Vecinos de Lavalle al 1700 indignados ante la apertura de una calle en el Tarraubella
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Vecinos de Lavalle al 1700 expusieron su indignación ante la apertura de una calle en el predio de las torres usurpadas de Tarraubella.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDe acuerdo a lo que relataron a El Eco de Tandil cuando vieron que una mini pala estaba comenzando a abrir una calle en el predio tomado, llamaron a la Policía, que se acercó al lugar pero nada sucedió. La pala continuó su trabajo y abrió la calle.
En el lugar además, continúan construyendo nuevas viviendas, lo cual causa enojo a los vecinos considerando los múltiples trastornos que les ocasiona la convivencia en la cuadra con las personas que tomaron las torres.
Cabe recordar que días antes de que esto sucediera los frentistas habían planteado la necesidad de que el Municipio les diera respuestas a los múltiples reclamos que venían haciendo por los trastornos que les ocasionan las personas que residen en la torre de departamentos que fue tomada hace más de 20 años.
Carlos, uno de los frentistas, explicó que conviven con las aguas servidas que salen del edificio y que si bien realizaron el reclamo en múltiples oportunidades, no obtuvieron respuestas.
“Sé que Bienestar Social manda los camiones para que desagoten los pozos y sé que ellos mismos los rechazan”, señaló y contó que uno de los vecinos se acercó a hablar con ellos por ese tema y dialogó con una encargada que le manifestó que lo que quieren es que el Municipio les conecte las cloacas.
Cabe recordar que el edificio está usurpado hace más de 20 años y que los adjudicatarios en su momento realizaron un juicio que ganaron. A pesar de ello, nunca se les devolvió nada del dinero que invirtieron en esas propiedades ni tampoco se desalojó a los ocupantes ilegales.
“Hay malos olores, ruidos molestos a cualquier hora. La otra vez se pelearon, se amenazaron con armas, vino la policía, a cualquier hora hay música. No les importan nada”, expuso.
Otra situación muy preocupante son los robos. “Era un barrio tranquilo hasta que se usurpó”, señaló.
Lamentó que el Municipio no les da respuestas y afirmó que “nosotros no somos dueños de irnos de vacaciones tranquilos, si mi papá se quieren ir de vacaciones me tengo que quedar yo o si yo me voy se queda él. Nos vemos obligados a tener todo con alarmas, rejas”.
Explicaron que hay muchos vecinos que llenaron todo de rejas por los robos y que también han sufrido ataques de chicos que tiran piedras contra las ventanas.
Ya explicó que “el principal reclamo es si se puede hacer algo para sacarlos. Sé que eso es privado, y el Municipio dice que por ese motivo no puede hacer nada, pero al menos pretendemos que ponga un poco de voluntad para ver cómo está el juicio, qué se puede hacer, para que podamos vivir tranquilos”.
“No podemos tener una vida tranquila acá. Si dejás el auto afuera rogá que al otro día no te falte nada, ya nos ha pasado que nos han robado gomas. No sos dueño de tu vida, de tu casa”, concluyó.