Piden financiamiento de largo plazo y políticas de vivienda
Proveedores de insumos para la construcción pidieron recrear el “financiamiento de largo plazo, a un costo razonable”, e impulsar una “política de vivienda y hábitat”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailFue en el marco del encuentro anual del Grupo Construya en San Miguel de Tucumán.
El Grupo Construya consideró necesario alcanzar la estabilidad macroeconómica, equilibrar ingresos y egresos en el sector público, así como también planificar los gastos a largo plazo, y que la política fiscal sea consistente con una economía productiva, no rentista.
También pidió una “política educativa consistente con el mercado laboral del siglo XXI, y que se pueda recrear el financiamiento de largo plazo, a costo razonable, y una política de vivienda y hábitat”.
Resaltó que las perspectivas para sectores que favorecen el crecimiento de la actividad de la construcción, como el agropecuario, el petrolero y la minería, y el turismo receptivo, son “muy alentadoras”.
“Existe un consenso en torno a que el mundo demandará cada vez más alimentos en las próximas décadas. Claramente, una oportunidad espectacular para la Argentina”, indicó la entidad.
Dijo que también deben tenerse en cuenta las perspectivas positivas para los sectores de la energía (Vaca Muerta) y la minería (litio, oro, cobre), así como también las del turismo receptivo.
“Debemos solucionar de forma amigable, rápida y sustentable la cuestión del endeudamiento del sector público. Necesitamos financiamiento externo de largo plazo y tasas de interés razonables para aumentar la competitividad de la economía argentina”, señaló.
En los últimos 17 años, los despachos de insumos de las empresas que integran el Grupo crecieron 3,5 veces.
Pero, en línea con una economía que se estancó desde 2011 en adelante, el sector también dejó de crecer, y sólo logró mantener el nivel de actividad en torno al máximo histórico alcanzado en 2011.
Fueron varios los factores que contribuyeron, entre los cuales se destacaron el fin del viento de cola internacional que en 2012 dejó de traccionar a la economía argentina (menor liquidez internacional y luego una suba gradual de la tasa de interés).
También la inestabilidad de las reglas del juego dentro de Argentina, orientadas a sostener una política económica expansiva a pesar del cambio del contexto externo, falta de crédito para construir y adquirir inmuebles, y una baja relación sueldo/precio del metro cuadrado.
“En el último año y medio la interrupción del financiamiento externo desató una crisis macroeconómica que nos afectó en forma significativa. El salto del tipo de cambio y las elevadas tasas de interés, reflejos de una mayor incertidumbre sobre el futuro, nos dejaron afuera de las alternativas que siempre manejan las familias y los inversores en nuestro país”, explicó la entidad. NA
