Se fugó de una comisaría de Pergamino un imputado por el crimen de un ciclista
Uno de los tres detenidos por el homicidio de Fernando Daniel “Poroto” Liguori, el empleado judicial y ciclista asesinado en marzo último cuando escapó de un intento de robo, se fugó tras limar unos barrotes de la celda en la que estaba alojado.
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Se trata de Marcelo Damián Barrionuevo (22), a quien justamente ayer a la mañana le dictaron la prisión preventiva por el crimen de Liguori.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún las fuentes, este hombre escapó de la seccional con un compañero de celda, llamado Marcos Tobares (26), quien está detenido por el homicidio de Santiago Santucho, un militar retirado asesinado a balazos en su vivienda en julio del año pasado también en Pergamino.
Los investigadores informaron a Télam que ambos estaban alojados en la seccional tercera de esa ciudad del norte de la provincia a la espera de que se abrieran cupos en el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) para que sean trasladados a una cárcel.
En ese marco, ayer a la mañana limaron los barrotes que daban a un baño que, aparentemente, no tenía colocado los candados correspondientes, situación que aprovecharon para escapar.
Según las fuentes, el fiscal de turno, Francisco Furnari, abrió una causa por “evasión” y dispuso un operativo que era desplegado por todo Pergamino y zonas aledañas con el objetivo de recapturar a los acusados.
Los investigadores aseguraron a Télam que la Justicia de Pergamino le dictó a Barrionuevo la prisión preventiva, junto a Fernando José Aita Valiente (30) y Amílcar Leonel Valente (28), por el crimen de “Poroto” Liguori (52).
El joven buscado fue considerado por el fiscal de la causa, Horacio Oldani, como “coautor” de un “homicidio agravado criminis causa”, es decir, matar para ocultar otro delito -en este caso el intento de robo-, y lograr la impunidad, figura penal que prevé como única pena la prisión perpetua.
Aita Valiente fue sindicado como presunto autor material del crimen, y Valente, conductor de la camioneta en la que huyeron los homicidas, quedó procesado como partícipe necesario del hecho.
Ese vehículo, una Ford F100, fue señalado por distintos testigos como el utilizado por los delincuentes para fugarse de la escena del crimen, y captado también por cámaras de seguridad en la huida.
El testimonio clave que vinculó este rodado con el caso fue el del propietario de un campo con una casa cerca al lugar del hecho, quien refirió que el jueves 31 de marzo, alrededor de las 15, se encontraba en la galería luego de haber almorzado y escuchó una ráfaga de cuatro o cinco tiros.
De acuerdo a su relato, unos segundos después escuchó un vehículo que salió muy rápido del lugar, y por el sonido advirtió que se trataba de un rodado con motor naftero de 6 cilindros con caja de tercera, tratándose según su parecer de un Ford Falcon o una camioneta F100. (Télam)