El oro líquido indeseado
La técnica permite aprovechar el tejido adiposo para modelar, dar volumen o regenerar tejidos en zonas que lo necesitan.
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Es habitual que nos moleste esa grasa de más en alguna zona, ese rollito que decimos combatir con dieta y ejercicio, esa que le adjudicamos a la pandemia, a que los gimnasios permanecieron cerrados durante tanto tiempo, o a la falta de efectividad de los productos light.
De la misma manera, también en muchos casos deseamos más volumen en alguna zona, como glúteos, mamas, pectorales, bíceps, gemelos, como también son frecuentes las consultas por el rostro cansado, adelgazado, ojeras, el cuello y escote arrugados, entre otras.
El factor común, entre lo que aborrecemos y lo que necesitamos, es el tejido adiposo. La grasa, como la llamamos habitualmente, está compuesta por cúmulos de adipocitos en islas, rodeados por cierta matriz o tabiques, donde se encuentran capilares arteriales, venosos y linfáticos, terminales nerviosas, y células intersticiales. Estas células intersticiales son pluripotenciales, también conocidas como células madre.
La particularidad del poder de estas células es que pueden diferenciarse a diversas líneas celulares según lo que se necesite en el microambiente donde viven.
Tal es así que la lipotransferencia tiene enormes beneficios además del lógico aumento de volumen de la zona, y gracias a estas células mejora la calidad de los tejidos.
Según lo que necesitemos podemos realizar macro injertos como en los glúteos, injertos como en el refinamiento mamario o facial, micro injertos como en cicatrices o nano injertos para mejorar las características de los tejidos sin aportar volumen.
¿Qué es la lipotransferencia? Es tomar tejido graso de una zona del organismo donde sobra y transferirlo a una zona donde falta.
¿Cómo se obtiene? Mediante una lipoaspiración que puede ser con jeringa o con bomba de aspiración.
¿Qué se instrumental se necesita? Principalmente cánulas y jeringas para provocar el vacío y poder hacer la transferencia.
¿De dónde se puede sacar? De diversas zonas donde abunda el tejido graso, como por ejemplo abdomen, muslos, etc.
¿Qué se obtiene? Adipocitos o células grasas, células intersticiales o pluripotenciales, Detritus, aceite por la desintegración de células grasas, glóbulos rojos.
¿Cómo se aplica? Por retro inyección directa en la zona a corregir, depositando la grasa en líneas, sin generar acúmulos o lagunas.
¿Qué resultados se pueden obtener? Aumentos de volúmenes, mejoras de los tejidos y características locales como en el escote, rostro, mamas irradiadas post cáncer, ulceras, cicatrices, etc.
¿Cuánto dura? La mejora de los tejidos es permanente, el volumen resultante es entre el 60 y 70 por ciento, el restante no logra sobrevivir en la transferencia y se reabsorbe.
¿Cuáles son los efectos adversos? En algunos casos pueden formarse quistes, necrosis grasa localizada o infecciones, pero sin duda lo más temido es la inyección intravascular y la consecuente trombosis, por eso se debe ser cauto y realizar la retroinyeccion.
¿Dónde debe realizarse? Siempre en quirófano.
Por todos estos beneficios, es que la grasa es el oro líquido tanto para los pacientes como para los cirujanos plásticos.
Médico Cirujano especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora