Se reinauguró el bar El Cerro, con remodelaciones pero conservando su impronta histórica
Ayer al mediodía mediodía se realizó el corte de cintas, en Basso Aguirre al 2400, Cerro Leones. Sin embargo, ya hace algunos días tiene sus puertas abiertas para los vecinos del barrio y la ciudad como así también para los turistas que deseen tomar algo y apreciar este edificio que cuenta con su historia e identidad propia.
En Basso Aguirre al 2400 está emplazado el legendario bar El Cerro, el cual alberga en su interior gran parte de la historia de la barriada de Cerro Leones, y tras permanecer más de 2 años con sus puertas cerradas, fue remodelado, abrió nuevamente sus puertas y ayer tuvo su reinauguración formal, con la presencia del intendente Miguel Lunghi.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailYanet “Nalé” Ruiz, una de las socias que emprendieron este proyecto, contó que la idea surgió entre amigos y con su esposo Juan Cadona, hijo del propietario del lugar Gabriel Cadona, y que fue quien manejó el bar hasta diciembre de 2019, cuando cerró sus puertas.
“Mi suegro sigue siendo el dueño y ahora lo tomamos nosotros. Al principio, lo veíamos medio difícil, lejano, complejo pero lo hablamos con Jorgelina, que es una amiga y una de las socias, y como ella había abierto su local hacía poquito en el centro de pastelería venía con el envión y dijo ‘dale lo hacemos’”, recordó.
Así fue que encararon el proyecto entre los cuatro, junto a Claudio Rodríguez también y conservaron el mismo estilo de bar, antiguo, con los mismos objetos.
“Lo que hicimos principalmente fue remodelar, cambiar colores, lámparas. Ahora es un lugar más familiar, antes era un bar de bebidas, más de hombres, pero ahora lo hicimos para que venga toda la familia, amigos, que sea un lugar que puedan disfrutar todos, no solamente en el barrio, sino que se conozca con el turismo, queremos que la Municipalidad lo incluya en su recorrido, porque al estar el bar abierto hay un motivo para enviar a la gente a Cerro Leones”, sostuvo.
Contó que “en realidad abrimos hace una semana, íbamos terminando retoques y cosas a puertas abiertas, dijimos ‘vamos a ver qué pasa’, ya teníamos las habilitaciones y todo y dejamos abierto y empezó a entrar gente. En realidad desde el verano, que estamos pintando, que entra gente, porque hicimos todo nosotros, y desde entonces la gente entraba a preguntar si lo íbamos a abrir, estaban todos fascinados”.
“Al abrir las puertas empezaron a venir a sentarse y nosotros comenzamos a improvisar cartas y cosas porque no estaba todo bien resuelto, quedamos con las puertas abiertas y fijamos una fecha para el próximo sábado para tener la inauguración oficial. Nos faltaba poquito pero se nos estaba haciendo muy largo y necesitábamos abrir, por varias cuestiones: económicas, de tiempo y otras cosas decidimos abrir pero nos faltaban algunas cosas. Así surgió que la gente empezó a venir y ya a uno no le queda otra que ponerse a tono, pero la verdad que todo muy bien”, resaltó.
Por su lado, Claudio Rodríguez recordó que en enero comenzaron “a bajar toda la parte de cuadros, este lugar tenía sus colores característicos, el verde y el rojo, así que bajamos todos los cuadros, recuerdos, es un combo de un montón de cosas que tuvimos que acomodar. Empezamos de a poquito con la pintura y a proyectarlo y después de a poquito fue pasando el tiempo y fue tomando su forma”
“Las antigüedades estaban intactas, pero hubo que hacer bastante, hicimos otro baño más, reformamos la cocina, hubo cositas que llevaron su tiempo hacer, toda la parte de instalación eléctrica, que era vieja y hubo que hacerla toda nueva”, indicó.
En cuanto a lo que ofrece el bar para consumir, detalló que “vamos a arrancar con tres cosas que son características: empanadas, pizzas y picadas, que la picada es lo que más vamos a destacar. Una de las cosas en que nos veíamos limitados para hacer la apertura era qué íbamos a ofrecer, quisiéramos hacer muchas cosas más pero estamos limitados en cuanto a tiempo y presupuesto, entonces arrancamos con eso y cafetería”.
En tanto, “Nalé” Ruiz contó que en un principio pensaban que por la noche no iban a trabajar, pero “nunca pudimos cerrar temprano, porque viene gente, hacen reservas y no le podés decir que no, y hay cada vez más pedidos”.
Claudio Rodríguez explicó que los primeros días se acercaron muchas familias que viven en el barrio “contentos porque el bar reabría sus puertas y segundo, porque están cerca de algo y no se tienen que mover a la ciudad, eso también nos va a favorecer mucho, es una zona también de cabañas, estos días han estado muchos turistas que andan en la zona o parando en cabañas y dicen ‘qué bueno está este lugar’, muchos se asombraban de las reformas que se han hecho”.
El bar, una parte del barrio
Por otra parte, “Nalé” Ruiz contó que uno de los proveedores le preguntó cómo tomaron los vecinos el hecho de que se hicieran cargo del lugar personas jóvenes, y explicó que “en realidad, lo reformamos pero para bien, le cambiamos el color de las paredes para que se realce todo más, le pusimos lámparas para que quede más acogedor pero conserva todo y los vecinos están muy contentos, porque están todas las cosas que ellos han traído, así que lo tomaron re bien y nos re apoyan, eso es fundamental porque sin el apoyo del barrio no tendría sentido, es parte de ellos el bar”.
Claudio Rodríguez sostuvo que “los vecinos se sienten parte, a todos les dijimos que las puertas están abiertas para las ideas que quieran proponer o simplemente pasar. El corte de cintas y la reinauguración simbólica también, para que ellos fueran parte de esto que para Cerro Leones es importante y que ellos lo tomen como algo propio porque el lugar así lo es, es un lugar histórico”.
“Es fundamental que todos hagamos de esto un lugar atractivo y que el turista también se sienta bien, en un lugar cálido”, remarcó.
“Nalé” Ruiz destacó la ayuda que han tenido por parte del Municipio, que los apoyó con recursos y señaló que “ahora falta que pueda incluir a Cerro Leones como parte del itinerario turístico”.
“Son cosas que nos suman un montón porque nos costó muchísimo lograr abrirlo y tuvimos ayuda de amigos, familiares, el Municipio. Aprovecho para decir que trabajamos con vecinos y productos del barrio, tenemos regionales a la venta; la cerveza Cantera Leones, que es artesanal, que anda muy bien y es del barrio, eso tiene otro condimento y con miel que también es del barrio. Ahora vamos a trabajar con medialunas del barrio”, señaló.
Y agregó que “como en el barrio no tenemos muchos lugares donde podemos comprar, o con horarios amplios, también queremos llenar ese espacio de que la gente pase por acá y se pueda llevar un sandwich, hay mucha gente que va al Parque Industrial y a la vuelta tiene pocas cosas en la heladera y puede resolver con una empanadas porque acá no hay Pedidos Ya, por ejemplo”.
En tanto, Claudio Rodríguez destacó que “me siento realizado porque vino un veterano de Malvinas y nos regaló su mochila, el casco y su foto con dedicatoria y la donó, que una persona nos haya dado algo tan simbólico es muy valioso para nosotros”.
“Sufrí el día que se cerró”, dijo un vecino
Oscar Alfonsín, integrante de la Junta Vecinal, resaltó que “estuvo el papá de Gabriel, Gabriel y ahora Juan, tres generaciones de Cadona, lo cual es muy importante”.
“Cerro Leones es una comunidad muy especial. Yo vivo hace 18 años y me siento parte y lo amo. Sufrí el día en que se cerró el bar. Con mi familia lloramos, mis hijos, todos, porque era algo muy tradicional venir acá a tomarse un Gancia a compartir con Gabi, a ver un partido de fútbol, a jugar al billar”, señaló.
Y agregó que “estaba muy arraigado en el barrio y cuando se cerró fue un drama. Los chicos no lo dicen, pero hicieron una gran inversión, se jugaron mucho en una época como al de hoy, y por eso hay que apoyarlos mucho”.