Día inesperado
Los estudiantes de 6to. año de la Orientación Comunicación exploran anécdotas, e historias que circulan en sus familias.
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Por Milton Franco.
21 de abril de 2021. Hoy es el cumpleaños de un amigo. Yo entusiasmado, con ganas de asistir y esperando a mi padre para que me lleve. Día nublado y húmedo, característicos de mi amada Tandil, en otoño. Él llega a la 1pm, hora en la que tenía que estar preparado para salir en dirección al predio. En ese lugar nos íbamos a encontrar todos los invitados para jugar al paintball, reírnos y divertirnos.
Lo que yo no sabía es que no iba a salir como esperaba.
Escucho a lo lejos la moto de mi padre anunciando su llegada, me preparo y salgo. Me subo y parto con entusiasmo, cuando de repente un vehículo nos colisionó lateralmente.
Abro los ojos y ordeno mi mente para entender lo que había pasado, cuando entiendo que un vehículo sin luces nos había impactado. Habíamos salido volando sobre el auto y cayendo sobre la calle que, gracias a Dios, era de tierra.
Veo a mi padre tirado en el suelo, con dolor en el tobillo y preguntando por mí. Yo aturdido me levanto y me acuesto en la vereda sobre el césped, le digo a mi padre, que estoy bien y que no tengo nada.
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Más tranquilo y con el cuerpo enfriándose, siento una molestia en la pierna. En ese instante veo que una piedra me había cortado la rodilla, unos tres centímetros de manera profunda. Yo, sorprendentemente tranquilo, espero a la ambulancia. A su llegada me asisten y soy trasladado al hospital para ser tratado por profesionales.
En el hospital me reciben y me informan que mi papá está bien, que no tiene casi nada.
Más tranquilo me realizan los estudios, donde todo sale afortunadamente bien. Cuando llegan a la rodilla me limpian y me ponen tres puntos para cerrar la herida.
Estuve varios días en reposo donde no podía mover mucho la rodilla, pero se me fue
curando con el tiempo. Gracias a Dios, a mi padre y a mi no nos quedaron secuelas.
Por eso quiero decirles que disfruten la vida en cada momento porque en un segundo tu vida puede cambiar. Para todo hay solución menos para la muerte.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil