Movimientos obreros se manifestaron para visibilizar la precariedad laboral local
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Ayer por la mañana, algunos adheridos a la Coordinadora Sindical Clasista (CSC), el Polo Obrero, Partido Obrero y el Frente de Izquierda cortaron parte de la calle y se apostaron frente al Municipio con banderas identificadoras y folletos a repartir entre los ciudadanos para visibilizar su situación.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailExplicaron que a raíz de la pandemia la clase obrera está siendo la más perjudicada en varios aspectos y consideraron que el Gobierno nacional falló tanto en las gestiones económicas como en las sanitarias.
En el contexto, apelaron a la discusión de un programa de emergencia que dé respuesta a los reclamos de salario y condiciones de trabajo, con mayor control de los trabajadores.
Los roles del Estado y las patronales
Los manifestantes identificaron que el nuevo año debutó con más crisis económica y más contagios, lo que generó notables consecuencias en la clase trabajadora que tuvo que “pagar los platos rotos”.
Consideraron que salvo “contadas excepciones” los salarios de la clase obrera perdieron y siguen perdiendo frente a una inflación en ascenso. Presentaron como respaldo los datos del Indec del 2020 donde se detalla que el 41 por ciento de los argentinos vive en hogares con ingresos por debajo de la línea de pobreza.
Ante esto, arremetieron contra el Gobierno nacional y las condiciones de trabajo que aplica “de la mano del FMI”, con “complicidad de las patronales, ya sea CGT o CTAs. “Firmaron paritarias a la baja, en cuotas, muy por detrás de la inflación y la canasta familiar”, aseveraron, y explicaron que el error está en que consideran a los sindicatos como parte del Gobierno y no como herramientas de los trabajadores.
“Nadie se salva”
En los volantes que entregaron a los tandilenses que pasaban por la zona céntrica dejaron expuesto que el ajuste también se descargó en los jubilados y desocupados, que “tienen que sobrevivir con planes sociales”. “Nadie del a clase obrera se salva”, indicaron.
Denunciaron varias acciones que derivaron en mayores complicaciones para el sector, que además revelan una economía en hundimiento, mientras se siguen sucediendo suspensiones, despidos y modificaciones en los ritmos de trabajo que profundizan la precarización y flexibilidad laboral. “Una avanza de la reforma laboral también exigida por el FMI para pactar la deuda externa”, señalaron.
A la vez, confirmaron que este cuadro se agudizó con el aumento de contagios de Covid-19, por lo que aseguraron que el Estado fracasó en dos temas al mismo tiempo: económica y sanitaria.
Esta última, consignaron que fue porque no garantizaron protocolos bajo control obrero en las empresas, ni testeos masivos para aislar los contagios y por no otorgar un seguro al desocupado.
Programa de emergencia a debatir
Por último, plantearon la necesidad de discutir un programa de emergencia que dé respuesta a los reclamos planteados, refiriéndose a protocolos sanitarios bajo control de los trabajadores en cada espacio laboral y en el transporte, así como licencia para cada uno que esté al cuidado de niños o ancianos.
Además, refirieron a una centralización del sistema de salud bajo control obrero y que no haya ningún despido ni suspensión. Por cierto, al respecto apuntaron a la apertura de los libros contables de toda empresa que cierre o despida a alguien.
“Basta de tarifazos y aumentos de combustibles y de precios”, fue otra de las consignas, clamando por la nacionalización del sistema energético, los recursos naturales y el comercio exterior bajo control de los trabajadores.
Finalmente, postularon que el salario iguale a la canasta familiar, con indexación mensual por inflación y un “seguro al parado de 40 mil pesos”. Además, aumento de emergencia a las jubilaciones con una mínima de 50 mil pesos, con 82 por ciento móvil.
