Norman Catto, la leyenda de la genética ganadera argentina que vive en Tandil y lleva 64 Palermos
Nació en Escocia y llegó al país a los 17 años sin hablar español pero con la intención de aprender sobre ganadería. Seis décadas después, Norman Catto acumula más de 20 Grandes Campeones, 64 participaciones consecutivas en la Exposición Rural de Palermo y una vida definitivamente arraigada en la ciudad, tras haber vivido y trabajado en diferentes regiones de Argentina. “Hace veinte años que vine y elegí quedarme en Tandil, siempre me gustó acá”, dijo.
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Hace veinte años que Norman Catto eligió Tandil para vivir, tal vez porque algo en su relieve le hizo acordar a su Escocia natal, tierra que dejó a los 17 para aventurarse en Argentina. A los 82 años, el reconocido asesor genético lleva más de seis décadas ligado a las principales exposiciones y cabañas del país y de Sudamérica. Este año cumplió 64 años ininterrumpidos en la Exposición Rural de Palermo y, una vez más, obtuvo el Gran Campeón Macho Hereford con la cabaña San Marón.
Nació el 16 de noviembre de 1943 en el condado de Aberdeen, en el nordeste escocés, y se crió en el campo, en una familia vinculada históricamente a la actividad ganadera y, particularmente, a la cría de ovejas. Era hijo único y pasó buena parte de su infancia junto a su madre, Elsie, después de que su padre atravesara problemas de salud que obligaron a la familia a dejar la chacra. Después de la escuela primaria y secundaria, Norman no dudó demasiado sobre el camino que quería seguir: el campo era el ambiente que conocía y donde se sentía cómodo. “Mi familia, los paternos, son todos ovejeros. Yo empecé a trabajar con ovejas y en el secundario me fui a trabajar con ellas", contó en diálogo con Perspectivas.
A esa edad ya aparecía otro rasgo que marcaría toda su trayectoria: el gusto por competir. Un aviso publicado en un diario local le permitió conseguir trabajo en una cabaña cercana a su casa. Se ofreció, lo tomaron y allí comenzó a familiarizarse con una actividad que terminaría llevándolo mucho más lejos de lo que podía imaginar.
