Vecinos del barrio Canadá se sienten abandonados y exigen respuestas por la inseguridad que viven
Reclaman que se tomen medidas por la cantidad de robos que están sufriendo. La única cámara de seguridad que hay en la zona no funciona. Además, aseguran que la falta de iluminación y patrullaje favorecen los ilícitos.
Vecinos del barrio Canadá, situado en la intersección de las calles Güemes norte, Labarden, Muñiz y Juárez, alzaron sus voces para realizar diversos reclamos de problemáticas que atraviesan y por lo cual dijeron sentirse “abandonados” por el Municipio. La principal preocupación es la inseguridad que atraviesan, con diversos robos con distintas modalidades.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl barrio está conformado por un total de 6 manzanas y residen allí 130 familias. Una veintena de vecinos se congregaron en la plaza del barrio para contar a El Eco de Tandil sus problemáticas.
Marcos Godoy, uno de los vecinos, planteó que “los reclamos son los de siempre, seguridad, luminarias. Está muy poco iluminado el barrio, la plaza no tiene iluminación", al tiempo que solicitó la extensión de los servicios de agua y gas.
A lo que Claudio Amestoy, otro de los frentistas, explicó que tuvieron muchos hechos de inseguridad últimamente. “A todos los que estamos acá nos han robado”, afirmó.
Por su lado, Lorena Rodríguez recordó que años atrás le desvalijaron la casa y que recientemente a un vecino le quisieron entrar a robar por la ventana mientras estaba durmiendo.
Marcos Godoy explicó que muchos vecinos no quieren hacer la denuncia porque “están cansados de que quede todo en la nada. En muchos casos han hecho allanamientos, les han encontrado las cosas, y los jueces cierran las causas por falta de pruebas”.
En cuanto a la modalidad de los robos, detalló que generalmente ingresaban cuando no había gente en las viviendas, pero lo que más les preocupa es que últimamente utilizan la metodología de patear puertas habiendo gente en el interior de las casas.
Amestoy aseguró que el patrullaje es escaso y que cuando los “molestan” pasan, pero a los dos o tres días “se olvidan”.
Lorena Rodríguez agregó que los móviles policiales “tienen que pasar siempre porque les queda de paso hacia la comisaría, pero el barrio no lo patrullan”.
Respecto a la seguridad, Godoy consideró que la iluminación sería algo esencial, y graficó que “a mí, por ejemplo, me robaron la moto y mi casa está muy poco iluminada, tuve la suerte que a los 4 ó 5 días la encontré porque me dieron un dato y la recuperé”.
Sin cámaras
En tanto, Amestoy remarcó que no hay cámaras de seguridad cerca. “La única cámara que hay está en Casacuberta e ijurco, es del Municipio y no funciona, porque los delincuentes justamente cuando le robaron la moto a Marcos pasaron frente de ese dispositivo y no los tomó. Él se guió por cámaras privadas que hay de un vecino, y pudieron saber cómo fue el movimiento y por dónde se fueron los delincuentes con la moto”, describió.
“Las cámaras del Municipio no funcionan, cuando nos están mintiendo y nos dicen que sí”, criticó.
Admitió que se sienten “totalmente abandonados” y explicó que “hace 8 años que vengo mandando notas al Municipio, las tengo todas selladas y firmadas, tengo más de 20 notas. Justamente estuvo el presidente del Foro de Seguridad en una reunión en mi casa, le mostré varias notas y todo esto se plantea todos los meses, pero hasta ahora no hemos tenido respuesta favorable”.
La falta de agua
Otra problemática que tienen en el barrio es la falta de agua corriente. Marcos Godoy explicó que como el desarrollador del barrio murió, no tienen a quién reclamarle que nunca se realizó la instalación de agua corriente correspondiente, por lo cual debieron conectarse a la red de manera clandestina, lo cual les ocasionó diversos problemas.
“En invierno ahora nos surtimos todos de agua, pero el tema es en verano, que estuvimos hasta dos días sin agua. Hasta ofrecimos al Municipio hacer la obra nosotros, los vecinos, y que nos ayuden con los caños”, indicó.
Por su parte, Patricia Montero cuestionó que “en plena pandemia estamos sin agua. Hay familias que no tienen agua ni en verano ni en invierno, que no tienen siquiera agua para higienizarse”.
En tanto, Vanesa Cristo contó que días atrás tuvo que salir a pedir un poco de agua a sus vecinos para cocinar unos fideos porque no tenía una gota de agua en su casa.
“En pleno invierno jamás me había pasado que no hubiera agua, en verano va a ser mucho peor. Yo tengo 4 chicos, mi nuera, somos 7 personas y no tenemos una gota de agua en casa. No puedo andar a cada rato molestando a los vecinos; para bañarme me tengo que ir a la otra punta de la ciudad a la casa de mi papá. Es horrible, tengo que ir temprano a trabajar y tengo que ir primero hasta allá a bañarme”, lamentó.
Lorena Rodríguez cuestionó que “pusieron un barco en el Dique. Acá ponen árboles pero no tenemos agua, que no gasten plata poniendo arbolitos, que se fijen que hay gente que no tiene agua, luz en la calle, son cosas importantes”.
Otros problemas
Amestoy contó que tampoco tienen gas natural, a pesar de que hace años que lo vienen solicitando. “Hace aproximadamente 3 años yo me encadené en la puerta de la Municipalidad pidiendo todo esto y seguimos con nada. Lo único que hicieron fue ponerle juegos a la plaza”, cuestionó.
Otro problema que tienen es la recolección de residuos, que “durante años estuvieron pasando todos los días, ahora hace varios meses que vienen pasando dos veces por semana, no se sabe ni qué día ni a qué hora pasan, porque no nos dicen”.
“Entonces los perros rompen la basura, que últimamente nosotros los vecinos juntamos toda la basura desparramada”, indicó.
Otro tema que les preocupa es el de los equinos que dejan sueltos en la vía pública. “Continuamente andan caballos sueltos en la vía pública por todos lados, andan por la plaza, se nos meten en nuestras casas. El domingo pasado tuve que sacar a uno de adentro de mi casa, rompió pisos, plantas, y nadie hace nada”, explicó.
Y añadió que “los tienen como si fueran mascotas, los largan a la calle y ahí quedan; una vez eché a una persona que había venido a hacer una prueba de rienda acá, había agarrado la plaza para él, le tuve que decir que se fuera, que esto es un barrio”.
“Juárez parece una autopista”
Otro inconveniente que tienen es el de la calle Juárez, que la utilizan doble mano cuando no lo es y los vehículos circulan a gran velocidad.
Al respecto, Patricia Montero expuso que “estamos pidiendo un cartel que marque que acá hay una plaza donde hay criaturas jugando para que, de alguna forma, hagan un badén o algo para disminuir la velocidad de los autos, porque no se está teniendo en cuenta eso, que Juárez parece una autopista de la forma que pasan los autos y muchos, a contramano”.
“En primer lugar, la calle está señalizada, por más que sea de tierra hay que respetarla. Segundo, que no bajan la velocidad y hay días que hay mucha gente acá, los días lindos, en la plaza. Sabemos perfectamente que detrás de una pelota que se fue a la calle una criatura corre riesgo. Qué vamos a esperar, que haya un accidente. Lo ideal sería que hubiera por lo menos una señalización, y algo como para que bajen la velocidad”, reclamó.
Asimismo, planteó que “a la noche, en la plaza se junta gente y la oscuridad ayuda a la inseguridad”.
Por último, Godoy expuso que hubo muchos accidentes en la calle Juárez a raíz de esa problemática de la velocidad y a causa de que se utiliza como de doble mano.