Salarios universitarios: aseguraron que son los más bajos de los últimos 23 años
La masiva movilización cerró con la lectura de un documento "por la universidad pública y en defensa de la democracia".
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La comunidad de la Unicen protagonizó ayer la cuarta marcha federal universitaria en Tandil, sumándose al reclamo nacional en defensa de la educación pública, que cerró con un acto frente a la sede de Rectorado, en Pinto y Chacabuco.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl rector de la Unicen Marcelo Aba, el secretario general del gremio no docente Diego Jongewaard de Boer, su par de los docentes Verónica Gargiulo, el titular del Coniect Tandil, Alejandro Zunino, Micaela Di Rocco de la Federación Estudiantil y Juliana González de ATE Conicet Tandil, fueron los encargados de dar lectura al comunicado conjunto de la cuarta marcha federal universitaria.
Durante la lectura del documento oficial, remarcaron que la universidad pública argentina es el fruto de una “larga lucha” de un pueblo por contar con un sistema estatal de educación de máxima calidad.
Los oradores destacaron que la institución funciona como una caja de resonancia de las grandes demandas del país, integrando reclamos por la discapacidad, las jubilaciones, la salud y la industria nacional. Sin embargo, advirtieron que este motor de desarrollo social y económico se encuentra hoy en un estado “crítico” debido a una reducción de recursos para su sostenimiento.
El diagnóstico presentado fue contundente. Según detallaron, las transferencias a las universidades nacionales registraron una “caída real acumulada del 45,6 por ciento entre 2023 y 2026”, recorte que afectó “todas las dimensiones de los asuntos universitarios y las funciones sustantivas de investigación y extensión”.
Pérdida salarial
La situación de los trabajadores fue uno de los ejes del reclamo. En ese sentido, denunciaron que la “política salarial impuesta por el Gobierno nacional” produjo un deterioro del poder adquisitivo y un “empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo”.
“Los trabajadores cobran salarios que no permiten llegar a fin de mes ni cubrir las necesidades básicas”, sentenciaron durante la lectura.
Los números expuestos durante la movilización reflejaron el desfasaje económico. En esa línea, indicaron que entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, la inflación acumulada alcanzó el 293,30 por ciento, mientras que los incrementos salariales llegaron al 147,30 por ciento. Esta brecha implicó una “pérdida del poder de compra del 37,13 por ciento”, una cifra que, traducida a términos temporales, equivale a la pérdida de aproximadamente 10,9 salarios en el período considerado.
Esta caída ubicó a los salarios del sector en su nivel “más bajo de los últimos 23 años” y en uno de los puntos críticos “desde el retorno de la democracia en 1983”.
Más reclamos
Otro punto de quiebre expuesto en la marcha fue el deterioro del “sistema de apoyo al acceso y graduación de los alumnos”. Las principales herramientas de inclusión, como las Becas Progresar, “permanecen congeladas” frente a la inflación. Del mismo modo, las Becas Estratégicas Manuel Belgrano “atraviesan una situación de incertidumbre y desfinanciamiento”.
La reducción de estas políticas “expulsan estudiantes del sistema universitario”, alertaron.
Asimismo, las becas vinculadas a las vocaciones científicas (EVC) “se encuentran suspendidas”, lo que interrumpe la formación de nuevos investigadores.
La crisis trasciende lo presupuestario para convertirse en un conflicto institucional. “Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario, es el contrato social que nos mantiene libres y en un estado de derecho”, alertaron.
El final
Hacia el cierre de la jornada, se realizó un pedido a la Corte Suprema de Justicia para que escuche “el clamor de las plazas de toda la república” y “no permita que el Gobierno nacional continúe incumpliendo” la ley.
La movilización concluyó con una fuerte defensa de la ciencia y la educación como medios para reducir la exclusión.
“Si hoy no defendemos a nuestras universidades, el futuro de prosperidad para el país será solo un sueño. Es aquí y ahora ¡La universidad pública se defiende! ¡Por más y mejor educación pública y ciencia!”, cerraron.
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