El consumo de carne vacuna en el país cayó a su nivel más bajo en las últimas dos décadas
Un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina reveló que la ingesta por habitante retrocedió a 47,3 kilos anuales, marcando un piso histórico afectado por la suba de precios y la menor oferta.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/04/carne_roja.webp)
El consumo de carne vacuna en la Argentina alcanzó su registro más bajo de las últimas dos décadas. Según un informe elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), durante el último año el consumo per cápita se ubicó en 47,3 kilos anuales, lo que representa una caída de 1,2 kilos por habitante y una baja interanual del 2,5 por ciento.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEste indicador profundiza una tendencia descendente que se mantiene desde el pico de 69,4 kilos alcanzado en 2008. De acuerdo a la entidad, los valores actuales muestran una diferencia de casi 15 kilos por persona en comparación con 2005, cuando el promedio rondaba los 62,2 kilos. Este escenario responde a múltiples factores, entre los que se destacan una mayor demanda externa, la menor cantidad de animales destinados a faena y las consecuencias de la sequía de 2022.
Cambios en el destino de la producción
El relevamiento de Ciccra también advirtió que el consumo doméstico perdió terreno en la estructura de destino de la producción nacional. Mientras que entre 2011 y 2015 la demanda interna representaba más del 91 por ciento de la producción, con un pico del 94,8 por ciento en 2014, para 2024 esa participación cayó al 68 por ciento. La proyección para 2026 estima que el mercado interno absorberá el 72,9 por ciento del total producido.
En cuanto a la actividad industrial, entre enero y febrero de 2026 la producción de carne vacuna sumó 457 mil toneladas res con hueso, lo que significó una contracción del 9,1 por ciento frente al mismo bimestre del año anterior. En febrero, la faena de hacienda vacuna se ubicó un 10,7 por ciento por debajo del mismo mes de 2025, con 924.300 animales procesados en 337 establecimientos.
Precios en alza y factores climáticos
El informe resalta una fuerte disparidad entre la caída del consumo y la evolución de los precios. En el Mercado de Cañuelas, el valor del animal en pie subió un 8,5 por ciento en febrero respecto al mes anterior. Por su parte, los precios minoristas relevados por el Indec muestran que los cortes de carne acumularon un alza cercana al 12 por ciento en el primer bimestre del año, el doble de la inflación general, que se situó en torno al seis por ciento para ese período.
Las causas de este descenso productivo se vinculan con factores climáticos extremos. La prolongada sequía entre 2021 y 2024, sumada a inundaciones en zonas clave durante los últimos dos años, forzó la venta anticipada de animales y deterioró el stock de madres. Esto derivó en una menor zafra de terneros y una oferta acotada para la faena.
El crecimiento de las exportaciones
En contraste con la situación del mercado interno, las exportaciones de carne vacuna mostraron un incremento a comienzos de 2026. Los envíos al exterior sumaron 124 mil toneladas res con hueso en el primer bimestre, un alza interanual del 6,6 por ciento. La mejora en los precios internacionales y el mayor volumen exportado permitieron que los ingresos por ventas externas crecieran un 47,6 por ciento, alcanzando los 321 millones de dólares.
Este crecimiento en el sector exportador permitió compensar la merma de envíos a China mediante un aumento de ventas a destinos como Estados Unidos, Israel, Alemania y Países Bajos. El valor promedio de la tonelada exportada alcanzó los 7.362 dólares, consolidando una tendencia donde el mercado externo gana protagonismo frente a la caída histórica del consumo en las mesas argentinas.