Gobierno e Iglesia, enfrentados a un mes de la llegada del Papa
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La relación entre el Gobierno y la Iglesia Católica a casi un mes de la llegada del papa León XIV no atraviesa su mejor momento ya que los mensajes cruzados, el silencio y los pocos gestos que hay dan cuenta que el vínculo está por lo menos agrietado.
Las palabras del arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, parecen ir en la dirección contraria a las que emite el presidente Javier Milei. Mientras el representante eclesiástico pide por el fin de la grieta, y cuestiona la intolerancia y los mensajes de odio, el jefe de Estado se dedicó a replicar mensajes agraviantes contra diversas figuras.
“Acomodando a la m… humana mal cag… de mierdanecio”, expresó en letras mayúsculas para referirse al periodista Luis Novaresio. A Carlos Pagni lo denominó “basura” y a los comunicadores que criticaron a Flávio Bolsonaro “periomi…”. Todo en menos de seis horas.
Un día antes, en ocasión de la homilía de la misa celebrada en la basílica de Luján el domingo, el arzobispo porteño le pidió a la Virgen “curar los vínculos entre nosotros” porque “las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal ya supuran y parece que se está infectando el corazón del pueblo argentino”.
Fueron palabras que en la Casa Rosada cayeron mal. Porque en el fondo interpretan algo que ya contó la Agencia Noticias Argentinas hace varios meses: en el oficialismo creen que la Iglesia juega “políticamente”. Que están tratando de limar a la administración libertaria para favorecer el peronismo. Estas palabras de García Cuerva, que se suman a sus dichos sobre el estado de la grieta que observará el Sumo Pontífice cuando pise la Argentina, lo único que hacen es confirmar su presunción.
Silencio
Por eso, no es casual el silencio que existe en la Cancillería, que tiene a su cargo la secretaria de Culto y Civilización, acerca de las últimas acciones del arzobispo. Tampoco fueron azarosas palabras y acciones de funcionarios, como el del asesor de la cartera económica Felipe Núñez.
En concreto, fue Núñez fue quien recogió el guante porque se sintió interpelado y le dedicó un posteo en X al dirigente de la Iglesia: “Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva”. Con mucho timming, el ministro de Economía, Luis Caputo, le dedicó un retuit. NA
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