Polémico remate del predio de El Dorrego
El predio ferial conocido como El Dorrego, ubicado en el barrio porteño de Colegiales, será rematado en medio de una polémica entre quienes rechazan la venta de tierras públicas y los que esperan que el proyecto “levante la zona” con la construcción del Centro Metropolitano Audiovisual.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa subasta comenzará a las 11 en el auditorio del Banco Ciudad, en Esmeralda 660, y arrancará con un precio base de casi 15 millones de dólares para el 35 por ciento del terreno.
El principal destino de lo recaudado será para el pago de la obra de la Plaza Clemente, ubicada a metros del lugar, y que fue inaugurada el lunes pasado.
La historia de los dos predios está unida por su barrio de pertenencia y por el destino final que tendrán.
“Clemente” es un espacio verde planificado hace más de una década en el que hace un par de años se habilitó la construcción de una playa de estacionamientos con locales comerciales.
Esa concesión causó malestar entre los vecinos, que lograron que el terreno vuelva a su destino original y se mantuviera el 80 por ciento de la superficie como espacio “verde”.
A metros de allí y a dos cuadras del Mercado de Pulgas, está “El Dorrego” que durante años fue un mercado de frutas y verduras que el Gobierno de la Ciudad convirtió en 2003 en un amplio predio destinado principalmente a ferias (tales como las gastronómicas “Masticar”), recitales y eventos, aunque su uso esporádico convertía al predio en un lugar vacío durante la mayor parte del año, con el consiguiente abandono y deterioro de los espacios circundantes.
A fines de 2018, el Ejecutivo porteño envió un proyecto a la Legislatura para vender una parte de los terrenos del predio ferial y, con el dinero recaudado, solventar la construcción de la plaza “Clemente”.
La audiencia pública realizada a fines del año pasado fue el principal escenario utilizado por los vecinos que se oponen a la venta: ese grupo no sólo objetaba la enajenación del terreno por considerarla un negociado inmobiliario sino que, además, reclamaba que la totalidad del predio pase a ser espacio público y verde que, en todo caso, incluya jardines de infantes o escuelas. (Télam)
