Lula denunció vínculos sexuales y corrupción en la Corte Suprema
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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, endureció sus críticas contra el Tribunal Supremo Federal (TSF), y afirmó que al menos cinco magistrados estarían involucrados “directa o indirectamente” en el escándalo de corrupción que rodea al banquero Daniel Vorcaro, detenido por un fraude multimillonario vinculado al Banco Master.
Las declaraciones, de una dureza inusual, profundizan una crisis institucional sin precedentes y sacuden de lleno la campaña presidencial rumbo a octubre.
Lula sostuvo que Vorcaro organizaba “fiestas y orgías” para captar influencias dentro del poder judicial y la clase política. Sin mencionar nombres, relató que uno de los jueces habría mantenido relaciones con una mujer enviada por el banquero y que incluso habría solicitado que el propio banco pagara una deuda de diez mil reales. “Este tipo de comportamiento tan bajo tiene que acabar en la política”, afirmó el mandatario durante una entrevista radial, en referencia a los supuestos favores sexuales y financieros que el empresario ofrecía a figuras del TSF.
Las revelaciones se apoyan en conversaciones extraídas del teléfono celular de Vorcaro, difundidas por el portal Metrópoles, donde una mujer identificada como Rayanna menciona encuentros organizados por el banquero y asegura que una de las participantes “se acostó con Kassio”, en alusión al magistrado Kassio Nunes Marques. Si bien Lula evitó nombrarlo, sus declaraciones fueron interpretadas como una referencia directa a ese episodio.
Varios involucrados
La crisis se agrava por la cantidad de jueces presuntamente involucrados. Según la prensa brasileña, serían seis los magistrados mencionados en las investigaciones: Alexandre de Moraes, Dias Toffoli, Kassio Nunes Marques, Gilmar Mendes, Luís Fux y André Mendonça. El caso más sensible involucra a un contrato millonario entre empresas vinculadas a Vorcaro y el estudio jurídico dirigido por la esposa de Moraes, lo que alimenta sospechas de tráfico de influencias.
Lula, que busca la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, admitió que el escándalo contamina la campaña y genera preocupación en el gobierno. “Vamos a tener que debatir cómo vamos a solucionar esto. ¿Cómo vamos a reformar el Tribunal Supremo? Antes de cualquier reforma, tenemos que resolver este problema”, señaló. El presidente insistió en diferenciarse del caso y recordó que Vorcaro “se convirtió en banquero bajo el gobierno de Bolsonaro y se convirtió en prisionero bajo mi gobierno”. NA
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