Un informe de ATE marca que el endeudamiento alcanza al 87% de los trabajadores estatales
El relevamiento, realizado entre abril y julio de 2026 y con 1.033 respuestas, también reveló que el 55,4% tiene al menos otro trabajo, casi el 52% registra atrasos en sus pagos y el 85,4% percibe un deterioro en su salud mental.
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La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) difundió el informe “La deuda es con lxs trabajadorxs”, un relevamiento que analiza las condiciones laborales y económicas de trabajadores y trabajadoras estatales y su impacto en la vida cotidiana. El estudio fue realizado a partir de una encuesta desarrollada entre abril y julio de este año y reunió 1.033 respuestas.
El trabajo, al que tuvo acceso El Eco, indaga sobre los vínculos entre salarios, multiempleo, endeudamiento, condiciones de vida, tareas de cuidado, salud mental y participación política y comunitaria. Desde ATE Tandil–Juárez consideraron que los resultados permiten dimensionar cómo la insuficiencia de los ingresos repercute sobre los hogares de los trabajadores.
Uno de los principales datos del informe indica que el 87% de las personas encuestadas tiene deudas vigentes. Entre quienes se encuentran endeudados, el consumo cotidiano —como alimentos, ropa y bienes de uso— aparece como el principal destino del crédito, seleccionado por más del 60% de los participantes. También se destacan el pago de tarjetas de crédito, con un 56,5%, y el pago de deudas contraídas previamente, con un 42,2%.
En cuanto a las entidades acreedoras, el 89% señaló a los bancos emisores de tarjetas de crédito, mientras que un 46% mencionó préstamos personales bancarios. Además, casi el 73% de los hogares endeudados tiene compromisos con dos, tres o más entidades simultáneamente.
El relevamiento también expone dificultades para afrontar los compromisos asumidos. Casi el 52% manifestó estar atrasado con el pago de sus deudas, y dentro de ese grupo casi la mitad aseguró haber recibido contactos del área de cobranzas mediante correos electrónicos, llamados telefónicos, WhatsApp o redes sociales.
Más horas de trabajo para completar los ingresos
Otro de los ejes del estudio es el crecimiento del multiempleo. Aunque más del 95% de las respuestas indica que el trabajo estatal constituye la principal actividad laboral, el 55,4% afirmó tener al menos otro empleo, porcentaje que llega al 56% entre las mujeres.
El informe señala además que el 57% declaró haber tenido que sumar horas de trabajo durante los últimos dos años. Entre las estrategias utilizadas para ampliar los ingresos aparecen las ventas y reventas de productos a través de plataformas digitales, las ventas en ferias, la docencia y las actividades profesionales.
En este escenario, las jornadas laborales también se extendieron. El 33,7% de las mujeres encuestadas trabaja entre ocho y doce horas diarias y un 10,3% supera las doce horas. En los varones, esos porcentajes son del 29,5% y el 10%, respectivamente.
A esta carga se suma el trabajo no remunerado dentro de los hogares. Casi el 80% de las mujeres manifestó realizar tareas de cuidado de niños, adolescentes o adultos mayores, frente al 71% de los varones. El informe sostiene que esta distribución desigual genera una sobrecarga que también repercute sobre el bienestar, el tiempo libre y las posibilidades de participación comunitaria y política.
Ajustes en la vida cotidiana
El endeudamiento también se traduce en cambios concretos en los hábitos de los hogares. La estrategia más mencionada para evitar contraer nuevas deudas o reducir las existentes fue dejar o disminuir actividades recreativas, con el 79,3% de las respuestas.
Le siguieron reducir alimentos o reemplazarlos por opciones más económicas, con el 73%, y utilizar tiempo propio para realizar tareas que anteriormente se delegaban, con el 57,4%. Además, un 46,8% indicó que aumentó sus horas de trabajo como estrategia para afrontar la situación económica.
El informe también registra que un 37% optó por atrasar el pago de servicios como luz, gas o internet, mientras que un 28,2% manifestó haber interrumpido tratamientos, terapias o medicación y un 22,9% declaró haber vendido bienes del hogar.
El impacto en la salud mental
Uno de los capítulos centrales del relevamiento está vinculado con las consecuencias de estas transformaciones sobre la salud mental. El 85,4% de quienes respondieron la encuesta manifestó haber experimentado un deterioro en su salud mental durante el último año.
Entre quienes señalaron afectaciones, los síntomas más frecuentes fueron ansiedad (73,4%), angustia (65,2%) y agotamiento (64,5%). También se registraron desánimo, con un 60,8%, e insomnio, con un 55,5%.
A su vez, el 73,4% afirmó que el incremento de la jornada laboral remunerada y/o el multiempleo impactó sobre su red afectiva y grupal.
La extensión de las jornadas también aparece vinculada con un menor nivel de participación comunitaria y política. El informe señala que, entre quienes previamente participaban de algún espacio colectivo, el 43% actualmente participa menos y el 19,5% dejó de hacerlo. Entre los factores mencionados aparecen el cansancio físico y mental, la falta de tiempo, la superposición de horarios, las dificultades económicas y las responsabilidades de cuidado.
En sus conclusiones, el estudio plantea que existe una relación entre la intensificación del trabajo remunerado, el endeudamiento, el deterioro de la salud mental y el debilitamiento de los vínculos comunitarios. Según el documento, el salario ya no garantiza por sí solo la estabilidad económica de numerosos hogares, lo que lleva a recurrir al multiempleo, extender las jornadas y modificar los usos del tiempo.
Desde ATE Tandil–Juárez remarcaron que el informe constituye un aporte para visibilizar esta problemática y señalaron que los resultados permiten observar cómo las dificultades de ingresos y el endeudamiento trasladan parte del peso del ajuste hacia el interior de los hogares trabajadores.
El propio informe aclara que la encuesta fue autoadministrada y de participación voluntaria, por lo que sus resultados no pretenden establecer causalidades ni constituir una muestra representativa del conjunto de los trabajadores estatales. El documento busca, según sus autores, ofrecer un panorama sobre las tensiones actuales entre empleo, deuda y calidad de vida.
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