José Antonio Kast Rist asumió formalmente la Presidencia de Chile
Tras las actividades protocolares, se cantó el Himno y la concurrencia tributó un cerrado aplauso, mientras que Gabriel Boric, el presidente saliente, fue aplaudido durante su desplazamiento desde Santiago hacia Valparaíso. Kast Rist llegó a la Presidencia con el discurso de “mano dura” contra la delincuencia y la migración irregular y a favor de la reducción del Estado.
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José Antonio Kast Rist asumió ayer la Presidencia de Chile en un acto que se llevó a cabo en el Congreso de esa Nación con la presencia de autoridades chilenas y visitantes ilustres de todo el mundo y la Banda Presidencial, de Gabriel Boric, presidente saliente.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailTras las actividades protocolares, se cantó el Himno y la concurrencia tributó un cerrado aplauso, mientras que Boric fue aplaudido desde que se despidió por la mañana temprano en La Moneda y durante su desplazamiento desde Santiago hacia Valparaíso, donde se encuentra el Congreso.
Ya en la ceremonia de asunción, la concurrencia coreó: “¡Presidente, Presidente!”, en honor al nuevo mandatario, Kast, quien asume como el más votado en la historia, de acuerdo con las estadísticas.
La transmisión de la Televisión Nacional de Chile siguió atentamente durante toda la jornada la recepción de figuras internacionales, entre las que destacó especialmente María Corina Machado, referente opositora de Venezuela, así como Javier Milei, presidente de Argentina.
Milei estuvo acompañado por su hermana Karina y, en varias ocasiones, captó la atención de la prensa chilena por sus constantes saludos y movimientos antes de la ceremonia de traspaso de mando.
Un hecho luctuoso empañó la jornada y el mismo fue el ataque a balazos que sufrió un carabinero en Puerto Varas y que se encuentra bajo investigación.
Antes del acto de asunción, Kast se refirió al hecho ocurrido en horas de la madrugada y protagonizado por sujetos que se hallarían en estado de ebriedad, según las declaraciones de las autoridades del orden y prometió “mano dura” contra los delincuentes.
Por su lado, Boric habló más temprano y en su despedida se congratuló de haber servido al pueblo de Chile.
El perfil del nuevo mandatario
José Antonio Kast Rist, buscó y consiguió la Presidencia del país austral por tercera vez con un discurso que prometió “mano dura” contra la delincuencia, la migración irregular y la reducción del Estado.
El abogado y fundador del Partido Republicano de Chile en 2019, fue militante de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), cuyos adherentes integraron activamente la dictadura de Augusto Pinochet.
Además, ejerció como diputado por cuatro períodos consecutivos, hasta 2018, en distritos de la región Metropolitana de Santiago.
El político, de 59 años, es identificado por la opinión pública como un ultraconservador y articulador de la extrema derecha chilena, sin embargo, el surgimiento del candidato libertario Johannes Kaiser ubicó a Kast más cerca de la derecha moderada.
El padre fue militante nazi en Alemania
José Antonio Kast es el menor de diez hermanos, cuyo padre fue militante del Partido Nazi en Alemania.
La familia emigró a Chile tras la Segunda Guerra Mundial, en 1950, para vivir en el municipio rural de Paine y erigir su propia fábrica de cecinas, a lo que luego se sumaron negocios inmobiliarios e incursiones políticas.
El nuevo mandatario chileno, quien ya visitó a Javier Milei en la Casa Rosada, compitió por tercera vez por la Presidencia de Chile.
Se postuló como independiente en 2017, cuando logró el 7,9 % de los votos y quedó en cuarto lugar de las preferencias, apoyado por fuerzas cristianas y evangélicas.
Su segundo intento fue en 2021, cuando obtuvo una mayoría de sufragios (27,9 %) en las votaciones iniciales, pero fue derrotado en el balotaje por el progresista Boric.
El conservador vincula directamente el fenómeno migratorio con delitos y crímenes organizados, por lo que pretende bloquear pasos fronterizos no habilitados con barreras y drones de vigilancia, además de expulsar en masa a extranjeros indocumentados, a quienes invitaron recientemente a costear su propio traslado.
Bajo el lema “La fuerza del cambio”, el programa de Kast prometió elevar el crecimiento económico con una menor participación del Estado, recortar el gasto público y los impuestos corporativos.
Para conquistar a los electores moderados, Kast guardó silencio en temas sobre valores, dejando atrás banderas enarboladas anteriormente como el rechazo al aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción en parejas homosexuales. (NA).
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