Tandil cuestionó la respuesta de Azul y la falta de coordinación en el traslado de la familia
Desde la Municipalidad objetaron el tono de las explicaciones enviadas por la comuna azuleña.
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La controversia entre los municipios de Tandil y Azul sumó un nuevo capítulo tras la recepción de una nota oficial firmada por las autoridades de la vecina localidad. Según explicaron fuentes del Gobierno local, la respuesta enviada por el intendente no refuta ninguno de los puntos formulados por la administración de Miguel Lunghi respecto al modo en que se produjo el traslado de una familia hacia esta ciudad.
En tanto, ante la consulta de El Eco de Tandil, indicaron que la única precisión técnica que intentó controvertir el municipio de Azul fue la cantidad de personas involucradas en el viaje. Mientras que la nota oficial de la vecina ciudad afirmó que trasladó a diez integrantes del grupo familiar en un vehículo oficial, los registros de las áreas de asistencia de Tandil indicaron que, al momento de la intervención, se recibieron y asistieron a 11 personas. A ese grupo inicial se sumaron otros dos integrantes, por lo que en la actualidad son 13 las personas que requieren acompañamiento estatal.
Sin embargo, desde la Municipalidad subrayaron que esta discrepancia numérica no modifica el eje de la queja. El cuestionamiento central se encuentra en que el operativo se realizó sin comunicación previa, sin coordinación entre las instituciones de ambas ciudades y sin garantías ciertas sobre las condiciones de alojamiento y subsistencia que los trasladados encontrarían al llegar a Tandil, de acuerdo a lo señalado.
Una respuesta que no despeja dudas
Desde la misma perspectiva, la nota enviada desde Azul tampoco brinda explicaciones sobre los motivos que llevaron a trasladar a una familia integrada por varios menores de edad sin establecer un contacto institucional previo.
Para las autoridades tandilenses, resulta alarmante que no se verificaran las supuestas oportunidades laborales ni el lugar de residencia, ni que se coordinara la intervención de las áreas de desarrollo social que debían participar ante un caso de tal complejidad.
Calificaron como “difícil de comprender” que un Estado municipal actúe como una simple “agencia de viajes”. En ese sentido, remarcaron que las responsabilidades públicas exceden la mera provisión de un vehículo oficial ante el pedido de una familia.
A pesar de la tensión, desde la comuna manifestaron su predisposición para abrir canales de diálogo y conformar la mesa de trabajo que ahora propuso Azul. No obstante, recalcaron que esa instancia debió producirse antes del traslado y no como una reacción posterior. De hecho, la nota del intendente Miguel Lunghi fue remitida exactamente siete días después del arribo de la familia, periodo durante el cual no se recibió ninguna comunicación espontánea por parte de su par azuleño, según indicaron.
El rol de las áreas municipales
Incluso tras la llegada del grupo familiar, remarcaron que el gobierno de la ciudad vecina no tomó la iniciativa de contactar a sus pares locales. Según se informó, todos los contactos mantenidos entre funcionarios de ambas jurisdicciones se produjeron a partir de gestiones impulsadas por la Secretaría de Protección Ciudadana y la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de Tandil.
Por este motivo, si bien Tandil aceptó la instancia conjunta de trabajo, los voceros locales insistieron en que la respuesta de Azul evitó explicar lo fundamental del episodio. Para el Ejecutivo local, el hecho que la familia haya recibido asistencia en Azul durante años anteriores no justifica el procedimiento administrativo que se utilizó para su salida hacia otra jurisdicción.
Mientras se dirime la responsabilidad institucional, la Municipalidad de Tandil continúa con las tareas de asistencia y acompañamiento del grupo familiar, garantizando la protección de los menores. Al mismo tiempo, las autoridades locales mantienen firme el reclamo por las omisiones administrativas de Azul y por las erogaciones económicas que el erario público tandilense debió asumir para afrontar una contingencia que, sostienen, fue generada por una decisión unilateral de la ciudad vecina.
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