Por un voto, la lista Celeste y Blanca superó al oficialismo y conducirá el gremio no docente
Diego Jongewaard de Boer, secretario general electo, analizó el proceso electoral y adelantó los ejes de la gestión.
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La jornada electoral en la Asociación Trabajadores de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Atuncpba) entregó momentos de tensión y nerviosismo frente al ajustado resultado obtenido. En medio de una creciente expectativa, que se mantuvo hasta el último minuto, los votos dieron finalmente por ganadora la lista Celeste y Blanca, una propuesta alternativa encabezada por Diego Jongewaard de Boer.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa propuesta obtuvo 164 votos, superando por la mínima diferencia a la lista Verde de la conducción oficialista liderada por Juan Loidi, que alcanzó los 163. En tercer lugar, la lista Nodo 26, liderada por Ramiro Sánchez, cosechó 135 voluntades.
En una entrevista con El Eco de Tandil, el flamante secretario general del gremio que se desempeña en el área de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ciencias Humanas, compartió sensaciones y detalles del proceso electoral y trazó los ejes de su gestión para el período 2026-2030.
Con 20 años de trayectoria como no docente (inició sus tareas en 2003 por contrato y pasó a planta en 2006), el dirigente representa a un espacio que nació hace cuatro años con la voluntad de ofrecer una alternativa representativa para todos los sectores y sedes que componen la Uncien.
“Es un momento para ser racionales y, más que atomizarnos, juntar, ampliar y trabajar entre todos”, definió Jongewaard de Boer luego de conocerse ayer los datos definitivos que dieron por ganadora la lista que encabezó.
Para el nuevo secretario general, el triunfo representa un “cambio” después de un ciclo de 20 años bajo la misma conducción y como muestra citó la alta participación de afiliados, que superó el 90 por ciento de un padrón de más de 500.
No obstante, remarcó que el desafío será iniciar un camino de unidad por encima de cualquier bandera política.
El recorrido hacia el triunfo
El proceso que culminó en la victoria de la agrupación Celeste y Blanca comenzó hace cuatro años con un espacio que buscaba ser “representativo” de todas las facultades, sedes y sectores de la Universidad.
“Creíamos que era necesario un cambio, una lista que represente a todos, desde Azul y Olavarría hasta Quequén y Tandil”, señaló y destacó el carácter “regional” de la propuesta que está secundada por Laura Ayesa, trabajadora de la Facultad de Ingeniería de Olavarría, como secretaria adjunta.
Tras encabezar una línea alternativa en las anteriores elecciones, en esta oportunidad decidió volver a presentarse como resultado de una “construcción colectiva” que se mantuvo y consolidó con el paso del tiempo.
Reconoció también que el escenario previo era de incertidumbre en virtud de la presentación de tres propuestas diferenciadas. Sin embargo, la lista Celeste y Blanca logró capitalizar el “descontento” y “cierto agotamiento” tras dos décadas de permanencia del oficialismo. “Hace cuatro años, y hoy mucho más, se empezaba a ver esta dispersión, de no tener muy en claro hacia dónde vamos, qué perspectivas hay, poca participación”, enumeró.
La campaña se realizó “a pulmón”, recorriendo los campus, el Rectorado y las unidades académicas. En ese proceso, el dirigente apeló a la “conciencia moral” de sus compañeros al momento de ingresar al cuarto oscuro, invitándolos a pensar en el “deber ser” de la institución. “Uno sabe lo que no quiere y a la hora de elegir hay que sentirse libre”, reflexionó, marcando la importancia que el votante no docente recuperara el protagonismo en la toma de decisiones del sindicato.
Si bien calificó el resultado de “ajustado”, consideró que “los trabajadores no docentes necesitaban este cambio” y la elección se inclinó por una de las tres con propuestas que presentó ideas “diferentes”.
“Sabía que iba a ser una elección dura”, reconoció y basó su análisis en las dos décadas de trayectoria de la gestión saliente. “Uno tiene las ideas, la palabra y el compromiso”, defendió.
Democratización y reforma del estatuto
Entre las propuestas de la gestión se refirió a la reforma del estatuto de Atuncpba. Actualmente, el sistema electoral del gremio establece que la lista ganadora se adjudica la totalidad de los cargos en la comisión directiva, lo que, a criterio de Jongewaard de Boer, atenta contra la representatividad y silencia a las minorías.
Entonces, la propuesta de la agrupación Celeste y Blanca será avanzar hacia un esquema de mayor apertura que permita la participación de todos los espacios.
“Nuestro estatuto dice que el que gana ocupa todos los cargos”, planteó y agregó que “creemos que debe discutirse y ver de qué manera, ya sea por sistema D’Hondt o por consenso, se garantiza el espacio para las minorías”, aseguró el secretario general electo.
El dirigente afirmó que “creemos fuertemente en la democratización del sindicato” y que, para eso, “tienen que estar representadas las minorías”.
De todos modos, aclaró que la reforma requiere de un llamado a asamblea, pero consideró que se trata de una línea de acción “prioritaria” para la gestión que comienza.
El objetivo es “refundar” la participación no docente en los cuerpos de delegados. “Hay que dar gestos para que el no docente empiece nuevamente a creer y a apostar a que las cosas se pueden hacer de otra manera”, enfatizó.
“Juntarse más que dividirse”
Después de conocerse los resultados, que fueron ratificados en el recuento de ayer por la mañana, Jongewaard de Boer destacó que recibió el saludo y el reconocimiento de las otras dos listas.
“Más allá de las diferencias, que pueden ser profundas o coyunturales, al otro día somos todos parte de la misma institución y creo que tenemos que priorizar eso”, sostuvo y ratificó que es tiempo que “todos entendamos que hay que juntarse más que dividirse”.
Impacto del contexto
La situación económica y su impacto en las universidades nacionales fue otro de los puntos centrales del análisis del nuevo secretario general de Atuncpba.
En ese sentido, calificó el estado actual como una “situación crítica”, de “emergencia” y advirtió sobre un “proceso de desintegración” que afecta la vida diaria de los trabajadores de la Unicen. “Es un momento para pensar mucho, ser creativos y ver de qué manera afrontamos esta situación, que no es para nada fácil”, resumió.
Según los datos manejados por el gremio, los salarios no docentes perdieron alrededor del 50 por ciento de su poder adquisitivo en los últimos años y alertó que “muchos están pensando más en la puerta de salida que en apostar a quedarse en la Universidad”.
Esta realidad generó que “muchos compañeros opten por licencias, busquen otros empleos” fuera de la universidad o “reduzcan sus jornadas de trabajo” para afrontar las condiciones actuales.
Ante este escenario, Jongewaard de Boer propuso una gestión creativa para atender una de las urgencias de los trabajadores de la Unicen. “La Universidad también es la que tiene que garantizarnos o al menos tener cierta expectativa cuando uno entra a trabajar”, manifestó.
Trayectoria ligada a la universidad pública
Diego Jongewaard de Boer ingresó a la Unicen a los 18 años como estudiante, se graduó, realizó su carrera como no docente y también ejerce como profesor de Filosofía desde hace más de una década. “Mi mayor tiempo y dedicación están puestos en mi labor no docente”, aclaró.
Su vocación lo llevó a postularse por segunda vez para el máximo cargo del gremio, impulsado por una “construcción colectiva” que busca renovar la organización. “Me parece que es momento para ser más racionales, estar por encima de las divisiones y que todos empujemos para el mismo lado”, enfatizó.
En términos personales, confesó su satisfacción por el logro, pero con la certeza que “dura muy poco”. Entonces, aseguró que “hay mucho por hacer, temas para resolver que son de más fácil solución y otros que son más complejos”.
En definitiva, la asunción de la nueva conducción representará el inicio de una etapa de escucha activa y de construcción de consensos. “Podemos tener las mejores ideas, pero si no escuchamos y hacemos partícipe al conjunto, creo que quedan vacías, sin contenido”, concluyó Jongewaard de Boer.
La nueva conducción
La lista 10 Celeste y Blanca propuso para los cargos de comisión directiva a:
Secretario general: Diego Jongewaard de Boer.
Secretaria adjunta: Laura Ayesa.
Secretario gremial: Marcelo Cordiviola.
Secretario de hacienda y finanzas: Eduardo Luciano López.
Secretaria de actas: Sandra Marcela Marderwald.
Secretaria administrativa: Verónica Andrea Acevedo.
Secretario de prensa y difusión: Lucas Conde.
Secretario de acción social y cultura: Juan Domingo Manariti.
Secretaria de capacitación permanente: Amelia Cabral.
Secretaria de la mujer y la familia: Verónica Susana Castillo.
Secretario de relaciones institucionales e internacionales: Jorge Mario Zubiría.
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