Exmilitares chilenos fueron condenados
Cinco exmilitares chilenos y un civil recibieron duras condenas de prisión por los delitos de torturas seguidas de asesinato perpetrados hace más de 45 años contra dos comuneros mapuches, informaron fuentes judiciales.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl fallo, firmado por el juez Álvaro Mesa Latorre, encargado de casos de derechos humanos en el sur de Chile, consideró a los condenados culpables de los delitos de detención ilegal, apremios ilegítimos y homicidio calificado de Alberto Colpihueque Navarrete y de su hijo Eleuterio Colpihueque Licán.
Los crímenes fueron cometidos después del golpe de Estado que encabezó el fallecido dictador Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973.
Según el expediente, el caso ocurrió en la localidad rural de Curarrehue, en la sureña región de La Araucanía, reportó la agencia EFE.
Abel Florencio Colpihueque Licán, hijo de Alberto, fue víctima en el mismo hecho de la detención ilegal y los apremios ilegales, pero logró sobrevivir.
Los exmilitares Sergio Vallejos Garcés y Ricardo Vásquez Estrada fueron condenados a 16 años de cárcel como autores de dos homicidios calificados, más cuatro años de libertad vigilada intensiva por la aplicación de apremios ilegítimos.
En tanto, Héctor Villablanca Huenulao fue sentenciado a 16 años de prisión como autor del delito de homicidio, mientras Gabriel Sandoval Catalán deberá purgar tres y cuatro años de encierro, con el beneficio de la libertad vigilada, como autor de detención ilegal y apremios ilegítimos.
Por último, Sergio Poblete Poblete, chofer de la estatal Corporación Nacional Forestal (Conaf), fue condenado a dos penas de cinco años de cárcel, con el beneficio de libertad vigilada intensiva, por su participación como cómplice en los delitos de homicidio, más el pago de dos multas como cómplice de dos delitos de apremios ilegítimos.
El expediente judicial contiene testimonios según los cuales las dos víctimas fatales del caso, quienes habían sido “acusados” de comunistas por un vecino, fueron forzadas a cavar sus propias tumbas por el teniente Manuel Espinoza Ponce, ya fallecido, quien los hirió con un cuchillo cuando ambos imploraban por sus vidas.
Luego, ordenó que los dos hombres fueras acribillados a balazos.
La sentencia también condenó al Estado chileno a indemnizar a los familiares de las víctimas con el pago de 770 mil dólares. (Télam)
