Necrológicas
V JUAN ANÍBAL PERALTA
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailJuan Aníbal Peralta llegó a la vida en Olavarría, el 12 de julio 1939, arribando a Tandil en plena adolescencia, cuando tenía 15 años. Era el mayor de cinco hermanos. Realizó sus estudios en el colegio San José. En 1961, con 21 años de edad, se casó con Zulema Ferraggine, con quien formó una familia. Tuvo tres hijos: Gastón, Germán y María Luján.
Fue una persona de trabajo, comenzando a temprana edad en emprendimientos -junto a su padre- que fueron forjando su dedicación, compromiso y responsabilidad con la tarea.
Estuvo muy ligado a la metalmecánica, ya que trabajó en Carletti y Adamoli, lo que luego se convirtió en Buxton, donde se desempeño durante 17 años. Trabajó en Tandilco, Carrocerías Argentinas de Coco Rodríguez, en Carrocerías Rodríguez en Mariano Acosta y culminó en Petrotandil, donde estuvo por 20 años.
Supo cosechar amigos y siempre estuvo al servicio del que lo requiriera. Colaboró activamente con varias instituciones de la ciudad. Disfrutó de la llegada de cada nieto, Florencia, Camila, Maria Paz, Jerónimo y Juana.
Pasó sus últimos días rodeado del amor y cuidado de su familia. Falleció el 30 de agosto de 2019, dejando a su familia con una gran gratitud por todo lo que le brindó y enseñó, orgullosa de haber tenido un gran padre y compañero, un gran hombre de bien.
“¡Por siempre en nuestro corazón y un gran amor perdurará cada día!”.
V VICTORIANO MARTÍN LABARONÍ
Nació en Rauch, el 10 de noviembre de 1938, y falleció el pasado 18 de septiembre de 2019. Sus padres fueron Ofelia Sara Domínguez (f) y Martín Labaroní (f). Fue el mayo de cuatro hermanos: Rubén Osvaldo, Juan José y Ofelia Ester.
Cuando aún era muy pequeño, sus padres, por razones laborales, decidieron vivir en el partido de Tandil, precisamente en la estancia “La Calandria”, en estación La Pastora. Allí, junto a sus hermanos, transcurrió toda su niñez y parte de la juventud, sin grandes cosas materiales, pero sí con una familia en donde aprendieron a recorrer el camino, que no les sería fácil pero por más piedras que encontraran en su andar juntos llegarían al destino.
La Escuela 30 de La Pastora fue el lugar donde realizó los estudios primarios. Desde pequeño protegía a sus hermanos, que eran más chicos. También solía cortar con sus manos tronquitos del gran monte de Eucaliptus que rodeaban a la vivienda, incluso con las pocas herramientas que tenía en esa época se transformó en un pequeño artesano, fabricando juguetes de madera, camioncitos, autos, carritos y cunitas para las muñecas, lo que generó que sus hermanos lo consideraran un “genio”.
Luego le tocó trabajar duro en el tambo, junto a sus padres, pero esa situación no hizo mella en él porque había sido educado con la ideología del trabajo. A los 16 años pasó a ser empleado en el casco de la estancia, allí sus superiores le enseñaron a hacer todo tipo de tareas, que iban desde manejar un tractor, arar, sembrar y trabajar la tierra.
En lo social se vinculó con el Fútbol Agrario zona La Boca, las tertulias, pelota a paleta, Boca y disfrutaba de los asados en la casa de sus padres, que era el lugar de encuentro con vecinos, amigos de la ciudad y la felicidad de esperar la llegada de abuelos y tíos desde Rauch o Capital Federal.
A los 20 años le llegó la carta para cumplir con el deber de defender a la patria, marchándose a Comodoro Rivadavia, donde pasó 15 duros meses lejos de su familia.
De regreso de la “colimba”, retomó el camino del trabajo. “Las Parragueras” paraje San Antonio; luego en el equipo de máquinas de Miguel Iglesias y aún siendo muy joven, sin que le quedara nada por aprender en el campo, decidió probar suerte en la ciudad. Su primer empleo fue en Metalúrgica Tandil, donde permaneció varios años. Posteriormente y hasta su merecida jubilación, desempeñó tareas en mantenimiento y chofer de la ambulancia del Hospital Ramón Santamarina.
“Hermano querido, hasta cuando nos volvamos a encontrar vivirás en nuestros corazones. ‘Sólo se muere cuando hay olvido y nosotros nunca te olvidaremos’. Descansá en paz, junto a nuestros padres. Rubén, Juan y Ofelia”.
V MARÍA MARGARITA SILVA DE VALLEJOS
El pasado 10 de septiembre de 2019 falleció María Margarita Silva de Vallejos, causando su deceso un profundo dolor entre sus seres queridos y amigos.
Había nacido 10 de abril de 1941 y fue en agosto de 2002 cuando empezó su lucha contra la maldita enfermedad. Cuando el doctor le dio el diagnóstico, se puso a llorar y al preguntarle el profesional el porqué de su llanto, respondió “que quería ver crecer a sus nietos”.
Pudo cumplir ese sueño hasta un tiempo atrás, donde reapareció nuevamente la enfermedad y su cuadro clínico empezó a complicarse. Los años pasan, la fuerza no era la mejor, pero se dio el gusto que tanto la preocupaba. Disfrutó de los 15 años de María, su nieta más chica, y a los pocos días se produjo su fallecimiento. Dejó de sufrir y de luchar como lo hizo durante casi toda su vida, dejándole a la familia la enseñanza de nunca bajar los brazos, por más difícil que sea la situación. Su familia mucho la extrañará.
“Duele tener que despedirme; duele saber que no vas a estar más los domingos para pelearte, para jugar a las cartas, para acomodar las plantas o simplemente para comer con nosotros. Fuiste la persona que me crió mientras mis viejos laburaban, la que a pesar de todo siempre estaba ahí, en cada evento importante, y la que me demostró que por más mierd… que te tire la vida hay que seguir peleando, porque nadie hubiese aguantado como vos todo lo que pasaste. Y ahí seguías, como si no hubiera pasado nada y lista para la próxima que tuviera que venir. El 10 de septiembre te cansaste de todo y decidiste irte a descansar. Acá se quedan conmigo todos los recuerdos juntos, como las miles de noches mirando Disney, los días de calor tomando un heladito, los paseos por el patio, y así podría estar mil horas. Pero me los guardo para mí y para aquel que quiera saber más de vos. Buen viaje abuelita, te quiero para siempre”. Tu nieto Bruno”.
V ESTEBAN OSCAR NAVARRO
El 7 de septiembre de 2019 se produjo el fallecimiento, luego de un accidente, de Esteban Oscar Navarro.
Había nacido en Tandil el 17 de junio de 1958. Fueron sus padres Juan Antonio Navarro y Beatriz Castaño, y vivieron en esa época en los campos de El Solcito “Marini”. Fue allí donde inició sus estudios primarios en la Escuela 18.
En 1964 se trasladaron a un campo de Roque Lazarte, situándose la vivienda de la familia entre las dos vías del tren, lugar donde por intentar imitar a quienes cortaban y quemaban el pasto, terminó prendiendo fuego parte de la vía.
Una nueva mudanza se registró en 1968, más precisamente a Los Talas de Pereira Iraola en Fulton, donde retomó los estudios con su hermana Alicia en la Escuela Tandileofú. Por ese entonces, en 1970, nació su hermano menor Daniel.
Tiempo después la familia se fue a vivir a la zona de Desvío Aguirre, a la Escuela 29, para trabajar sus padres como caseros y él culminar la escuela primaria, siendo un excelente y brillante alumno al que también le gustaba tocar la guitarra.
A los 18 años le tocó el servicio militar y se fue a Puerto Belgrano, como marinero, y fue ubicado en la compañía Perros de Guerra. Fue una etapa importante de su vida, debido a que por su orden, comportamiento y honestidad fue admirado y muy querido por sus superiores, quienes lo ayudaron mucho con su situación familiar.
Al regreso, en 1979, asumió el rol de padre, ayudando a su hermana mayor tras fallecer su madre.
Conoció a Mónica Parada, con quien se fue a vivir a Coronel Pringles, se casaron el 1983 y tuvieron siete hijos: Esteban, Soledad, Mariana, Nahuel, Micaela, Rocío y Maxi, quienes le dieron 14 nietos. Pasó el tiempo y en 1991 ingresó a trabajar en la empresa Panarello de Mar del Plata, donde permaneció hasta el 2005.
Buscando una vida más tranquila, por intermedio de su hermano menor, Daniel, se fue a vivir a Napaleofú. Luego de un tiempo le ofrecieron continuar con el trabajo en la cantera Minera del Plata en Estación López, donde permaneció desde el 1 de febrero de 2007 hasta su último día.
“Siempre admiramos tu gran corazón, agradecemos haber podido compartir tantos momento lindos y habernos enseñado a todos que para ayudar al prójimo sólo se necesita voluntad. Hoy la vida nos golpea donde más duele, sabiendo que ya no estás físicamente con nosotros, pero si estarás presente para siempre. Tu mirada llena de bondad, esa sonrisa, tu nobleza, tu amor, perseverancia y tanta otras cualidades. Sos un precioso ángel que resplandece e irradia amor y luz desde el cielo. Gracias por tanto servicio y amor para con los demás. A pesar del dolor que hay en todos tus seres queridos, quienes lloran tu partida a la vida eterna, estarás en el recuerdo de cada cosa que hagamos y en el corazón de todos, demostrándote estar alegres, como vos querías. Tu familia”.
V ANGÉLICA RODRÍGUEZ DE ROMERA (COCA)
Angélica Rodríguez de Romera, “Coca”, vivió 99 años con lucidez y buen humor. “Mi alma no cabe en el cuerpo”, dijo hace poco. Había nacido en Azul, el 31 de mayo de 1920, y poco tiempo después su familia se trasladó a Temperley. Cursó estudios en la Escuela de Bellas Artes de la Ciudad de Buenos Aires y luego en la Escuela de Cerámica de Tandil.
Su pasión fue precisamente incursionar en todas las ramas artísticas manuales: cerámica, talla en madera, bijouterie fina, pintura o todo aquello que fuera arte manual, le apasionó, realizando obra tras obra con maestría y buen gusto.
Casada con Gustavo Romera, se radicó en Tandil en la década del cuarenta y dejó para sus nietos y bisnietos el modelo de mujer feliz por ser, simple y grandemente, Mujer (así, con mayúsculas).
Orgullosamente ama de casa, coqueta y refinada, amante de la buena cocina y la repostería, cuidadosa del vestir de sus dos niños, amante de las plantas y la jardinería, siempre impecable y de buen humor, con alguna obra de arte entre sus manos.
De su amor por la familia dan fe las lágrimas de todos sus nietos en el día de su partida: los cinco que tuvo y sus cónyuges, ya hombres y mujeres hechos, se abrazaron en profundo llanto ante la pérdida de la abuela Coca.
Las lágrimas de su descendencia ya adulta dicen mucho de Angélica en estos tiempos.
Partió hacia el Reino como vivió: silenciosamente. Con el silencio que más habla -y que más duele- fue a reunirse con sus dos Gustavo (marido e hijo mayor, Coco Romera) y junto a ellos guiará, desde donde esté, la vida de su segundo hijo, Rodolfo “Fifi” Romera y la de sus amados nietos y bisnietos.
“Nos queda su recuerdo plasmado en las muchas obras de arte y manualidades que realizó, como así también en innumerables anécdotas que la traen al recuerdo cotidianamente. Pero por sobre todo nos deja el enorme tesoro del valor que le supo dar a su condición de mujer, madre amorosa y ama de casa. Que en paz descanse”.
V RAMONA LLAMAS
El pasado 8 de septiembre de 2019 una pequeña pero gran mujer, Ramona Llamas, alías “Coca”, como todos le decían, partió de este mundo para reencontrarse con los afectos que la precedieron y no cabe duda que el cielo está de fiesta y que un nuevo ángel habita en él.
“Coca” nació el 6 de junio de 1921, en Balcarce. Allí conoció al amor de su vida, Bonifacio Cifuentes, con quien compartió 72 años de matrimonio y fruto del cual nacieron sus hijos Osvaldo, Atilio y Stella.
Trabajó junto a él, realizando las más diversas tareas: juntar papa, maíz, criar gallinas, pavos, patos, cerdos, ordeñar, hacer quesos, quinta y por supuesto el jardín. Nadie al que le gustaran las flores se iba sin un ramo o sin alguna semilla para sembrar.
Gran mujer porque se destacó como esposa, madre, abuela, bisabuela, hermana, amiga, etc. Siempre atenta a las necesidades del otro, dispuesta a ayudar, a brindarse a cambio de nada.
Experta en la cocina, quién no recuerda el bacalao en Semana Santa, el pollo asado acompañado de las más ricas papas fritas, las pastas de los domingos. Dispuesta a agregar siempre un plato más o los que fueran necesarios si alguien llegaba justo a la hora de la comida.
Cómo olvidarse de los suéteres tejidos a mano, el ajuar para sus nietos. “Pero si bien todo lo hacía con gran placer, hay algo que cada vez que la nombramos o la pensamos viene a nuestra memoria y son las partidas de escoba o de truco para las cuales siempre había tiempo, sin importar la hora. Y así podríamos estar horas, días, recordando todo lo que le gustaba hacer y lo hacía con tanto amor y dedicación que se tornan inolvidables e irreemplazables”, expresaron sus seres queridos.
“Alguien dijo ‘odio echarte de menos cuando aún estás conmigo’, porque a pesar de su partida permanecerás en nuestros corazones por siempre. Coca, descansá en paz”.
V LUCIANO FEDERICO FRANCHINI
El viernes 20 de septiembre falleció, en Tandil, Luciano Federico Franchini (Luchy), a los 27 de años de edad, causando su partida tan inesperada un profundo dolor entre sus seres queridos y amigos.
Había nacido el 15 de diciembre de 1991, en Tandil, y sus primeros pasos fueron en las salitas del Jardín San Francisco de Asís. Parte de los estudios primarios los realizó en la Escuela 2, terminando de cursar en la Escuela 32 de Villa Gaucho. Se desempeñaba como panadero.
“Hermanito sólo nos consuela pensar que acabaron tus sufrimientos, que estarás descansando en paz. Desde lo más profundo de nuestros corazones, te amamos por siempre. Tus hermanos Cristian, Eli, Braian, Franco, Anto, Sol, Brisa, Karen y Aldana; tu madre Silvia Corbeto; tus hijos Axel y Simona; tu novia Camila y tu suegra Sara; tus cuñados, tíos, primos, sobrinos y amigos.
Cuánto vacío y profundo dolor nos dejó tu inesperada y fugaz partida. Tanto por decirnos, tanto por hacer, tanto camino por recorrer juntos. Luchy te llevamos en nuestros corazones y en nuestra memoria. Descansá en paz y guíanos en nuestras vidas. Tu familia”.
Fue presentado un consenso en
cirugía bariátrica y metabólica
Siete sociedades científicas generaron un documento con evidencia científica que avala el tratamiento quirúrgico de los pacientes con obesidad y síndrome metabólico, en particular en los casos de diabetes tipo II. La diabetes es una enfermedad en plena progresión en el mundo y está altamente asociada con la obesidad.
Esta semana, siete sociedades científicas argentinas presentaron en el Auditorio del Senado de la Nación, un documento con información científica y bajo estricto análisis de evidencia acerca de la cirugía bariátrica (las más frecuentes son el by pass gástrico y la manga gástrica) y cirugía metabólica (asociada a la diabetes tipo II). En el mismo se detalla que los pacientes deben ser bien identificados y seleccionados, además se indica la preparación preoperatoria, tipos de cirugía, entre otras consideraciones, constituyendo el primer aval médico a la práctica en nuestro país.
En la actualidad y a nivel mundial ya existen antecedentes científicos sobre el tema pero en Argentina se evidencia un cierto atraso. Es por eso que la Asociación Argentina de Cirugía, Sociedad Argentina de Cirugía de la Obesidad, Sociedad Argentina de Cardiología, Sociedad Argentina de Diabetes, Sociedad Argentina de Nutrición, Sociedad Argentina de Pediatría y Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, avanzaron en la creación de este consenso con el objetivo de generar evidencia científica que avale el tratamiento quirúrgico de los pacientes que presentan Obesidad y síndrome metabólico, específicamente diabetes II.
Es decir, la novedad fundamental que arrojó este documento es la aparición de la llamada cirugía metabólica, que se realiza en pacientes obesos no mórbidos (IMC <40), pero que tienen Diabetes tipo II de difícil control metabólico. La diabetes tipo II es la más común y en el 90 por ciento de los casos está asociada al sobrepeso y a la obesidad. En los últimos años se descubrió que algunos pacientes pueden padecer “síndrome metabólico” con obesidad abdominal, aumento de la glucemia en sangre y trastornos del colesterol y que la enfermedad más importante asociada a este síndrome es la diabetes. El consenso comprobó que la diabetes, en algunos casos, puede ser tratada con un plan global que incluye cirugía metabólica.
Este tipo de cirugía es el método más efectivo para la obesidad mórbida consiguiendo una tasa de éxito a largo plazo superior al 70 por ciento comparada con el 3 por ciento que arrojan otros tratamientos médicos convencionales.
La razón de indicar esta cirugía es que produce una modificación de la secreción de hormonas que mejoran la Diabetes II. Además el paciente evidencia una mejoría de la salud pancreática y de la secreción de insulina. En conclusión, dependiendo de la severidad y del tiempo de evolución de la diabetes tipo II es posible lograr una franca mejoría hasta la resolución de la misma a mediano o largo plazo.
El documento pone en evidencia que la diabetes tipo II es una enfermedad en progresión global asociada a la Obesidad. La conjunción de Obesidad y diabetes se ha dado llamar “Diabesidad” y juntas incrementan la mortalidad global de la población que las padece. Se estima que hacia el 2030 habrá un incremento del 59 por ciento en América Latina lo que expone claramente a la población y al país a un problema de salud pública de importancia.
Al respecto el doctor Alejandro Grigaites, coordinador de la comisión de Cirugía Bariátrica de la Asociación Argentina de Cirugía, dijo que “hemos logrado un enfoque multidisciplinario con el trabajo conjunto de las 7 sociedades que define científicamente como debe encararse el tratamiento global del paciente afectado”.
En nuestro país, el 61.6 por ciento de los argentinos tiene exceso de peso, en una proporción de 36.2 por ciento de personas con sobrepeso y 25.4 por ciento con obesidad según datos de la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), realizada por la Secretaria de Gobierno de Salud y el Indec presentada en abril de este año. Asimismo, la Organización Panamericana para la Salud (OPS) advirtió este año que Argentina tiene la segunda tasa más alta de sobrepeso en menores de cinco años en América Latina y el Caribe.
Estos datos demuestran que la obesidad alcanza hoy en Argentina a un cuarto de la población. Es por eso que un documento de alto poder científico como este se convierte además en una herramienta fundamental para que las autoridades gubernamentales, empresas de salud y otras instituciones obtengan datos concretos acerca de la metodología de este tipo de cirugía y los alcances del mismo, con el objetivo de que logren adecuar las reglamentaciones y leyes vigentes que en la actualidad se encuentra desactualizadas.
El programa de Justicia Terapéutica
ya tiene su primer egresado
El programa de Justicia Terapéutica, una alternativa no penal que ofrece herramientas para insertarse laboral y socialmente a personas que cometieron algún delito y tienen algún tipo de adicción, ya tiene su primer egresado, informaron desde la Defensoría Pública de la Nación.
La asistencia técnica del egresado fue dada por la Unidad de Letrados Móviles para la Asistencia de personas no privadas de libertad ante los Jueces Nacionales de Ejecución Penal, a cargo de Ximena Figueroa, y fue aplicado por el Juzgado Nacional de Ejecución Penal 5, a cargo de Jimena Monsalve.
“El programa de Justicia Terapéutica, impulsado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, se inició hace un año, por eso hablamos de ‘programa piloto’, y es producto del trabajo llevado a cabo con la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar), el Ministerio Público de la Defensa y del Ministerio Público Fiscal, y colabora todo un equipo multidisciplinario”, explicó Figueroa a Télam.
La abogada añadió que “se trata de una iniciativa que busca una alternativa, modificando las reglas, para dar una repuesta no penal a la cuestión de la adicción considerándola una problemática de salud para incorporarlo a un programa de tratamiento, que incluya desde la salud, lo social y lo económico. De ahí que requiere un trabajo en conjunto de distintos actores además de la supervisión judicial”.
El primer graduado del programa -de quien se preservó su identidad-, sostuvo el tratamiento durante varios meses con la intervención de un equipo multidisciplinario que lo sostuvo para superar, en primer lugar su problema de salud y luego sobrellevar todo lo atinente a su reinserción laboral, económica y familiar.
Una vez “fortalecido todo este espectro, puede llegarse a lograr al último de los objetivos que es la no reincidencia en el delito”, señaló Figueroa.
El egreso del programa -dijo la abogada- se logró luego de pasar varios meses sin consumo, con una mejor revinculación familiar, con un espacio de desarrollo laboral y con ofertas de posibilidades laborales más concretas.
Actualmente otros diez participantes están inscriptos en este programa. Por último, Figueroa informó que experiencias similares ya funcionan de manera exitosa en 16 países de América latina. (Télam).
