Vecinos en alerta por robos en la zona del pasaje 1ero de Mayo: “Uno no sabe cuándo le va a tocar”
Reclamo vecinal por seguridad en la zona. Dijeron no tener respuesta de autoridades.
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Los vecinos de la zona del pasaje 1ero de Mayo, comprendida entre las calles Belgrano y Pinto, atraviesan días de extrema tensión debido a una seguidilla de robos e intentos de ingreso a domicilios particulares y comercios. Los frentistas, que han comenzado a organizarse para intentar prevenir nuevos episodios, advirtieron que la situación se ha vuelto insostenible y que la sensación de vulnerabilidad es constante en el día a día.
Una vecina del sector, quien prefirió mantener su identidad bajo reserva por motivos de seguridad, relató la angustia que atraviesa el barrio ante la falta de soluciones concretas. Al respecto, la mujer manifestó:
“Hubo un par de reuniones presenciales para ver qué se hacía, porque muchas veces se llama la policía, no vienen, no sabemos por qué. No sabemos si es zona liberada o qué. Es terrible. Uno no sabe en qué momento le va a tocar”, lamentó.
La modalidad delictiva, contaron, ha sido variada, aunque con un patrón común: los delincuentes fuerzan portones e intentan ingresar a las viviendas, retirándose al detectar la presencia de alarmas o sistemas de videovigilancia.
No obstante, el daño material y la invasión a la propiedad privada han generado un clima de alerta permanente. Los objetos hurtados suelen ser televisores y dispositivos de tecnología. En los comercios de la zona, la situación no es distinta; los delincuentes han intentado ingresar en reiteradas oportunidades, llegando incluso a romper las cámaras de seguridad y luminarias externas para evitar ser identificados.
Un caso reciente ocurrió la semana pasada, cuando desconocidos ingresaron a un autoservicio mientras el empleado se encontraba trabajando en su interior.
La organización vecinal ante la falta de respuestas
Ante la recurrencia de los hechos, los habitantes de la zona decidieron fortalecer sus lazos de comunicación. La entrevistada recordó el inicio de este proceso: "Hace un año ya empezamos a preocuparnos más y empezamos a hablar entre nosotros. Se formó el grupo de WhatsApp, y hubo reuniones."
Este canal de comunicación se ha vuelto vital para alertar sobre movimientos sospechosos, aunque los vecinos sienten que sus esfuerzos no son acompañados por las fuerzas de seguridad ni por los organismos municipales correspondientes.
La frustración aumenta al intentar canalizar los reclamos. Sobre este punto, la vecina detalló: "Desde la Policía la verdad es que no hay muchas explicaciones. Hablamos con Protección Ciudadana, y nos dijeron lo de la Aplicación Centinela. En un caso sospechoso llamamos a Centinela, y nos dijeron que había que llamar a la Policía directamente, y después avisar en Centinela para que quede registro. Pero la verdad no hay respuestas."
Otro punto de conflicto señalado por los residentes es la existencia de lugares que facilitan la huida de los delincuentes. Los vecinos expresaron que en la intersección de Roca y el pasaje 1ero de Mayo existe un asentamiento hacia donde, según los registros de las cámaras, suelen dirigirse personas en situaciones sospechosas.
Asimismo, en la esquina de 11 de Septiembre y el pasaje, se encuentra un terreno baldío que forma parte del predio del Jardín de Infantes 905, ubicado en Roca al 300. Este espacio, al no estar debidamente cerrado, es utilizado por los delincuentes para esconderse o escapar rápidamente.
Los vecinos ya han puesto en conocimiento de esta situación a las autoridades del establecimiento educativo, con la esperanza de que el Consejo Escolar intervenga para cercar el predio y evitar que siga siendo utilizado como vía de escape.
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