Vecinos de Villa del Parque invitan a Lunghi a circular en vehículo por el barrio
El estado de todas las calles en general es deplorable. “Dejás los amortiguadores de los autos en cada esquina”, aseguró. Otro de los frentistas afirmó que “si la máquina pasó tres veces en 18 años por la cuadra donde vivo es mucho”.
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Vecinos de Villa del Parque alzaron su voz para reclamar soluciones por el estado intransitable de las calles de todo el barrio. Invitaron al intendente Miguel Lunghi a que recorra en vehículos las arterias, para que sienta en carne propia lo que viven a diario.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRoberto Lucas, uno de los vecinos, explicó que “estas calles no tienen mantenimiento desde hace muchos años. Yo estoy acá desde 2014 y creo que circunstancialmente ha pasado alguna vez la máquina más como un favor del maquinista, que como plan de urbanización del lugar”.
En ese sentido, sostuvo que “con la lluvia todo esto se deteriora muy rápido y es imposible pasar. Los remises no quieren entrar, en la última tormenta grande que hubo una mañana rompí el auto en una zanja en Picheuta y Uspallata, entonces es difícil pero con un poco de sentido común y de cotidianeidad en el mantenimiento sería más fácil”.
Sin respuestas
Por su lado, Marina Molina cuestionó que “el Municipio no nos da respuestas. Todo el tiempo estamos llamando a Vialidad para que venga la máquina, porque dejás los amortiguadores de los autos en cada esquina, bache, es así todo el tiempo”.
“Hay una tormenta y hay zanjones enormes más el paso de los autos que ayudan a que eso se profundice. es muy linda la zona pero es complicado vivir así y estamos a 4 cuadras del dique. Es un lugar residencial, pagamos los impuestos acorde a la zona, es difícil el día a día con el auto y vivimos a 11 cuadras del Municipio”, argumentó.
Urbanización del barrio
En ese sentido, Roberto Lucas consideró que “creo que no tiene que ver con pasar la máquina sino con un plan de urbanización general de la zona”.
Y si bien expuso que “pasar la máquina es una solución momentánea”, también “es un paliativo que nos viene bárbaro, nadie está descartando esa posibilidad”.
“Esta zona a 11 cuadras del centro, a 4 cuadras del dique, bien merece un proyecto de cordón cuneta, badenes en las esquinas que allí se junta toda la caída del agua. Pasó el asfalto por Del Libertador, pero no están hechos los cordones, no hay badenes, entonces todo eso se va deteriorando con el tiempo”, afirmó.
En tanto, señaló que “el asfalto a veces tiene un efecto contrario que es el de acelerar el agua, y producir más daño del que producía cuando era de tierra”.
Aseguraron que todas las calles en general se encuentran en deplorable estado pero mencionaron algunas que están peor como Ayacucho y Lima o Potrerillos y Uspallata.
Roberto Lucas aseguró que “en Picheuta yo dejé el paragolpes del auto”.
Por su parte, Gustavo Barrera contó que “yo en la esquina no pude pasar en la camioneta, en Potrerillos y Uspallata me tocó el paragolpes, hoy rompés una camioneta y una trompa vale 200 mil pesos”.
Manuel Sosa explicó que “nosotros estamos construyendo de la Fuente de los Vascos hacia el lado del Paseo de los Españoles, yo agarré Uspallata y no podía doblar hacia Potrerillos por ningún lado de las zanjas que hay. Es impresionante”.
“Invito al Intendente que venga en auto y recorra el barrio”, manifestó.
Y sostuvo que “cuando llueve se pone intransitable, las calles tienen pendiente y el agua arrastra todo, hace zanjas, pero cada tanto debería pasar una máquina, arenar, tirar piedras”.
Gustavo Barrera afirmó que reside en Potrerillos al 200 hace 18 años y en ese lapso de tiempo “si la máquina pasó tres veces es mucho. Una vergüenza”.
Manuel sosa afirmó que “permanentemente hay agua, y eso se debe a la geografía del lugar y a las mangueras, porque históricamente el agua fue por mangueras”.
“Entonces hicieron el tendido de agua pero las mangueras siguen estando, y pierden permanentemente. Siguen las mangueras como hace 20 años atrás, mangueras negras que se pinchan constantemente”, señaló.
La falta de cloacas
Por otro lado, los vecinos aprovecharon para plantear la necesidad de contar con red cloacal, que desde la Fuente de los Vascos hacia el Lago del Fuerte no existe.
Manuel Sosa graficó que “la mayoría hace un pozo en su casa pero se rebalsan fácilmente porque viene corriendo todo de napas arriba de vecinos que están más arriba y van llenando los pozos de los de abajo y ni hablar cuando llueve, que se rebalsan los pozos, toda esa agua servida sale a la calle, y empieza a correr. Es una mezcla entre mangueras que pierden, y aguas servidas”.
Marina Molina sostuvo que “cae todo lo que viene de otras casas, llueve y hay olor a materia fecal”.
El pedido de gas
A su vez, Roberto Lucas contó que “desde 2015 tenemos presentado un proyecto para el abastecimiento de gas integral de todo el barrio, inclusive hasta la fuente de Los Vascos, pero eso nunca se pudo hacer”.
“Después había una posibilidad de hacerlo pero vino la pandemia y no pasó nada, sería interesante poder reflotarlo. El barrio no tiene gas, y un tubo de gas cuesta entre 7 y 8 mil pesos, más la leña más la electricidad del frío calor, es carísimo vivir sin infraestructura”, argumentó.