El Gobierno eliminó una operatoria clave para pymes por la caída en la recaudación del impuesto al cheque
A través de una resolución de la Comisión Nacional de Valores, se restringió el uso de cheques para fondear cuentas bursátiles, obligando a las empresas a tributar el gravamen bancario.
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El gobierno de Javier Milei decidió frenar una operatoria que beneficiaba a las pequeñas y medianas empresas que buscaban financiamiento. A partir de una resolución general de la Comisión Nacional de Valores (CNV), las empresas ya no podrán depositar instrumentos en sus cuentas bursátiles, una modalidad que les permitía eludir el pago del impuesto a los débitos y créditos bancarios.
La reglamentación 1.166 dispuso que “la transferencia será la única modalidad habilitada para la recepción y entrega de fondos de y hacia los clientes”. Según el organismo, la medida busca asegurar la disponibilidad inmediata de los fondos, eliminar rechazos asociados al uso de cheques y fortalecer los mecanismos de control y prevención frente a posibles conductas disvaliosas.
La decisión responde a la abrupta caída en la recaudación del denominado impuesto al cheque, que se aplica cada vez que se realiza un cobro o pago en una cuenta corriente. El tributo representa un 0,6% en el momento del débito y otro 0,6% al acreditarse los fondos. Se trata de un impuesto creado por el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, en la emergencia del 2001, que originalmente se extendería por 90 días pero que lleva 26 años vigente.
Si bien la Comisión Nacional de Valores hizo referencia a la transparencia del mercado, la preocupación oficial radica en el impacto negativo sobre los ingresos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). En agosto, la recaudación del impuesto a los créditos y débitos bancarios se hundió 9% en términos reales, según detalló el economista de la consultora Romano Group, Salvador Vitelli.
La medida que permitía utilizar el cheque como medio de pago a través de una Alyc fue dictada el 13 de mayo de 2024. Tras establecer un tope de dos cheques por día, finalmente se eliminó por completo la posibilidad. En la práctica, las pymes deberán volver a depositar los cheques en cuentas bancarias, quedando sujetas al gravamen.
Una de las Alycs líderes del mercado aclaró a sus clientes:
“En la práctica, esto significa que para depositar fondos en su cuenta deberán transferir desde una cuenta bancaria propia (o de la que sea cotitular) o desde un CVU asociado a su CUIT. Ya no se aceptan cheques”.
Desde las entidades aclararon que esta modificación no afecta la posibilidad de operar con cheques de pago diferido como instrumento de inversión, ya que lo que se elimina es únicamente su uso para depositar o retirar fondos de las cuentas comitentes.