Elaboraron un protocolo para víctimas que denuncien a curas
En la víspera del primer juicio oral por abusos sexuales en el Instituto Próvolo de Mendoza, la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico elaboró un protocolo con once recomendaciones para víctimas que denuncien a sacerdotes en sede canónica, además de la judicial.
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El trabajo fue realizado “a fin de preservar su integridad” evitando su “revictimización y manipulación” por parte de integrantes de la Iglesia.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEntre las principales medidas propuestas se encuentran la de “denunciar lo más pronto posible ante la policía o fiscalías” y, en caso de que se decida recurrir a la autoridad eclesiástica, “que sea después de que tomen conocimiento (del delito) el mecanismo judicial estatal, el único que le va garantizar imparcialidad y las garantías constitucionales”.
Además, el protocolo plantea “no dar información sobre los pasos legales que se darán”, “no firmar nada”, “no concurrir solo o sola” en caso de ser citado a un organismo eclesiástico y “no dejarse engañar por la promesa del resarcimiento económico dentro del procedimiento canónico”, entre otras recomendaciones.
El asesor legal de la Red, Carlos Lombardi, aseguró a Télam que el protocolo “es una respuesta a las normas, guías y acciones” impulsadas por Papa Francisco y los obispos para combatir los casos pederastia en el seno de la Iglesia, los cuales “no hacen otra cosa que revictimizar” a los niños abusados, porque “están destinadas a blindar la institución”.
El protocolo fue lanzado en coincidencia con el inicio del primer juicio por el caso Próvolo y obedece, además, a la presunción de que “más personas se animarán a denunciar a partir de la visibilización de la problemática. “Sugerimos cómo proceder frente a la autoridad eclesial”, destacó el letrado.
Lombardi recordó que en Argentina son varias las diócesis que adoptaron protocolos contra el abuso eclesiástico, pero cuestionó todas estas iniciativas dado que “se articulan con una actitud abusiva y de denegación de justicia para con las víctimas, aunque bajo un barniz de transparencia y cercanía”.
“El problema central es que (los procedimientos canónicos) no respetan las convenciones y tratados internacionales sobre derechos humanos, el principal criterio para discernir si la Iglesia Católica está actuando legalmente” frente a los casos de abuso, dijo.
“De más de 100 convenciones y tratados de derechos humanos, la Santa Sede -como sujeto internacional- ha suscripto más de una docena, entre ellos la de los Derechos del Niño, que incumple sistemáticamente”, agregó.
Por eso “en 2014 la ONU le hizo nueve exhortaciones para que cumpla la convención”, en particular en “la adaptación de las normas internas al derecho internacional” pero también en otros aspectos. (Télam)
