Comercio y transporte concurrido, a pesar de las recomendaciones
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2020/03/e161e9dd-calles.jpg)
Comercios y transportes públicos de la Capital Federal y el Conurbano tuvieron una buena afluencia de personas, a pesar de la recomendación del Gobierno nacional de mantener un “aislamiento social” para prevenir casos de Covid-19.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Estamos limitando el acceso a cinco personas por vez. Lo empezamos a hacer hace unos días. Es más engorroso porque le tengo que abrir y cerrar la puerta a la gente, pero hay que hacerlo por precaución”, dijo a Télam Martin, cajero de un supermercado de origen francés que se encuentra en el microcentro porteño.
Según el tamaño del local, los comercios limitan el ingreso de clientes de cinco a diez personas a la vez, mientras que se formaban largas colas a un metro de distancia sobre la vereda.
En algunos casos, los guardias de seguridad se pusieron en la puerta para regular el ingreso y egreso de clientes y ofrecieron alcohol en gel para higienizarse las manos.
“Tratamos de evitar que la gente se amontone. Ya nos dijeron que no podemos dejar pasar más de diez personas a la vez, y eso que es un local grande”, contó Sergio, que es seguridad de una farmacia en el centro de Ramos Mejía.
En dicha farmacia hay un cartel en el que recomiendan “comprar lo imprescindible” y “a las personas de 65 años aconsejamos que no vengan y manden un tercero a comprar”.
“Yo necesito comprar medicación que tomo todos los días. No me gusta salir, pero tengo que hacerlo. Ahora ya vuelvo para mi casa y me quedo ahí”, reconoció Marta, una mujer de 60 años que se acercó a la farmacia.
“Trato de salir lo menos posible y guardar una distancia entre las personas de la fila”, comentó Carlos, que estaba afuera de un supermercado Día%, donde se recomendaba un máximo de nueve personas en el local a la misma vez.
Compras y caminatas
A pesar de la recomendación del aislamiento social realizada por el Ministerio de Salud para evitar exponerse a contagios, en las calles se puede ver gente comprando y caminando.
Si bien se ven pocos chicos a pesar de la suspensión de las clases, sí se ven adultos mayores en la vía pública, aunque son una población de riesgo.
“Me quedo en mi casa pero tengo que salir a comprar, no me queda otra”, aseguró Claudia, que vive en Morón.
Puestos de diario, locales de ropa y restaurantes, entre otros comercios “no esenciales”, continúan abiertos en muchos lugares de la Ciudad.
En el transporte público se observa una notoria caída de la cantidad de usuarios, a excepción de las horas pico, lo que a la mañana produjo quejas de pasajeros de trenes porque no se respetó la medida oficial de que viajen solamente personas sentadas.
“Hoy me tomé el tren Sarmiento a la mañana y viajé parado y apretado, mucha gente sigue yendo a trabajar”, contó Gabriel, que subió una foto a su cuenta de Instagram para mostrar la falta de espacio en el vagón.
En muchos de los locales, sobre todo en farmacias y en comercios de venta de artículos de limpieza, se ve que ofrecen alcohol en gel gratis a la gente que ingresa al local.
“Buscamos reforzar los cuidados, nos parece que la gente toma conciencia pero hay que cuidarse”, reconoció Ana, que vende artículos de perfumería en un local de Ramos Mejía.
Ana contó que se duplicó la venta de alcohol en gel en su local y que mucha gente compró rociadores para armar sus propias preparaciones con alcohol etílico y agua.
“Las ventas subieron, no te lo voy a negar. Espero que la gente adquiera costumbres de limpieza de ahora en más”, aseguró la vendedora.
Quejas de los
empleados
A pesar de los cuidados, muchos trabajadores se quejaron de que los locales en los que atienden permanezcan abiertos al público en medio de la pandemia del coronavirus.
“No estoy de acuerdo con venir, me parece que tendríamos que hacer una cuarentena todos. Yo tengo hijos que están en mi casa”, contó Miguel, que atiende un almacén, y aseveró que “viene menos gente a comprar”.
Javier, dueño de una óptica en el centro de Ramos Mejía, conto que “bajaron las ventas y la cantidad de gente que viene, pero algunos siguen comprando”, y comentó que está siguiendo cómo van las medidas oficiales para combatir el virus para ver si cierra el negocio y licencia a sus empleadas.
“Necesitamos vender para pagar sueldos”, aclaró y aseguró que, como llega poca gente al local, se ve “una cuarentena a medias”. (Télam)
