Una investigadora del Conicet intenta sanar las heridas provocadas por las canteras en el ambiente serrano
La bióloga e investigadora del Conicet Irati Carabia Sanz desarrolla en Sierra del Tigre una experiencia piloto para regenerar antiguas canteras de granito. El proyecto busca recuperar la flora y fauna nativas y diseñar herramientas que permitan abordar uno de los principales pasivos ambientales del sistema serrano.
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La imagen de las sierras de Tandil está íntimamente ligada a la actividad minera. Durante décadas, la extracción de granito moldeó no solo el paisaje sino también buena parte de la identidad productiva de la ciudad. Sin embargo, detrás de esa historia de desarrollo quedaron también huellas visibles, canteras abandonadas de diversos tamaños que modificaron el relieve y alteraron ecosistemas únicos. En esos espacios trabaja la bióloga Irati Carabia Sanz, integrante del programa de Doctorado en Ciencias Aplicadas con Mención Ambiente y Salud e investigadora del Conicet en el Instituto Multidisciplinario sobre Ecosistemas y Desarrollo Sustentable, dependiente de la Unicen.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDesde hace cuatro años trabaja en una tesis centrada en la restauración ecológica de canteras inactivas ubicadas en relictos de pastizal serrano del sistema de Tandilia. El objetivo es ambicioso: generar conocimiento científico que permita recuperar ambientes degradados y favorecer el regreso de especies nativas de flora y fauna.
“Uno de mis objetivos es regenerar estos espacios explotados para que tanto la flora como la fauna nativas los puedan ocupar”, explicó.
