Tomás Guanella: “Salvar una vida pocas veces, curar a veces, acompañar siempre”
La medicina fue una herencia familiar, pero también una elección personal. Tomás Guanella, hijo del recordado pediatra Guillermo Guanella y hermano de dos médicos, lleva más de dos décadas dedicado a la ginecología y la obstetricia, una especialidad que volvió a elegir y que entiende desde el conocimiento, la experiencia y, sobre todo, el acompañamiento. “El mejor médico, esto lo aprendí de mi padre, es primero el que le da la mano al paciente y ya le resolvió el 50 por ciento de los problemas”, sostuvo.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/tomas_guanella_2.webp)
Durante más de dos décadas, Tomás Guanella ha hecho de la ginecología y la obstetricia mucho más que una profesión. Médico formado en la Universidad de Buenos Aires y en la Maternidad Sardá, trabaja desde 2010 en Tandil, donde abrió caminos en su especialidad. Además, proviene de una familia dedicada a la medicina. Su papá era Guillermo Antonio Guanella, reconocido pediatra de Tandil. Sus hermanos Guillermo y Bárbara también se dedicaron a la profesión. En su recorrido, la sala de partos, las urgencias, los vínculos con las pacientes y las historias familiares fueron construyendo una manera de entender la medicina que reconoce en su padre, una de sus principales herencias. “El mejor médico, esto lo aprendí de mi padre, es primero el que le da la mano al paciente y ya le resolvió el 50 por ciento de los problemas”, sostuvo.
Tomás recibió a Perspectivas en su consultorio de la calle Yrigoyen, distendido y cercano, para compartir parte de su historia, que es también parte de la ciudad. De chico, cuando todavía faltaban muchos años para tener que elegir una carrera, ya respondía lo mismo cada vez que le preguntaban qué quería hacer. “De chiquito siempre dije que quería estudiar medicina. De los tres hermanos fui el único que de chiquito siempre dije que quería estudiar medicina”, recordó.
La ginecología apareció durante la carrera, a partir de una serie de experiencias que terminaron orientando su recorrido. Una de las primeras fue Anatomía, materia que cursó durante el primer año de la carrera y que lo llevó, luego de aprobarla, a realizar la escuela de ayudantes. “La anatomía me resultó algo muy lindo. Y me sirvió mucho en la carrera para después rendir exámenes. Toda la parte anatómica, las materias quirúrgicas, era súper importante tenerlas. Y lo llevaba todo el tiempo para dar clases, lo tenía muy al pie”, indicó. Pero la definición llegó cuando comenzó a transitar las diferentes especialidades y se encontró con la ginecología y la obstetricia. Lo que lo atrajo fue, en buena medida, la amplitud de ese campo.

