Aeroparque cerrará durante tres días y todos los vuelos serán trasladados a Ezeiza
El aeropuerto Jorge Newbery permanecerá cerrado entre el 25 y el 27 de agosto por tareas de mantenimiento preventivo en su pista principal.
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El Aeroparque Jorge Newbery permanecerá cerrado entre el 25 y el 27 de agosto de 2026 debido a la ejecución de tareas de mantenimiento preventivo en su pista principal. Durante ese período, los vuelos de cabotaje y regionales que habitualmente operan desde la terminal porteña serán trasladados al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
El cierre quedará formalizado mediante un NOTAM y se extenderá desde las 9 del martes 25 hasta las 16 del jueves 27 de agosto. La medida fue coordinada previamente con las aerolíneas y los distintos organismos públicos involucrados, con el objetivo de permitir la reprogramación anticipada de los itinerarios, la adecuación de los slots y la reorganización del personal.
La fecha elegida responde, entre otros factores, a que la franja prevista representa una menor cantidad de operaciones en comparación con otros días de la semana y se adapta mejor a las condiciones meteorológicas esperadas para fines de agosto. De esta manera, se busca reducir el riesgo de cancelaciones o demoras adicionales vinculadas al clima.
Durante las horas de cierre, Ezeiza absorberá la totalidad de los vuelos que habitualmente parten o llegan a Aeroparque. Para garantizar el funcionamiento de la terminal, también se trabajó con los prestadores de servicios terrestres y de handling, tanto en la disponibilidad de mostradores como en las posiciones de estacionamiento de aeronaves.
Ezeiza recibirá un 80% más de movimientos
El impacto de la medida se verá reflejado especialmente en la cantidad de operaciones que deberá atender Ezeiza. En un período similar, ese aeropuerto registra alrededor de 530 movimientos, entre despegues y aterrizajes. Durante la intervención en Aeroparque, en cambio, se prevé que reciba aproximadamente 940 movimientos, lo que representa un incremento cercano al 80% respecto de su actividad habitual.
Aeroparque tendrá unas 180 operaciones en las horas previas al cierre y durante la reapertura. En concreto, se concentrarán entre las 0 y las 9 del 25 de agosto y se retomarán a partir de las 16 del 27, cuando la actividad comience a normalizarse progresivamente.
El cierre forma parte de un plan estratégico de obras de infraestructura superior a los 85 millones de dólares, diseñado para acompañar el crecimiento del tráfico aéreo y modernizar distintos sectores de la terminal porteña.
Un plan de obras para modernizar Aeroparque
La primera etapa del proyecto contempló la ampliación de la Plataforma Norte, que permitió incrementar la capacidad operativa para aeronaves. También se amplió el PIR (Punto de Inspección y Registro) doméstico y el hall de check-in, con el objetivo de sumar superficie y agilizar los procesos de embarque.
A esos trabajos se sumaron mejoras en las vialidades correspondientes a los Arribos Internacionales, destinadas a facilitar el ingreso a la terminal y mejorar la experiencia de los pasajeros.
La segunda etapa profundiza la ampliación de las zonas de preembarque nacional e incorpora nuevas tecnologías para reducir los tiempos de espera. Según las proyecciones del proyecto, los sistemas más flexibles y automatizados permitirán disminuir hasta un 26% el tiempo de check-in y hasta un 33% el correspondiente al PIR.
El plan también contempla la construcción de una nueva sala VIP, una ampliación de la superficie comercial y la incorporación de nuevas propuestas gastronómicas.
Entre las novedades se encuentra la llegada de Bis Café, emprendimiento que desembarca en Aeroparque de la mano de Gonzalo Aramburu, único argentino que cuenta con dos estrellas Michelin. Además, está prevista la apertura de un nuevo local de Outback Steakhouse en el sector de preembarque nacional.
Las incorporaciones forman parte de una estrategia que busca transformar al aeropuerto en un espacio de servicios de mayor estándar, siguiendo una tendencia internacional que apunta a convertir las terminales aéreas en verdaderos centros de experiencia para los pasajeros.
Más servicios para pasajeros con necesidades específicas
El proyecto también contempla una ampliación de los servicios del espacio “Amo Viajar”, con la incorporación de áreas reservadas y equipos de asistencia especializada.
El objetivo es brindar una atención más personalizada a adultos mayores, mujeres en período de lactancia y pasajeros con requerimientos médicos particulares, entre otros usuarios que puedan necesitar apoyo adicional durante su paso por la terminal.
De esta manera, se busca consolidar un modelo de atención más inclusivo y reducir las barreras para las personas que requieren asistencia específica.
El programa integral de obras fue diseñado en coordinación con el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), con el objetivo de optimizar los espacios disponibles y adaptar los servicios al perfil de los pasajeros que utilizan diariamente Aeroparque.
En los últimos años, el aeropuerto porteño se consolidó como el principal nodo de cabotaje del país, con cifras récord de pasajeros y una elevada densidad de operaciones. En ese contexto, las autoridades consideran necesario anticipar las tareas de mantenimiento y modernización para sostener los niveles de seguridad y calidad del servicio.
Con el cierre temporal y el traslado de las operaciones a Ezeiza, se busca reducir al mínimo el impacto sobre los pasajeros y avanzar al mismo tiempo con trabajos considerados necesarios para mantener la infraestructura en condiciones, en un escenario marcado por el crecimiento sostenido del tráfico aéreo.
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