La SAP Filial Tandil respaldó al docente agredido y llamó a las familias a fortalecer el diálogo
La entidad advirtió que la prevención debe ser una tarea compartida entre el hogar, la escuela, los equipos de salud y la comunidad.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/06/sap.webp)
La Sociedad Argentina de Pediatría Filial Tandil emitió un comunicado institucional en el que expresó su respaldo al docente que fue agredido en un colegio de la ciudad y, al mismo tiempo, convocó a las familias a asumir un rol activo en la prevención de situaciones de violencia entre adolescentes.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailDesde la entidad señalaron que el episodio ocurrido en el establecimiento educativo debe ser motivo de reflexión para toda la comunidad, no solo por la gravedad de la agresión sufrida por el educador, sino también por las señales que estos hechos pueden revelar sobre el estado emocional de los jóvenes involucrados.
En el documento, la institución manifestó su “solidaridad irrestricta con el docente agredido en el Colegio San José” y remarcó que “ser maestro o profesor es un acto de dedicación diaria que merece respeto, cuidado y protección”. En esa misma línea, se indicó que “ningún educador debería verse expuesto a situaciones de violencia en el ejercicio de su vocación”.
No obstante, la filial local de la SAP también planteó la necesidad de analizar el trasfondo de estos episodios. “Un adolescente que agrede está, muchas veces, pidiendo ayuda de la única forma que en ese momento conoce. Ello no justifica la conducta, pero obliga a no mirar para otro lado”, advirtieron.
En ese sentido, el comunicado destacó que la violencia escolar no puede comprenderse únicamente como un hecho aislado. “La violencia en las aulas no surge de la nada: crece en el silencio de los hogares, en la ausencia del diálogo, en la acumulación de tensiones que no encontraron otro cauce”, expresaron, al tiempo que señalaron que “poner palabras donde antes hubo golpes es tarea de toda la comunidad”.
La organización realizó además un llamado específico a madres, padres y adultos responsables, al considerar que la prevención comienza en el ámbito familiar. “El hogar es el primer espacio de prevención”, afirmaron, agregando que conversar con los hijos acerca de lo que sucede en la escuela, de la forma en que resuelven los conflictos y de cómo gestionan emociones como el enojo o la frustración “es una conversación cotidiana que puede marcar la diferencia”.
Finalmente, la entidad subrayó la necesidad de un trabajo conjunto entre familias, escuelas, equipos de salud y la comunidad en general. “La escuela forma personas. Pero esa tarea no puede recaer sola sobre los hombros de los docentes. Necesita familias comprometidas, equipos de salud atentos y una sociedad dispuesta a poner en el centro el bienestar de sus adolescentes”, concluye el texto.
El mensaje concluyó reafirmando el acompañamiento a los educadores y destacando que, frente a hechos de violencia escolar, la respuesta debe combinar el respaldo a las víctimas con estrategias de prevención y contención que permitan abordar las problemáticas emocionales y sociales que atraviesan a cientos de niños, niñas y adolescentes. “Hoy, más que nunca, los educadores merecen que los acompañemos”, señalaron.
Medidas de prevención
En el comunicado, la entidad compartió una serie de recomendaciones dirigidas a las familias con el objetivo de fortalecer la prevención de situaciones de violencia.
Entre ellas, destacó la importancia de generar espacios de escucha genuina y sin prejuicios para que los adolescentes puedan expresar sus emociones y preocupaciones; conversar en el ámbito familiar sobre los límites de la violencia —ya sea verbal, física o digital— y promover formas saludables de resolución de conflictos; y evitar la naturalización de conductas agresivas, al considerar que la intervención temprana resulta fundamental para prevenir situaciones de mayor gravedad en el futuro.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil