Malvinas: Reino Unido rechazó el arbitraje impulsado por Argentina por la explotación petrolera
Londres cuestionó la presentación argentina para intentar frenar el proyecto Sea Lion. El Gobierno nacional había dado un plazo de dos semanas antes de recurrir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
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El Gobierno del Reino Unido rechazó el procedimiento de arbitraje internacional iniciado por Argentina por la explotación petrolera en la zona de las Islas Malvinas, una nueva instancia de tensión diplomática entre ambos países por el proyecto hidrocarburífero Sea Lion.
La administración británica cuestionó la decisión argentina y sostuvo que los habitantes de las islas tienen derecho a desarrollar y administrar sus recursos naturales. Londres considera que esas actividades se encuentran amparadas por la legislación que rige en las islas y sostiene que se realizan de acuerdo con el derecho internacional.
La posición argentina es diferente. El Gobierno nacional considera ilegítima la explotación unilateral de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte y sostiene que esas actividades afectan los derechos soberanos que reclama sobre el territorio y los espacios marítimos circundantes.
La administración de Javier Milei había anunciado el lunes el inicio del procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, con el objetivo de impedir el avance del proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
En ese marco, Argentina intimó formalmente al Reino Unido para que, en un plazo de dos semanas, adopte medidas para impedir el inicio o la continuidad de las actividades vinculadas con la explotación de hidrocarburos. En caso de que Londres no responda favorablemente, el Gobierno anticipó que solicitará medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Desde Londres, en tanto, rechazaron el planteo y volvieron a reivindicar el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas, argumento que el Reino Unido utiliza para sostener su posición sobre el archipiélago. El Gobierno argentino rechaza esa interpretación y recuerda que la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció mediante la Resolución 2065 la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e instó a ambos gobiernos a encontrar una solución pacífica mediante negociaciones.
La controversia por Sea Lion se profundizó durante las últimas semanas. El 22 de septiembre, Cancillería ya había presentado una protesta formal ante la Embajada británica por la extensión de licencias para la producción de hidrocarburos y por operaciones vinculadas con Navitas Petroleum.
Además, Argentina sostiene que la explotación unilateral de recursos contradice la Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que instó a las partes a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales de la situación mientras continúe la disputa.
Con el rechazo británico, la disputa por el proyecto Sea Lion suma ahora un nuevo capítulo diplomático y jurídico. Si transcurre el plazo planteado por Argentina sin un acuerdo, el Gobierno anticipó que avanzará con su reclamo ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
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