Brasil degradó la relación diplomática con Argentina y pidió una medida similar al gobierno de Milei
La decisión implica que la representación oficial quedará a cargo de un encargado de negocios, el nivel más bajo antes de una ruptura total de relaciones. El gobierno brasileño reclama que Buenos Aires retire también a su embajador.
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Brasil decidió reducir el nivel de su representación diplomática en Argentina, una medida inédita en la relación bilateral que deja el vínculo entre ambos países en el escalón más bajo previsto por la Convención de Viena de 1961 antes de una eventual ruptura total.
La decisión fue tomada por Itamaraty, el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, luego de las reiteradas críticas del presidente Javier Milei hacia su par Luiz Inácio Lula da Silva, y derivó en la salida del embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli.
A partir de ahora, la representación de Brasil quedará bajo la figura de encargado de negocios, un rango diplomático inferior al de embajador. Según confirmó el canciller argentino Pablo Quirno, Brasil pretende que el gobierno argentino adopte la misma postura y retire a su representante diplomático en Brasilia.
El cambio de estatus no implica una modificación en los derechos ni en las inmunidades de la delegación, pero sí representa una fuerte señal política y reduce el nivel de interlocución entre ambos gobiernos.
Qué cambia con el nuevo rango diplomático
Mientras que un embajador presenta sus cartas credenciales directamente ante el jefe de Estado y mantiene un canal de diálogo habitual con la Presidencia, un encargado de negocios queda acreditado ante el ministro de Relaciones Exteriores o la Cancillería correspondiente.
En la práctica, esto significa que las comunicaciones oficiales pasan a desarrollarse por vías de menor jerarquía, con procesos más lentos para resolver cuestiones políticas, económicas y bilaterales.
La figura del encargado de negocios suele utilizarse de manera temporal cuando un país no cuenta con embajador designado. Sin embargo, su establecimiento permanente suele darse en contextos de tensión o deterioro profundo de la relación entre dos Estados.
Pese a la reducción del rango diplomático, continuarán vigentes las tareas previstas por la Convención de Viena, como la asistencia consular, la protección de los ciudadanos de cada país, la defensa de intereses nacionales y el seguimiento de acuerdos comerciales. No obstante, esas funciones serán ejercidas desde una posición con menor peso político.
La medida marca un nuevo punto de tensión entre Argentina y Brasil, dos países con una relación histórica y estratégica dentro de la región, especialmente por sus vínculos comerciales y su participación conjunta en organismos como el Mercosur.
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