Embellecimiento de la zona glútea sin cirugía
El embellecimiento glúteo ofrece alternativas no quirúrgicas.
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La zona glútea es de gran atractivo en nuestra cultura tanto para mujeres como para hombres. Así como sucede con otras características corporales, los glúteos en general son diferentes en distintas partes del mundo, grandes en Brasil y pequeños en Paris, por citar un ejemplo.
La Argentina por ser un país multicultural con gran influencia por las inmigraciones europeas de antaño y latinoamericanas a fines del siglo pasado, presenta una gran variedad de formas, que en general podemos clasificar en cuatro tipos: cuadrado, redondo, corazón, triangular.
Al abordar el embellecimiento glúteo debemos estudiar la zona periglútea y en caso que necesite tratamiento, realizarlo previamente al abordaje glúteo ya que la percepción de esta zona es la resultante del tratamiento de la anterior.
Estas formas glúteas son características propias de cada persona, como ser alto o bajo, pero al ser una zona muscular potente puede trabajarse y moldearse y mucho, con los ejercicios y entrenamientos adecuados.
Sin embargo se pueden refinar detalles, aumentar el volumen, la turgencia, tratar depresiones por celulitis o post cicatrizales luego de inyecciones por ejemplo. Estos tratamientos podemos realizarlos con ácido hialurónico o con ácido poliláctico. Se pueden generar voluminizaciones puntuales, generales de todo el glúteo o en patrones de tensión.
Del ácido hialurónico ya hemos hablado en varias ocasiones y es conocido como el relleno reabsorbible más versátil de esta época.
El ácido poliláctico es un polímero constituido por moléculas de ácido láctico, biocompatible y reabsorbible, que estimula el colágeno. El aumento de glúteos con ácido poliláctico (sculptra) está indicado para alisar, remodelar y esculpir los glúteos, además de disimular la celulitis.
Este ácido es completamente reabsorbible al aumentar la producción de colágeno y es una excelente alternativa a la cirugía, ya que no conlleva riesgos, la mejora es gradual y continua tanto en el volumen como en la textura de la piel.
La principal diferencia entre el ácido hialurónico y el poliláctico es que este último se convierte en colágeno, precisamente el componente que va a trabajar sobre la piel de naranja.
Otro detalle importante es la duración. El ácido poliláctico mantiene el efecto sobre el glúteo entre 18 meses y 2 años.
Los tratamientos demandan alrededor de 40 minutos, se realizan solo con anestesia local en la zona a infiltrar y solo se requiere de evitar sentarse sobre el total de los glúteos y dormir boca abajo por un par de días hasta que el producto se integre. Permite realizar la vida normal y actividades deportivas rápidamente.