Reclamaron por el uso de la salida de emergencia de una estación de servicio
Hicieron su planteo al observar que es una vía de escape alternativa de los automovilistas. Indicaron que el inconveniente comenzó el año pasado, cuando el portón que da al pasaje se abrió de manera permanente. Piden al Municipio que controle el cumplimiento de las disposiciones.
El portón abierto las 24 horas de la salida de emergencia del sector posterior de la estación de servicio ubicada en Avellaneda y Bolívar puso a los vecinos del Pasaje Curupaytí en alerta.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailOrganizados, se encolumnaron detrás de un reclamo que consideraron justo y que aporta al normal funcionamiento de la barriada y contribuye con la circulación.
En ese sentido, solicitaron que la puerta corrediza que da al pasaje permanezca cerrada, sin candado, tal cual estuvo durante 15 años, y ese espacio sea utilizado como vía de escape ante una emergencia de manera exclusiva y no por comodidad para alcanzar atajos.
En esta oportunidad, El Eco de Tandil dialogó con Cristina Winchkler, Enrique Lucchesi, Marta Chillón, Rubén Núñez, Alfredo Pereuilh y Pedro Valdez, que contaron experiencias vinculadas al funcionamiento de la planta para la carga de combustible, advirtieron sobre las maniobras peligrosas y compartieron las razones que sustentan el pedido.
“Es un pasaje, no una calle”
Una de las primeras situaciones observadas por los frentistas fue la maniobra peligrosa que realizó el chofer de un micro de larga distancia, que utilizó el pasaje como vía de escape y la vereda para contar con el radio de giro necesario. El hecho fue captado por las cámaras de seguridad.
“Es un pasaje, no una calle”, resaltó Alfredo Pereuilh, para explicar las razones por las cuales la calzada es más angosta, al igual que el espacio para el tránsito peatonal, el estacionamiento en una sola mano y la velocidad de circulación máxima de 20 kilómetros, que “nadie respeta”.
Asimismo, recordaron que, ante un incidente en la planta de gas, “salvaron el problema llamando a los bomberos y empujando al coche con pérdida hacia el pasaje”. Ante esa circunstancia, “llamamos al 101, el conductor no se encontraba, y la pérdida de gas era notable porque sentíamos el olor”.
“La estación de servicio traslada el problema a los vecinos ante un peligro de explosión por pérdida de gas y eso es insostenible”, sentenció el contribuyente.
Asimismo, Lucchesi indicó que el Enargas labró un acta en la que establecía que las salidas “deben ser por las avenidas exclusivamente”, tal cual lo fija el plano aprobado oportunamente para su funcionamiento.
Si bien consideraron que la salida de emergencia debe ser un requisito a cumplir, objetaron el uso que se le da. “Está abierta permanentemente”, señalaron los frentitas.
A su turno, Pedro Valdez marcó que las estaciones de servicio “generalmente no tienen tres salidas por dos avenidas y además una calle”.
En esa línea, Lucchesi indicó que “el pasaje fue declarado como calle en el trámite inicial y todavía figura de ese porque si no no podrían habilitar” el emprendimiento.
“Pero si uno mira los carteles de la calle dice ‘Pasaje Curupaytí’, aportó Pereuilh, que aclaró que fue colocado el año pasado luego del reclamo que oportunamente realizaron ante la Defensoría del Pueblo de la ciudad.
Un uso distinto
Luego, Lucchesi describió que hace un tiempo, del interior del predio de la estación de servicio removieron la parte destinada a los residuos peligrosos, colocaron un equipo que “hace un ruido terrible” y delimitaron un pequeño sector para estacionamiento, con lo cual “lo están usando esto para otro destino que no sea la salida de emergencia”.
En cuanto a los reclamos, repasó que el tema comenzó en 2004, con una oposición vecinal a la habilitación de la planta de gas (GNC). “La norma de ese momento exigía que los vecinos estuvieran de acuerdo. Igualmente se habilitó”, apuntó el frentista.
Posteriormente, consiguieron el cierre del portón de la vía de escape “y nos olvidamos del asunto” durante 15 años. En 2021, habilitaron nuevamente la salida y los vecinos encendieron sus alarmas. “Un día doblé desde la avenida para tomar por el pasaje y casi choco de frente con otro auto que salía en contramano”, graficó.
“Vemos claramente el incumplimiento de la salida de emergencia”, planteó.
Los contribuyentes señalaron a este Diario que desde la pandemia, el hotel que funcionaba en la esquina se reconvirtió en una residencia para adultos mayores y muchas veces salen a pasear por la cuadra, al mencionar otra situación con un vehículo que se retiraba del predio y una persona en silla de ruedas.
“Hay muchas normas, que las cumplan, es así de sencillo”, expresó con contundencia Pedro Valdez.
Para cerrar, Winchkler se refirió a otros elementos que suman conflictividad al lugar al señalar la cantidad de nuevos emprendimientos habitacionales que derivarán en un aumento en la circulación, a la vez que apuntó que “esta estación no debería estar acá, pero por el momento no reclamamos eso”.
Luego, Núñez alertó que el espacio también contribuye con los hechos delictivos y actos vandálicos, y la “entrada y salida de personas que no son del barrio”.