La Fuerza Aérea Argentina oficializó la desprogramación de los históricos aviones A-4AR
El jefe de la institución, brigadier general Gustavo Javier Valverde, anunció el retiro definitivo del sistema de armas para concentrar recursos en la incorporación de los nuevos cazas F-16.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/fuerza_aerea.jpg)
El jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, anunció formalmente este jueves la desprogramación de los históricos aviones A-4AR Fightinghawk. La medida, comunicada en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, en San Luis, pone fin a un sistema que se encontraba sin realizar operaciones de vuelo desde el trágico accidente ocurrido en julio de 2024, en el cual falleció el capitán Mauro Testa la Rosa.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún explicó el brigadier general Gustavo Javier Valverde, la decisión responde a un "exhaustivo análisis de planificación estratégica institucional" que busca priorizar la "eficiencia operativa y sostenibilidad económica". El comunicado oficial detalló que los elevados costos de mantenimiento y la necesidad de reasignar recursos hacia proyectos de largo plazo fueron determinantes para el retiro de estas aeronaves compradas a Lockheed Martin a fines de los años 90.
La salida de servicio de los A-4AR deja a la Argentina en un compás de espera hasta que entren en funciones los F-16 Fighting Falcon adquiridos a Dinamarca. Actualmente, ya arribaron seis de una flota total de 24 unidades, aunque los pilotos argentinos se encuentran todavía en fase de entrenamiento junto a instructores estadounidenses y daneses. La Fuerza Aérea Argentina admitió que la llegada de este nuevo sistema de armas obliga a concentrar personal y materiales en la transición técnica y de infraestructura.
Por su parte, Mariano González Lacroix, director del sitio Zona Militar, señaló que el sistema A-4AR sufrió históricamente una "falta de planificación" desde su origen.
"Una aeronave que no estuvo nunca al 100% por completo. Que tuvo problemas de sostenibilidad, armamento limitado"
sostuvo el especialista, haciendo referencia a la antigüedad de las células y las limitaciones presupuestarias que afectaron la operatividad de los 36 aviones originales, que costaron unos 365 millones de dólares.
Este retiro se suma a la baja formal de los cinco aviones Super Étendard Modernisé (SEM) adquiridos a Francia en 2018, los cuales nunca pudieron volar por falta de repuestos críticos debido al embargo de armas de Reino Unido. Con la desprogramación de los Fightinghawk, herederos del espíritu de los A-4 que combatieron en la Guerra de Malvinas, la defensa aérea nacional inicia una etapa de dependencia absoluta de la nueva flota supersónica.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Temas
Este contenido no está abierto a comentarios