de la fachada
El juez Pedro Oliveto autorizó la reanudación de los trabajos en el predio donde se proyecta un local de la cadena Mostaza.
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La Justicia de Faltas ordenó al Municipio levantar la paralización de la obra de calle Alem 925, donde se proyecta un local de la cadena Mostaza. De acuerdo a lo que pudo saber El Eco, el futuro avance de la obra dependerá de que la empresa desarrolladora cumpla de manera prioritaria con la reconstrucción de la fachada de la vivienda patrimonial que se derrumbó por trabajos de movimiento de suelo en el lugar.
La medida, dictada por el juez Pedro Oliveto (Juzgado de Faltas 2), responde a la necesidad de permitir que la empresa en cuestión ejecute la reconstrucción total del frente, tal como había resuelto la misma Justicia y de acuerdo al plan que presentado a la Comisión de Patrimonio: este organismo tendrá a su cargo el visado de la obra para que luego el gobierno local habilite formalmente la continuidad del desarrollo del local de comidas rápidas.
Desde el Municipio señalaron que la resolución judicial no implica una vía libre para el desarrollo comercial del proyecto, sino que establece un orden de prioridades. La decisión judicial se fundamenta en el aval otorgado por la Comisión Permanente de Defensa del Patrimonio.
Tras diversos intercambios técnicos, dicha entidad dio el visto bueno a la propuesta de reconstrucción presentada por los responsables de la obra. Con este respaldo, el magistrado a cargo tomó vista de la situación y habilitó el reinicio de las tareas, exclusivamente enfocadas en la recuperación del bien patrimonial afectado.
El caso de la vivienda patrimonial demolida
El caso de la fachada patrimonial demolida en Alem 925 -en la esquina con avenida España- tomó estado público en enero pasado. Se trata de una propiedad resguardada en el registro de obras patrimoniales a conservar, según lo establecido el Plan de Desarrollo Territorial.
Poco tiempo antes, en el lugar habían comenzado los trabajos de demolición para la construcción de un local de la cadena Mostaza. Pese a la indicación de su resguardo, durante el movimiento de suelo se produjo el derrumbe de parte del frente de la propiedad.
Tras registrar el hecho, el Municipio calificó el hecho como “una negligencia” y paralizó la obra. Previamente, la constructora a cargo de la iniciativa comercial había presentado a la Comuna un pedido para descatalogar la propiedad de los bienes inmobiliarios resguardados, pero fue denegado.
La Justicia intervino y determinó que la fachada debía ser conservada, por lo que los responsables de la empresa desarrolladora comenzaron a trabajar en un proyecto para tal fin. Además, el Juzgado de Faltas N 2 multó a la firma a cargo de la obra: la Comisión de Patrimonio evalúa el destino del monto, que ya fue abonado.
La continuidad del proyecto
Para avanzar con la reconstrucción de la fachada, los desarrolladores deberán presentar en los próximos días una serie de documentos técnicos ante la Secretaría de Obras Privadas.
Este paso será indispensable para formalizar el inicio de las intervenciones futuras. La continuidad de la obra comercial estará estrictamente supeditada al cumplimiento efectivo de este plan de restauración, el cual incluye la remoción de escombros y tareas específicas de conservación en el área del frente, manteniendo la prohibición de avanzar en el resto de la parcela hasta que se certifiquen los trabajos.
Según lo comunicado por la Secretaría de Obras Privadas a la firma desarrolladora, el cumplimiento de las pautas de preservación es una condición excluyente para cualquier otra labor.
En el documento oficial se especifica que “en carácter prioritario deberá realizar las tareas constructivas de conservación y preservación oportunamente aprobadas por la Comisión Permanente de Defensa del Patrimonio Cultural y Natural de la fachada remanente, comenzando y terminando las mismas antes de cualquier otra tarea constructiva en la parcela unificada, previa aprobación de la ejecución de las tareas por parte de la Comisión Permanente de Defensa del Patrimonio Cultural y Natural, podrá continuar con la presentación del proyecto de ampliación”.
Por su parte, la resolución judicial reforzó este carácter de obligatoriedad y prioridad. El texto del fallo fue directo al ordenar “hacer saber a la firma que deberá otorgar prioridad a la ejecución de la intervención de conservación prevista, por sobre cualquier otro trabajo constructivo que se pretenda realizar sobre la parcela”.
Una vez finalizada la reconstrucción de la fachada, el proceso de control entrará en una etapa de verificación. Los desarrolladores tendrán la obligación de notificar a la Comisión Permanente de Defensa del Patrimonio Cultural y Natural, la cual enviará especialistas al lugar para constatar que el plan de obra se haya ejecutado conforme a lo estipulado originalmente.
Solo cuando la Comisión otorgue nuevamente su visto bueno, el trámite regresará a la Secretaría de Obras Privadas, habilitando recién en ese momento la posibilidad de que la empresa retome el proyecto comercial en el resto del terreno.
Este esquema de trabajo busca garantizar que el valor histórico del inmueble sea restituido antes de que la actividad privada pueda continuar su curso. De esta manera, la Justicia y las autoridades municipales han establecido un precedente sobre el respeto a las normativas de preservación del patrimonio cultural, asegurando que la reconstrucción no sea una mera formalidad, sino una ejecución técnica supervisada.
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